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sé decir que no es esta la primera vez que me las de Quevedo.... lo mas interesante tachado, sirve de consultor. Le encuentro todas las ven- en fin, no con todo se verificalomismo. Esto es tajas que á la música: despierta como esta en Catedral, que si voy á la Universidad, mayolas ideas, y corrobora los sentimientos de que res son mis trabajos, se entiende ademas de esse halla poseido el espíritu.

tos.-Señor Doctor, me dirijo al Blibliotecario, Pero jadonde iré a parar con tanta charla me hace V. favor del.... Mariana, por ejemplo. que maldito el interés que ofrece? Nada de des- – Vea V. al Vedel-¿Qué queria V.? me dice cubrir la idea que me produjo el cigarro: ya prontamente este.-El Mariana.-Voy a buscarvamos allá, no hay que capsarse. Digo, pues, leenel indice: despues de tenerme esperando un que el cigarro ha hecho que me ocurra lo que cuarto de hora bien pasado, se dirige á un esdeba escribir.

tante, loma unas llaves, sube una escalerilla Lo pasé de la mano derecha a la izquierda, de madera, abre otro estante, saca de él un liaunque de cuando en cuando me hacia llorar bro, me lo trae.-Aquilo tiene V, medice.-Reel humo que se introducia en mis ojos; tomé gistro.... Comentarios de S. Gerónimo.-;Diauna pluma, ya se deja entender que mojada en blo! no era eso lo que pedia:-Pues entonces la tinta, la que por cierto no era muy buena, está errado el indice; vuelve á buscar y me trae Flevé la mano al papel, y dijela: corre por don- á Campomanes, tratado de la Regalia.-No és de gustes, salga lo que... ¡cbiton! ¿qué vas a esto hombre, ipor Dios! --Pues vea V. el indice, hacer majadero? ¿así se escribe al público? de- me replica, vuelve tercera ocasion y otra cia para mi coleto, que luego reflexionando, infinidad volviera, y nada lograra: me presenveia cuán triste es la condicion de un periodis- ta al Conde de la Cañada, Recursos de fuerza: ta. En el momento en que ménos se lo piensa – No hallo otro, ¿será este?-Sí, sí, el mismo, liene l. que se le encaja el Editor.--Señor mio, dejémoslo por la paz me digo, y como tengo un el material del número tantos debia estar ya tantico de prudente no quiero ya mas molestar, en la imprenla, si no, el periódico no sale el y pase por satiga, me quedo con lo que me dan. dia que se ha prometido: ¡desgraciado de mi!

Pero ya supongo que he adquirido datos para héleme aquí en aprietos, sin saber como salir escribir sobre historia, ¿qué contentará a los del paso.-¿Qué escribiré?.... Bien, le digo en- suscritores? ¡Ah! si los hechos cansan, ¿qué nos tretanto al impresor, ya estoy en lo que V. di- importa saber lo que pasó en tiempo de los azce, dentro de un momento está allá el original- tecas? si fueron malos, con su pan se lo coman; esto es, para el impresor, para mí no hay nada, ¿hemos por esto de corregir nuestras costumvoy ahora á pensar.

bres? ¿qué mas lecciones necesitamos que las Vaya, pues, formare un articulo de historia, prácticas que tenemos diariamente a la vista? imiserable! ¿qué vas a hacer? ¿qué dalos tengo No, no señor, escribamos una novelita, eso para escribir sobre este ramo....? he de referir

