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Y ardió al punto su corazon y obomino de los hombres; afecto de que únicamente es suscepti. ble el amante de la especie humana.

(WIELAND) AGATHON. HAY

un linage de hombres en la tierra, que no lor; las fuerzas le abandonan, se entenebrecen sé si llamar desdichado ó feliz, y que parece sus ojos y su mente, y ni aun le queda espiritu haber venido al mundo tan solo para sentir y para pedir el auxilio de su Dios! padecer. A diferencia de sus demas hermanos, ,,Si mis semejantes padecen, dice, luego pasi así pueden llamarse unos seres que solo les dece tambien mi corazon, luego enturbia mis semejan en la forma, y las debilidades natu- miradas el pesar; mas si yo sufro, sus ojos rales, nada tiene su existencia de monótono ni quedan enjutos y brillantes, tersa su frente y artificial: de suerte que la vida es para ellos una sus mejillas no mudan de color; en torno mio continua disyuntiva entre el placer mas dulce todo es yelo, y un fuego abrasador devora mis y la amargura mas atroz: porque en efecto, entrañas. La aterradora idea de la muerte, ¿qué puede el arte ni la fuerza del hábito, don- que no hace mucho embargaba mi ánimo, que de únicamente predomina el corazon? Dota- me ponia trémulo y balbuciente de terror, ¿por dos ademas, por la naturaleza, de una sensibi- qué asoma ahora en mi agitada mente, cual lidad tan esquisita, que el mas ligero choque aparece un plácido arroyuelo al sediento viaconmueve sus fibras y las hace vibrar todas gero, allá en los confines del desierto? Sí, cobasta lo intimo del corazon: ¿por qué desgra- mo una fuente en que se purifica y refrigera cia se miran destinados a vivir en contacto con para entrar luego en una region nueva y de otras criaturas que llevan la insensibilidad re- liciosa. Yo me siento ébrio de vivir; porque tratada en la frente, y cuya impasible mirada en verdad, ¿qué otra cosa es la vida sino un les causa á cada instante una dolorosa im- pantano inmundo en que a cada paso que dapresion? Hombres sensibles, cuyos corazones mos, á cada movimiento que hacemos nos surebosan en benevolencia y ternura, ¿no me di- mergimos mas y mas en el fango? Nadie, nareis qué habeis sentido, cuando por desahogar die hay bastante poderoso en la tierra para satan nobles afectos, estrechásteis una mano de carnos de tanta fetidez, sino la muerte, la piahielo que entumeció la vuestra y encontrásteis dosa muerte que nos viene del cielo. Diez ó una mirada de estatua en pago de otra que bro- veinte años mas de vida, ¿qué vienen á ser? taba amor? No es el orgullo, no, el que hace otros tantos granos mas de arena en la ampoestremecer vuestros miembros en tales ocasio- lleta.—¡Cuán brevemenle se deslizan! Si es la nes; es la sorpresa que os causa ese mortal des- tierra nuestra madre comun, ¡cuán dulce no pego, ese cruel desamor; porque en cada hom- seria bajar á su seno! El seno de una madre, bre creísteis encontrar un hermano, porque le- ¿pudo jamas inspirar horror å su propio hijo. vantando al cielo vuestros ojos, implorais cada que apetece el sueño y el descanso? Siento que dia para todos la bendicion del Padre comun. mi espíritu combate por verse libre de su es¡Ay de mil de los labios de algunos mana á ve- trecha prision, volar quiere å su Padre, al únices una amarga sonrisa que para el hombre sen- co que ama y bendice á toda la creacion...." sible es veneno mortal, que inficionando las „La que con mano cariñosa me condujo por fuentes de su vida, le corroe violentamente el el vergel de mi infancia, aquella cuyos ojos corazon. ¡Vieraisle entónces cuán postrado se radiaban de alegría o derramaban lágrimas, balla; cómo se doblega su cabeza al peso del do segun que en mi frente estaba pintado el gozo o el dolor; la que con solo un beso calmaba el „Cuando contemplo al luminar del mundo, fuego que brotaba de mis sienes, la que hubie- que poco antes de trasponerse, aparece en el ra espirado si antes que ella hubiese yo bajado confin lejano, como sumergido en una caå la estrecha morada de los muertos, y cuya tarata inmensa de fuego liquido; cuando elevo sola imágen me trae la memoria, la benefi- mis ojos al espacioso firmamento en que se ven cencia, el sublime candor, mi madre en fin, mi las estrellas cual fragmentos diseminados de dulce madre—ya no existe.”

