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V., hay tanto ardor, tanta poesia en una declaracion juvenil (por supuesto son niños de quince a veinte años,) son tan bellas las primeras palabras de amor. Ella se deleita en eso; busca á los jóvenes, los anima, los entoquece para gozar de sus arrebatos, ya que la corta edad de cincuenta años ó de cuarenta y cinco le impide teuerlos por su parte.—Pero no hay que desanimarse; si V, la ama, vuélvase á Ella y permanecerá constante; amará á V. y á otro y á otros dos 'y A otros tres y á veinte jóvenes; porque Ella es como heroina en achaque de amor; su corazon es inmenso y no se consume ni puede alterarse.... Ya lo tiene seco, y marchito, y amará á V. y á mil jóvenes para vivificarse con su fuego, para reanimarse un momento con su alma, como se anima un inslantcjla llama de un candil, si se le vierte encima una gota de aceiteY se revivirá en el seno de V. con el calor de su juventud, como se reanima y revive en el seno

de inesperto cazador la vlbora que recogió dada en un pantano; y morderá á V. como la vlbora y le dejará recuerdos de ppna como se los dejaria una fantasma que se le apareciera si tragera un vestido del siglo trece ó catorce.

Desprecie V. á Ella. Es un horror oiria habl ar como testigo de vista de los sucesos de cuarenta años atrás. Abandónela V. y nola busque sino cuando haya menester alguna noticia histórica, ó cuando quiera contemplar un momento un esqueleto, cuando quiera meditar en la muerte.... Y si ella tiende á V. sus brazos, si le mira con amor, siatrae á V., porque Ella sabe atraer, véala V. con atencion y diga V. á los que estan á su lado: „Es una vieja, es Ella"' y vuélvala V. la espalda con indiferencia, que este es el mejor remedio que contra esas eoquelillas quinquagenarias ha hallado el curioso.

Anónimo.

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(1580.)—íl D. Martin Enriquez de Almanzale fué sustituido por virey de la Nueva España nombrado él para el Perú, D. Lorenzo Xuarez de Mendoza, Conde de la Co ruña, que hizo su entrada en México el 4 de octubre en la tarde, del año de 580 y la cual se verificó con mayor magnificencia que la de sus predecesores, pues que de dia en dia aumentándose la poblacion se aumentaba tambien el lujo y el esplendor. El carácter jovial del virey, la afabilidad con que oia á cuantos querian hablarle, le atrajo inmediatamente las atenciones de todos y se les hizo desde luego amable.

(1581.)—Los oidores, los alcaldesy todoscuantosen México administraban justicia, la poniau en venta, obraban fuera del circulo de sus atribuciones y cometian otra multitud de excesos que el virey no podia reprimir, ni aun con remo

ver ó suspender siquiera á tales empleados, asl como á los de rentas reales que se malversaban, desde que se le restringió su autoridad en tiempo de Velasco, y deseando el Conde de la Coruña que se remediara, en este año de 81 represento al rey solicitando que nombrase un visitador precisamente para este efecto y con facultades ampl¡simas.

Aumentado en gran manera el comercio de la Nueva-España que con mucha justicia podria llamar emporios célebres á Veracruz y Acapulco, habiendo en México un crecido número de mercaderes del Asia, África y Europa é infinidad de nogocios mercantiles, el ayuntamiento impetró del soberano la creacion del consulado que tuvo lugar efectivamente en 81, dándole Xuarez una solemne publicidad a la real cédula de Felipe II.

(1582.)—Habían en 580 llegado á México con su arzobispo nueve religiosas para fundar el monasterio de Jesus Maria, y á las cuales de pronto y mientras seles propocionaba local para su fundacion, se les franquearon unas casas situadas en la esquina de la Santa Veracruz (la actual parroquia) y el 20 de febrero de 82 pasaron al edificio que hoy tienen por donacion que les hizo un particular siendo ese edificio fincas suyas. Entre las fundadoras venia segun noticias una hija natural de Felipe II cuyo cráneo se dice que existe aun en el convento con un laurel. Tambien en este año, de Gualemala y con el objeto de estudiar llegaron á

México algunos mercenarios que fundaron pasados pocos años la actual provincia de la visitacion y conventos de México. El dia 19 de junio, siguiendo al padre Cavo, ó de julio segun Vetancourt falleció Xuarez de Mendoza á causa de su extremada ancianidad. Fué en gran manera sentido por los que le comunicaron: el periodo de su gobierno fué de corla duracion, porque rara vez es largo el de los hombres hdnrados. Su cadáver fse sepultó con gran pompa en la iglesia deS. Francisco, de quien era muy devoto, y de all¡ se le condujo al sepulcro de su familia en España.

CARLOS M. SAAVEDRA.

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Ian luego como leimos el siguiente artlculo sobre Profetas, escrito por Mr. J. P. Pagés, diputado del'Ariége, nos propusimos hacer un estracto de él, con objeto de insertarlo en nuestras columnas; pero habiendo reflexionado sobre esto detenidamente, consideramos que una produccion de esta naturaleza perderia todo su mérito y aun su importancia, si se estractara, y nos resolvimos desde luego á publicarla lntegra. Creemos que nuestros lectores no veran con desagrado el artlculo que hoy les presentamos, y mucho ménos si fijan por un instante su atencion en las tendencias de nuestra época, en que por desgracia va cundiendo entre nuestra juventud, y triste es decirlo, en algunos de nuestros jóvenes, impulsados solo por el esplritu de imitacion y de moda, el aciago escepticismo que arrastra á los hombres, muchas veces sin que lo adviertan, hácia un ciego fatalismo y al mas vil materialismo. La filosofia, cuando se adopta un falso sistema, no produce los benéficos resultados que de ella deben esperar las sociedades: los falsos filósofos sistemáticos son mas perniciosos que los mas desapiadados foragidos, pues estos causan graves males á un individuo, á una familia, á Tom. i.