es un remedio eficaz para salir del apuro: otro hechos, y no creo deba fiarme en mi memoria, tropiezo.--Si se acaba de publicar una novela, porque eso y escribir mentiras es todo uno; di- por Dios, podrán decirme miscompañeros, ¿qué ria que D. Pedro el cruel libertó á la España va V. á hacer? nos pierde, no hay que pensar del yugo sarraceno.... que Francisco I derro- en eso, se borran los suscritores y adios periótú en Pavia á Cárlos I ó V si se quiere, que to- dico.--No señor, por qué sc han de borrar si do es lo mismo. No; es necesario irse con lien- las novelas cuadran; ,sobre que es mas bonita lo, porque de otro modo tendremos que sostener la ilusion que la realidad, si V. escribe los heuna polémica, en la que no saldria yo bien ju- chos de la niña, de la señora, de la reina fulagado. Así no hay mas que recoger datos, ¿pero na, ba de ponerla tal como era, que no siemde dónde? nuevo aprieio. Libros yo no tengo, pre será hermosa, y en la novela nunca será sea tal estoy de alcanzado: mis amigos... oh! eso siya la beróina: el héroc en la historia, es un homes otra cosa; pero debo volvérselos al momen- bre que existió, y en la novela, ¡qué galan! to, no podré ver sino la carátula, la pasta... Va- ¡qué comedido! ¡qué afable! estoy decidido, nomos á una biblioteca: despues que los dias ses- vela; pero no ba de ser de México, porque entivos no se abren las únicas dos públicas que lonces no es poélica. ¡Santo Dios! pues si yo tenemos en México, el dia de trabajo, y eso en ignoro las costumbres de otros paises, ¿cómo una apenas por la mañana, es decir, cuando voy á escribir de ellas? no hay duda no escribiestoy precisamente ocupado, como creo que ré novela por mas que deje de tener muchos sucede á los demas, pido una obra....-si está lectores. prohibida-¡buena es esa...! y en la calle st en- Véamos, pues, otra cosa: poesia, una compocuentra en las manos de los niños.... pido otra, sicion en verso... prius es esse.... y lo demas que por sabido se calla: y que por otra parte qué habia de decir de nuestras costumbres? no deja de presentar muy grandes obstáculos; no sé: y tan mentecato, y tan descarado lo conpor ejemplo, la mitad de los que conocen las fieso. Ello es verdad yo no tengo la culpa, he letras y las distinguen por sus formas unas de de escribir y ha de ser alguna cosa: sin embarotras, al verlas, no se crea que al pronunciar- go, diria de nuestras costumbres que en Méxilas, no saben leer las composiciones métricas, co como en todas partes hay malos; pero en Méxiunos dan sentido al verso y no á sus pensamien- co, lo que no sucede en otro lugar, se logra reutos: no lo entienden, ¡qué maldito verso! excla- nir en un parage a todos los hombres buenos que man, iqué maldito lector! deberian decir. Otros es una gran ventaja, conocer a la gente que dan sentido á los pensamientos, hablo en la lec- puede uno tratar: y al efecto, cualquiera puetura, y por consiguiente no se hacen cargo de de ir a la diputacion. Ave Maria Purísima! ¿qué la belleza de la poesia, jendemoniado verso! hago....? meterme al foro.... cuidado, que esto dicen; con razon, si no saben VV. leer. Con que puede resultarme,... no, no, otra cosa porque no pensemos en esto: volvamos á otra parte costumbres.... si me ha retratado V, me dicen, nuestas reflexiones, que el tiempo corre y el cuando salga bien, si no me dan una paliza, sin artista vuelve á exigir el material.-Voy para saber como ni por donde me vino. No, ni está allá, estoy nada mas baciendo unas ligeras cor- bien un articulo mio entre los de Mi sobrino, recciones.... -Mentira, si aun no he dado una dejemos, pues, de pessar en costumbres. plumada; qué plumada! si ni acabo de resolver Pues bien, otros escriben para todos, yo solo qué escriba.