un sol único é inmenso que bañó un dia con su „El que iluminó mi mente para que no se es- lumbre à la vasta creacion, cuando viene á retraviara en el tenebroso laberinto de las pa- frigerar mi alma la violada luz de la luna, la siones; el que con sábia mano arrancaba de mi única luz que no ofende a los ojos bañados en corazon la simiente del vicio, antes de que llanto, la que mas miedo pone en el corazon echase raiz, y procuró desarrollar el gérmen del hombre criminal, la que hace en fin, que de las virtudes que mi tierna madre depositó las estrellas como corridas se cubran de un diáen él, mi guia mas seguro, mi mas probado fano velo, porque descorrido el cortinage de amigo, mi ángel tutelar, mi padre; y ¿quién oro, se muestra la reina de la noche, asentada sino mi padre?-ya no existe."

sobre su trono de alabastro; cuando tal veo, „Cuando vuelvo mis ojos á lo que llevo an- ¡Dios mio! hasta la médula de mis huesos pedado del áspero sendero de mi vida, veo dos netra la delicia del vivir, amo deveras la exishondas huellas que marcan mis dos mayores in- tencia, bendigo al que me hizo tan precioso fortunios: la pérdida de los dos seres que mas don.” mo han amado desde que fui arrojado a las pla

„Al malvado toca, pues, huir de los hombres, yas de la tierra. ¡Ay de mi! cuando paro mi no á sus víctimas;—y es verdad que huyen los mente en esta consideracion, discurre por mis

malvados,-pero no que buscan, ni menos que miembros un frio mortal. Fuerza es llorar en aman la siempre apacible soledad.—¿Veis aqueel mundo; y ahora ¿quién enjugará mi llanto?" lla nubecilla de rojo tan encendido, que cual

Pero ellos velan sobre mí;—y aunque a mis banda de flamencos se desliza hacia el zenit? ojos parecen sin limites el espacio y el tiempo en breve rato la vereis envuelta en negro huque de ellos me separan, mi razon me dice que mo, cual hoguera al estinguirse, y notareis cuán solo Dios es infinito; que solo la eternidad es lentamente va estendiéndose, y que al fin queinmensurable. Ah! cuán consoladora es esta da todo el azulado firmamento cubierto de un idea! la hija sublime de nuestra sacrosanta Re

pardo capuz, Muda está la naturaleza,cual ligion, la Esperanza, vierte en mi alma un bal- hija obediente que se dispone á ejecutar las samo que cicatriza todas sus heridas; sí, la Es- órdenes de su padre y Señor.—En la espesuperanza, que cuando el mortal baja al sepul

ra de las selvas déjase ver un hombre que cacro, lejos de abandonarle, se reclina sobre la mina con paso vacilante, torva es su frente, su losa que cubre sus cenizas para no separarse ceño aterrador; su negro cabello flota á impulde él jamas.- Mis miembros amortiguados re- so del viento que empieza ya á silvar; de sus cobran su vigor, no de otra suerte que como hundidos ojos brota espanto; que la cercana cuando el rocio de la mañana endereza sobre tempestad le tiene sobrecogido de terror. El su tallo al mústio lirio, cuyo cáliz yacia incli- ronco mugido del torrente, la atronadora voz nado á la tierra, sobre el seno de la madre que del huracán que azota contra el suelo al empile dió color y vida, y que no fuera poderosa á nado cedro, y arranca de raiz à la robusta enconservárselos, si el Padre de los seres todos cina; el retumbo del rayo, la lucha en fin, de no enviase el rocio á la flor, así como derrama los airados elementos, hacen que el réprobo, en el alma del hombre la esperanza."

en vez de anonadarse, exhale con voz rugien„Ah! si me fuese dado trasladarme á un si-, te una execrable imprecacion.... El brazo del tio que el hombre no hubiese contaminado con Señor se arma de ira, y su omnipotente dedo, su alieplo; y allá, en medio de las selvas con- escribe con fuego líquido sobre el manto renetemporáneas del mundo, meditar sobre la ina- grido del cielo. „Maldicion al impio-malgotable bondad del Ser increado! ¡Qué silen- dicion.”—Pasó el relámpago... ¿Dó se esconde cio tan sublime el de los bosques! el Tiempo el maldito de Dios?—Ahl miradle ahora,-yermismo por no interrumpirle, detiene sus pi- los yacen sus miembros destroncados, estamsadas.-Oyense distintamente aun las ondula- pada está en el cieno su vil faz.... ¡Ah mi Dios! ciones de la candida azucena que hace mecer Si la magnificencia de tus obras te glorifica y en su tallo el timido vientecillo que al través proclama incesantemente tu bondad, no así los de la espesura se desliza."

corazones de los hombres, que son vasos rebosando en hiel, que al mas leve toque se derra- bueno! ¿Son asi por ventura todos los mortales? ma, cavernas tenebrosas donde toda iniquidad Mil veces no;-y aun cuando lo fueran,-son balla cabida y que exhalan sobre el mundo en mis hermanos; bendicelos, Señor! medio de la oscuridad su ambiente emponzoñado y destructor:-Siniestros pensamientos,

Luis MARTINEZ DE CASTRO. no desgarreis mas mi pobre corazon.-;Dios

(VULGO)

MESCOLANZA.

México 1.o de marzo.

nitos debió haber salido á luz en el primer nú

mero del Liceo. Dice así: Amable Querubin.

"Muchas habrá que se pinten; y no se ponTú que todo lo ves, habrás ya reparado que las

drán coloradas” fachadas de los edificios de esta capital que

Y no sea tambien que tengamos que pregundaron casi todas enjalbegadas y pintadas desde tar en adelante” fines del próximo anterior, en virtud de una

"¿Con qué te lavas la cara," órden que al efecto publicaron las autoridades

"Clara, que tan linda estás?" competentes. Como dicha orden comprende

"¿Con agua clara no mas?" á todos los frontispicios sin ninguna excepcion,

"¿No mas que con agua, Clara?": han creido algunas ciudadanas que aun con los suyos hablaba aquella disposicion de poli- Concédeme la razon, querubin, y manda a tu cia, asi es que he notado con po poca sorpresa, amigo.--MALA-ESPINA. que de dia en dia aumenta el número de fachadas de carne y hueso charoladas de un color de rosa parecido al que lienen las de cal y canto; hacer, (bien que no hay peores versos que los

El siguiente verso de Milton parece mandado aunque es de observar que no hay botánico en

mandados hacer) para describir el alumbrado México que sepa decir que rosa es y cómo se de las calles de México. llama la que tiene tal color.

Famoso chasco llevé el otro dia en la Iglesia No light, but rather darkness visible, pues como estábamos ya en el carnaval

Serves only to discover Sighls of woe. yo una úotra figura, arrodillada, es cierto, pero á mi ver, con careta, me escandalizé en gran Porque en efecto, en dichas calles no hay lus manera, aunque bien sé que en Italia es cosa

sino mas bien obscuridad visible, propia tan somuy comun que al salir de un baile de másca- lo para descubrir miserias. ra, se vayan las gentes al templo en derechura. Como tú, amable Querubin, estás encargado en