escribiré para las señoritas, y de paso sea diYa me ocurrió un articulo sobre ciencias na- cho, VV. dispensen, hermosas, si no las llamo el turales.... la araña.... las abejas.... en fin, esta bello sexo, el sexo encantador, y otras frasesiclase de insectillos de que puede hablarse mu- las que yo me sé y VV. no ignoran; pero me cho, que son muy curiosos: todo está bueno; han de dispensar porque soy un.... un atrevipero tengo que meterme en la cabeza a dos ó do, pues no sé cómo llamarme. Ya me entretres naturalistas, y no es asunto del momento, tuve por fin con V V.; pero, qué les digo yo, miy lo que es mas, ¿quién no ha leido al Conde Buf- serable, que si me conocieran, si supieran quien fon, al padre Almeida y á casi todos los perió- soy, si me vieran en un estrado se reirian de dicos literarios, científicos?.... no señor, cosa mí, me mofarian, no se incomoden porque digo nueva he de poner.... ¡qué inconsideracion! si que son algo coquetillas; pero qué culpa tengo el sábio ha dicho que nada hay nuevo debajo yo, ni VV. tampoco, de que no se les haya prodel sol... sin embargo, ya está visto, no escribo curado hasta ahora una buena educacion? ninde esto.

guna, y así no baya miedo de que yo quiera Véamos otra cosa, todavía no están agotados ofenderlas, no: decia, pues, que si me encontralos recursos: ¿quién no dice algo sobre ciencias ran en un estrado verian lo que hay que ver. morales, у ahora, muy á propósito, cuando pre- Desde luego la que mucho me favoreciera, me cisamente hay que diga V. por ejemplo, sobre llamaria insociable, descortés y qué sé yo cuanél que..., no, no, no hay sobres, pues, enten- tas mas cosas; pero si VV. medilaran un solo damos, es necesario advertir que esto de moral instante me juzgarian de otro modo. En efecestá.... ¡bien sabe Dios como! y meterse uno á to, yo no creo que pueda corregir lo que es gepredicador, sí, ya observo á uno que apenas ve nial en mi, á VV. les causaria bastio mi trato; arriba la materia del artículo y bosteza, y otro pero que quieren, si parece me he educado en algo mas curioso lee.... no, amigo, le dice el Inglaterra, y no por cierto, que ni he tratado primero, para oir sermones no faltan iglesias, con inglés alguno: vean VV., con los franceses deje por su vida esa enfadosa lectura si quiere si he tenido mas roce, y aun de su idioma algo que estemos un ratojuntos.--Sí, en efecto, con- se me entiende en cuanto a eso de traducirlo, y testa el lector, que fatiga demasiado el artícu- con todo no he aprendido el arte de galantear. lo, doblemos la hoja.... parece que estos demo- No por eso me disgusta mi génio, no; algunas nios de redactores ya no tienen con qué llenar. veces suelo tener por su causa mis arrebatos --Y en cuanto á mí digo que es asi la verdad, de cólera, porque eso de estar uno sentado en para que se vea si soy franco; pero no se diga un rincon sin poder departir con las bellas, leotro tanto de los demas.

vantar una á bailar y no poderle decir nada sin ¿Qué baré pues? vaya costumbres.... ¡no en que conteste con monosílabos.... pero cuando mis dias! ;qué atrevimiento! ¿un escrilor novel, entro en calma, pienso de otro modo, a lo meenteramente novel, escribir en la cuerda de Fí- nos sé que VV. se burlan de mí, y acaso me garo y del curioso parlante? ¿qué seria de mi? creen un estúpido, quizas no se engañarán;

mas mi conciencia está tranquila, ninguna se ahora aprovechando la ocasion aunque no es queja de que yo baya juradola amor y des- frecuente en mi, que dejo escapar muchas... aquí pues... en fin VV. si se engañan conmigo, se en- de D. Quijole que verian como no solo su escugañan solas, yo si las aconsejaria que no se dero ensartaba desatinos y necedades.... y pacrean de los que prometen mucho porque al rece que me he formado en la escuela de D. Jo. fin pada cumplen, y que se guarden mucho, y sé Joaquin de Mora; pero volvamos á mi asunaqui entro yo, de los que parece que no saben lo que me he distraido mucho: decia que uso hacer cosa algura, y aunque como me dijo cier- el sombrero al modo comun y regular segun es la vez una niña, Consejos y bigotes.... ya VV. sa- costumbre entre gente de buena conciencia. ben toda la frase; sin embargo, yo aconsejo Con solo esta recomendacion que hago de mi porque veo que los bigotes los usan muchos y levita, ni tengo necesidad de decirles de otro juzgo otro tanto de los consejos.