DIALOGO. union de Madama Gourgues, del ornamento y policia del mas bello edificio de la creacion, -No, pues en cuanto á paciencia no bay que es la muger, te suplico deshagas la equivo- quien dispute la palma á los alemanes, a no ser cacion en que inocentemente, han incurrido nuestros indígenas; figúrese V. que a un médico algunas damas, no sea que por fin se cumpla aleman, (es hecho histórico) se le vino á las cierto pronóstico que en union de sus herma- mientes que conyenia para el adelanto de su

y veia

es?

ciencia contar los cabellos de un paciente suyo, Los mas de los crílicos son como el perro del y lo hizo con tal escrupulosidad que, segun di- hortelano; no comen ni dejan comer. cen, reparó en pelillos. Pregunta-Pero, bombre, el tal paciente se

A. N. Gran Cruz de la Real y extendida ria tambien aleman, ¿no es cierto?

órden de Plagiarios. Respuesta-¡Vaya una pregunta!

Míralo bien, Nicanor. Muchos hombres hay que no obstante haber

Ese es plagio y tu impudencia..... concluido en las aulas el curso de medianos,

-Ese no es plagio, Señor, para el mundo y la sociedad continuan siendo

Sino simple coincidencia. medianistas. Y es de advertir que tales gentes son las que siempre tratan de subirse á mayo

A un verso muy largo y muy desatinado. res; que la necedad constantemente engendra

-¿Es poema, oda o que orgullo, ó mas bien es el orgullo mismo con

-Yo digo que cientopies distinto nombre,

Dos piés me habias leido

Cuando te vino la tos, Encontrareis frecuentemente hombres car

Y al oirlos he creido gados de honores, que no tienen un adarme de honor, en los cuales todo es brillo y esplendor

Que te faltan otros dos. menos su honra, que si alguna tuvieron, está ya deslustrada y marchita, pues los honores

Cuento. suelen hacer con la honra, lo que los alacra

Dos mendigos se espulgaban nes, de quienes es fama que devoran á la ma

En medio de un cementerio, dre en acabando de nacer.

A la sazon que pasaban

Dos frailes de un monasterio. Cuando á trueque de pensamientos solo en

- ¿Qué bace pues aquella gente?” cuentro sonidos en algun escrito muy difuso se

Preguntó uno de los Teologos, me viene al magin un oceano en que solo hay

- „Hermano, si son Frenólogos, dos o tres sardinas; y me acuerdo tambien del

Se examinan mútuamente” ridiculo estrépito con que figuran la tempes

„A decir verdad creia" tad en nuestros teatros y que, segun entiendo,

Dijo el otro, que era esto es causado por una caja vacia de hojadelata.

„Algo de Entomologia"

Y se partió haciendo un gesto. Los pueblos que inesperadamente salen de la esclavitud, como que no conocen cuan apreciable es la libertad, se conducen por lo comun como aquellas aves que nacieron en una pajarera y que cuando por ventura salen de ella, bien lejos de remontarse por los aires para gozar del don mas inestimable del Criador, se meten insensatamente en la primera jaula vacia que al paso encuentran.--Estos pájaros réptiles no merecen llamarse aves.

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Los que delante de mugeres hacen alarde de sus conocimientos y vierten opiniones exage

Aviso á los fieles impresores. radas ó erróneas en materia de Religion ó de política, demuestran poco seso y obran ademas

Se hace presente a los discípulos de S. Juan como los cobardes que se jactan de animosos ante portam latinam, que estamos en cuaresen presencia de niños y gente pusilánime.

ma y que por tanto deben apresurarse á lavar

entre otras, la culpa en que suelen caer con mas Suele suceder á los sumamente memoriosos frecuencia, á saber: la mortal por los cuatro lo que á los jugadores, que ganan y pierden costados de levantar falsos testimonios en maen muy breve tiempo y con igual facilidad. teria de todos calibres.

Se ruega á los espresados fieles no se con- que quien les hace esta amonestacion probablesideren ofendidos por que se les da este cristia- mente debe el ser escritor a alguna errata deno aviso ni digas que no era necesario, por imprenta que se padeció en el libro de los destihaber ellos mismos confeccionado, tanto el ca- nos, porque es opinion entre reyes y gobernantecismo de Ripalda, como el calendario del tes piadosísimos que Guttemberg no pasó sipresente año.

quiera por el purgatorio. Y se prohibe por último á dichos fieles pensar

MALA-ESPINA Y BIENPICA.