frac que tengo tambien, porque es preciso va¡Ah! y que bien se curo Querubin al volar, riar, que me ví una ocasion bastante apurado porque han de saber VV. que volo al lugar de para defenderme del sacristan de un convento los Angeles, ni podia volar a otra parte, pues ya de monjas, el cual se empeñaba en sostenerme ven que similes cum similibus....maldita pedan- que era un gallardete que en esos dias habian teria, que he de hablar con señoras en idioma robado a la Iglesia y de cuyo aprieto sali jsabe que no entienden, dispensen; pero ya saben que Dios cómo! ¿Con que figúrense VV. si seria no soy el único que me valgo de ese medio pa- posible que escribiera yo sobre modas? De ra hacerlas creer que sé.... y dale con charlar, ninguna manera, porque si bien es cierto que si quien con lobos anda á ahullar.... y vuelta Madama Gourgues me instruiria; pero baria yo con refranes, y mi conversacion entretanto una batahola que no se me podria entender y pendiente. Decia que fué á ver á los Angeles comenzando por los géneros, como maldita la Querubin, aunque no sé si él es de losqne (icuán- cosa que yo entiendo de ellos, me decia Madato monosílabo!) bajaron y juzgo mas seguro ma, tal pieza es de tafetán y ponia yo de pana, que pertenece a los que en opinion de un san- esto de musolina y yo decia de indiana etc. etc. to Doctor, no de la Universidad, quedaron en No hemos hecho la cuenta con la huéspeda: los aires, si no, claro es que estaria en la eter- con los maridos, con los padres. Yo no solinidad y no andaria por estos mundos de Dios. cito, es verdad, la amistad de los maridos; peDecia tambien que con razon se curó Querubin ro tampoco quiero esponer mis costillas, ni de encargar su articulo de modas à Soplillo. quiero, ademas, perder con los padres. Y no, Porque deben VV. advertir que Querubin es ni perturbar la paz de los matrimonios: ¡Dios amigo de cumplir su palabra, y ya habiendo me libre que yo hiciera tal fechuria! Dios saprometido que cada mes les daria su artículo, be lo que pasa allá entre ellos, por causa de las era llegado el tiempo de que cumpliera, y como modas y imalditos redactores del Liceo! ¡Maldeno podia.... y yo que he dado en la mania decido Querubin! asi hubieran todos VV. volado los puntos sin prever que puedo suscitar una para el infierno y no nos atormentaran á nosocontienda; pero me importa un bledo, baga yo tros, pobres pecadores..... ¡Con qué no basta mi gana y aunque se salga por la ventana; mas á esos malditos periodistas enflautarme el prosVV. verán que Juan Soplillo le desempeña á pecto á liempo que no estaba yo en casa, para las mil maravillas. Tuvo cuidado, pues, de no que pudiera caer en las manos de mi muger, hacerme à mi el encargo porque no sé enton- de mi hija que luego me importuna porque me ces qué habria hecho: żyo modas? jinfeliz de suscriba, y por la malhadada litografia haya mil si VV. me vieran que ni al cabo me hallo de gastar un peso, diez reales cada mes, sino de las de mi sexo.

que me pondrán un arliculo de modas! ¡PereYa, si nunca mudo porque no me agrada es- grina invencion! que cada mes ha de variar de trenar.... no, no las engaño, no es por eso sino trage la señorita, la niña: ¡bella ocurrencia! porque no puedo otra cosa: una pobre levita vamos, que sin duda, ninguno de los redactopor lo regular es mi trage comun y de tono, res es casado o padre de familias. Ta.... ta.... porque hace a todo, con un cuello de tan con- poco a poco, señor mio, no hay que enfadarse, siderable elevacion, (ya, es para que no me

no, no, sino consigo mismo. Si la niña de V., ofenda el aire el cerebro) que loca con la falda si su muger, con perdon sea dicho de la señodel sombrero; pues, y que no uso este á la qué ra, no fueran al teatro, ¿desearian vestir siemha sucedido! como un amigo que tengo poeta pre à la moda? no. Si no fueran á los bailes, que no está muy lejos de aquí y a quien habrá desearian competir unas con otras, y mudar saludado á mi nombre Querubin como lo hago diariamente trage? no. ¿Y si V., señor cabeza

de familia, supicra dar educacion à su hija, la dos gustos, y luego si á la hora precisa no lieconsentiria de una manera tal, que refluye en ne nada escrito, si está solo.... estos son sudoperjuicio de la misma sociedad, en la que ya de res: en mala hora picó bien á mala espina y bien antemano tiene arruinada la familia á que se pica otra espina, jy luego dicen que dos alesnas ha de unir algun dia? ¿y si V., señor casado, no no se pican. iSi? pues pregunténmelo á mi, que fuera débil, no podria hacer que su consorte temo ya por momentos que venga el artista, entrara en cuentas consigo misma y modera- y cuando estoy acabando este artículo que emra sus gastos? Ea, pues, no culpemos á los po- prendi al sin escribir, me van saliendo con que brez Liceadores, permitáseme esta espresion, su introduccion es muy semejante a la de otro porque ellos hacen lo que todos, escribir, ¿y que escribió en el Mosáico el señor Pacheco; peque han de escribir? lo que sea bastante á com- ro no me arredro, protesto que de ese periódiplacer á todos con utilidad.

co poco conozco, y aun eso poco, algun tiemA unos les agrada un articulo biográfico, ú po hace que lo ví, y no recuerdo por cierto haen general histórico, á otros uno novelesco, á ber visto nunca el dicho artículo; pero pues estos una poesia, muchos solo se suscribirán si creen que es plágio, que lo crean, lo siento, por las estampas, otros por parecer amantes de y no puedo decir mas; ¿pues qué debo hacer las bellas letras, aquellos por complacer á un ahora? ya no hay remedio, es tarde, y asi, paamigo; y así, en fin, todos por diversas causas, ciencia y barajar. y el pobre escritor que satisfaga tan encontra

PARLANCHIN.

க. ா PDD)

733 POETR.

Us violento amor á la literatura, y en particu- nuevo poeta á quien sinceramente amamos por lar a la poesia, á esa fuente encantada de pla- su génio, y que será uno de los mas bellos orceres, arde en los corazones de los jóvenes me- namentos de la literatura mexicana-El jóven xicanos, y los hermosos cantos con que á cada D. Manuel María de Zamacona. momento halagan nuestro oido, manifiestan A la generosidad de un amigo debemos alclaramente el entusiasmo que con mas ó mé- gunas poesias de este apreciable jóven, miemnos génio brilla en todos. Cada dia se vé apa- bro de la Sociedad literaria de Puebla, de que recer un nuevo poeta que viene con sus berma- ofrecemos hoy una muestra á nuestros lectores nos á pulsar la lira y á cumplir la mision que y que continuaremos publicando. Rica imagile fué confiada.-Cantar la religion, el amor, nacion, lenguaje puro, versificacion sonora y la poesia. Por todas partes se escuchan ya los armoniosa tiene el Sr. de Zamacona. Se persuaves y melancólicos ayes del uno, ya los can- cibe en algunas de sus composiciones cierto tos guerreros del otro, ya la timida y religiosa sabor á los antiguos poetas españoles, y una plegaria que por entre el humo del incienso ele- especialmente de las que poseemos, nos ha heva á Dios el hombre miserable; ya en fin, mul- cho recordar con viveza los divinos versos de litud de acentos armoniosos como los trinos del Fr. Luis de Leon. cenzontle, fiel espresion de los sentimientos del Jlemos notado sin embargo, aunque pocas alma agitada, que conmueven el corazon de veces, algunos versos duros, flojos otros, que es los que escuchan y arrancan algunas veces dul- una lástima se encuentren en composiciones tan ce llanto, que es la mejor recompensa del poeta. bellas por otra parte. En la que hoy inserta