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¡Cuan dulce, qué bella es la edad de los ensue- ciones que él, los mismos sentimientos. .. ños de amor y de gloria! Ardiente el pecho ju- ¡Desgraciado! Quizá hoy se precipita en los bravenil se dilata con los placeres, por todas par- zos de un hombre, llamándole amigo, llamántes encuentra sensaciones dulces, tumultuosas, dole hermano; y ese hombre lo arrastrará al sensaciones que para él son nuevas y que están garito y ese hombre lo llevará al lugar en que llenas de vida y de fuego. Los sufrimientos y caerá la justicia y le verá confundido entre los las penalidades causan cierto placer al joven criminales; mas todo lo sufrirá, porque ama á que se empeña en vencerlos; sus quebrantos los hombres y disculpa sus errores, y porque le son dulces, y sus mas crueles aflicciones se ese hombre le ha hecho los votos solemnes de visten ese ropage melancólico y poélico que la amistad.— Todo lo sufrirá. Quizá arrojado á embellece algunos instantes de nuestra vida. los pies de esa bella jura el joven un amor Por todas partes concibe el joven amor; en to- eterno; recibe sin duda un yo te amo, recibe un das partes busca à la gloria: las bellas y el ho- juramento, y su pecho rebosa de placer y su nor, la hermosura y la nobleza de las acciones voz le aboga entre sus lágrimas del delite, del son su felicidad, su esperanza, sus delicias y deleite de verse amado, porque ese jóven ha su ambicion. Entonces ese jóven, con sus vein- puesto todo su amor en esa muger, porque de te años de existencia, con su corazon de fuego, ese amor pende su vida. Quizá confiando en con su alma candida se precipita en el mundo, las promesas de ese hombre, fia el jóven toda tan incauto como la mariposa que se inunda su fortuna, porque es su amigo; y si ese homde gozo en el mar de colores que se desprende bre pierde mañana esa fortuna, el jóven lo sude una bujía; como ella se precipita, y como frirá porque lo ama, es su hermano, ambos lo ella tambien caerá en el fuego y se quemará han jurado.- Acaso entrega ese jóven, obligasu alma y acabarán sus ilusiones. Porque el do por la necesidad, a la honradez del hermajóven solo vé al mundo al través de un prisma no, del amigo, el depósito sagrado que se enque le pinta los objetos vivos, brillantes, se- tregára á su honor; y el joven estará sin temer ductores, al través de un instrumento mágico porque no desconfia de nadie, porque no ha que le oculta los vicios de las sociedades, de visto al mundo mas que por su lado bello. ¡Julos hombres todos; porque ese jóven solo mira ventud, edad dichosa! ¡Cuán dulce eres! ¡cuán el mundo tras el velo que encubre sus ojos, tras bella! Mas si rompiéndose el prisma encantaese velo de sus veinte años, de su fé sincera, do, si rasgándose el velo que encubria los ojos de su alma ardiente y de su corazon apasiona- del jóven, puede ver claramente al mundo, su do. ¡Qué bella es para él la vida! Juramen- desgracia se ha consumado.-¡Qué bella es la tos terribles, sacrificios heroicos, todo lo prodi- edad de las ilusiones! ¿Por qué se acaban? La ga, porque cree hallar en cada hombre un her- muger adorada, la muger por quien vivia ese mano, en cada muger un ángel; porque cree jóven, era infiel: ella ha faltado á sus juramentodas las protestas falaces de una falsa cortesa- tos, ha engañado.... ella ha desgarrado el velo, nía, porque juzga de todos por sí mismo, por- ha rolo el prisma de las ilusiones juveniles. Ese que cree que todos tienen las mismas inclina- hombre, de cuyos hechos penden el honor y la

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