Con placer vivísimo vemos a nuestra juven- mos por ejemplo, nos disgusta este verso de la tud corriendo siempre en pos de los laureles segunda estrofa literarios por el dificil camino que pisaron pri

„y de su sonreir blando" mero hombres esclarecidos, honor de su patria, que se hace duro por la colocacion de los aceny que dejaron de su génio brillantes é inmor- tos; pero ¿qué son estos pequeños lunares que tales muestras. Pero lo que hoy nos impulsa se hallan compensados con mil bellezas? ¿No á escribir este artículo es, la aparicion de un bastan para aplicar con justicia el título de poe

ta al Sr. Zamacona, estos cuatro preciosos versos de la misma composicion?

Pero dudas de mi suego Y sonries vacilante; Ah Señora! Depon la duda te ruego, Y adora á tu pobre amante Cual te adora.

El que rompió las fuentes del desierto Y

puso allí la protectora palma, Al arrancar el lloro de mi alma Tus manos á enjugarlo destino.

Mas pudiéramos citar digno de elogio; pero nos abstenemos de hacerlo para que nuestros lectores juzguen si la alabanza ha sido apasionada, ó si la justicia ha guiado nuestra pluma.

Felicitamos cordialmente á Puebla y á la sociedad de que es miembro el Sr. Zamacona, por tener en su seno á tan recomendable jóven, lo felicilamos á él mismo porque sabe sacar de su laud tan acordados sones. Siga pulsándolo como hasta aquí, y nosotros, al saludarle con amistad sincera, le ofrecemos las columnas del Liceo y le pronosticamos una gloria, que entendemos comienza a conquistar.-RR.

Å MI AMADA.

Amame, sí, que el fuego de mi pecho
Prenda en el tuyo indiferente y frio;
Quien te arrojó muger al lado mio
Para que me adoraras te arrojó.
El que rompió las fuentes del desierto
Y puso allí la protectora palma,
Alarrancar el lloro de mi alma
Tus manos á enjugarlo destino.

¿Sabes lo que es amar? ¿Sabes cual pasan
Del placer los dulcisimos instantes?
Existir sin amar es morir ántes
De dormir en el fúnebre ataud.
Amándome verás que tu hermosura
Con el amor recibe nuevas galas,
Verás que del placer bajo las alas
Es la vida perpetua juventud.

La existencia fugaz, este camino
Que de la cuna hacemos á la buesa,
Para el que solitario lo atraviesa,
Es un desierto y hórrido arenal;
Pero si en él hermosa me acompañas
Tendrá el desierto deliciosa sombra,
Y brisa perfumada, y una alfombra
De flores y verdura virginal.

Yo que al pisar la senda de la vida
Pisé tambien sus ásperos abrojos,
Entre penas y llanto de mis ojos
Lo mejor de mis horas consumi;
Mas cobra aliento el náufrago si mira
Estrella precursora de bonanza,
Y así tambien mi débil esperanza
Nuevo aliento cobró cuando te vi.

Deja piadosa que vea Ese tu rostro divino, Mi querida, Porque alumbra y hermosea El espinoso camino De mi vida.

¡Cuanta es de tus lábios bellos Y de su sonreir blando La dulzura, Para quien contempla en ellos Una copa rebosando De ventura!

Envidia de las mugeres, Acerca tu frente bella A mi frente. Tú, mi vida, mi ángel eres, Tú eres la fúlgida estrella De mi mente.

Si, desde entónces, de mis crudas penas En la deshecha tempestad sombria, Has sido tú la estrella que me guia; No me abandones, hechicera, no. Amame, que la hoguera de mi pecho Prenda en el tuyo indiferente y frio; Quien te arrojó muger al lado mio

Para que me adoraras te arrojó. Setiembre de 1843.

Ya escuchaste de mi boca Que te adora este cuitado Infelice: Hermosa mi pecho loca, Tambien latiendo agitado Te lo dice.

MANUEL MARIA DE ZAMACONA.

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