II est impossible d'enviaagcr toutes leí prcuves de la religion ehrétienne r.imapsées ensemble, sana en ressentir la force a la quelle nul homme raisonable ne peut resistor.

?ascai..Marques de la veritahle religion.

una poblacion, si se quiere; pero aquellos estienden mucho mas su dominio, y los males que causan alcanzan á toda una sociedad, al mundo entero.

Todas estas circunstancias nos impulsaron á traducir literalmente este artlculo, él versa sobre uno de los puntos mas controvertidos, sobre la verdad de los profetas. Cuántos hombres dudan de las profecias y hasta de la existencia de estos seres inspirados por Dios: pero por una notable inconsecuencia, frecuentemente los que tal dudan, nos hablan con una fé ciega del rapto de Elena, de la guerra de Troya,de la fundacion de Roma por dos gemelos alimentados por unaloba,yde otra porcion de maravillas que iinicamente creen por que llevan el pomposo t¡tulo de hechos históricos; desechando con la mayor impudencia, lo que la fe nos manda creer, y que los libros sagrados nos presentan con el carácter santo de la revelacion.

Estas inconsecuencias de la falsa filosofia francesa del siglo XVIII, que desgraciadamente hemos heredado, podrán traernos males de incalculable trascendencia, tal vez la disolucion de la sociedad. El artlculo que tra

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ducimos puede ser hasta cierto ponto un antidoto contra tan fatal veneno, y repetimos que nos lisongea la idea de que nuestros suscritores lo verán con agrado.

Llego á este dilatado campo sin titubear, perocon dolor, pues que jamás el entendimiento humano ha repudiado con mas orgullo la verdad de los milagros y la sinceridad de los Profetas; mas no, me engaño, liorna tambien presenta una época deplorable. Desde Lucrecio hasta Ciceron, la reina del mundo perdió su fé religiosa: desde Mário hasta César, el pueblo rey, perdió su fé polltica: desaparecieron los Dioses, luego la libertad, despues la gloria y por fin, la nacionalidad, y los antiguos romanos no fueron ya mas que un tirano y muchos esclavos. Roma creyó poder reemplazar la religion con la filosofía que la babia destruido, mas aqul es donde resalta la importancia del entendimiento humano, pues la filosofia no puede resultar del politeismo, la mas miserable de las religiones, y el mundo vivió alimentado por la incredulidad, subyugado por el despotismo y sumergido en la servidumbre hasta el diaen que la palabra del Cristo vino á reconciliar á la tierra con el cielo. Nuestras tendencias son á una decrepitud semejante, y no vendrá otro Cristo á rejuvenecer el universo, y á consolar á la humanidad.

La filosofia moderna, hija de la de los griegos, semejante á su madre, ha conmovido todo lo que no ha podido destruir, y ha abierto la lucha del mundo intelectual, el cual se ha revelado contra el órden religioso. Con Lutero, la libertad se coloca frente á frente de la autoridad, y el hombre comienza á luchar con Dios: la libertad engendra al examen, el exámen al análisis y el análisis á la disolucion. Las tendencias de los reformadores no se dirigian háciaeste amargo fruto de la reforma, cllosquerian oponer laautoridad que intentaban establecer, á la que deseaban abatir, tuvieron por largo tiempo sus confesiones y su doctrina, pero la libertad de los protestantes, debia destruir á laautoridad del protestantismo, y su principio generador debia necesariamente transformarse en principio destructor.

A su vez la antigua y santa autoridad de la iglesia católica se estravia en el combate, negandola libertad del hombre, es decir, al hombre mismo, y se subleva en su contraia independencia del entendimientohumano. Espinosa la arroja hácia una licencia panteista, Hobbes haclala sérvidumbre material, y Collins y To

lland hácia la duda y la negacion de lo infinito. Al combate de los modernos Titanes contra el cielo, sucede una batalla arreglada contra la moral, cuyo resultado era fácil de preveer; la moral no es posible sin la religion, pues solo está en lafé, y solo ella es su fuente, su sancion y su fin; fuera de ella existen leyes y penas, una opinion y conveniencias que pueden conducir hácia una muerte lenta á los pueblos incrédulos, pero que no podrán decirles: levantaos y andad! Conmovido el cimiento vacila el edificio. Montaigne dudando, Rabelais ridiculizando, y La Molhe-le-Vayer raciocinando, removieron en la filosofia moral la guerra que Lutero y Calvino habian promovido en la filosofia religiosa, y asl ellos fueron como los herederos de los dos grandes reformadores: á la guerra sucedió la anarquia, y Voltaire terminó esta lucha con el triunfo de la incredulidad. Despues del poder religioso y del moral, quedaba el poder polltico, y á su vez se le hizo descender á la arena. Abandonado por la religion que él habia abandonado ántes, repudiado por la moral que él habia mancillado, solo y sin defensa, no le quedaba mas que tender el cuello ála cuchilla. E1 desafio provocado por Bodin, fué terminado con el paso de armas de Mirabeau, Robespierre no se midió contra los agresores, sino que mató á los vencidos. Sin fé religiosa, sin fé moral, sin fé polltica, ¿qué le queda á un pueblo? Preciso es que vea caer incesantemente todas las gerarquiashumanas, y hasta la misma familia debe desaparecer, el hombre debe quedarse solo con su egoismo y su interés, y entónces estos dos vicios vienen á ser virtudes; y como la ciencia del hombre por el hombre y sin Dios lo conduce al aislamiento, es necesario que se ame solo, pues que está solo; como ha rolo todos los lazos que unian lo finito álo infinito, no queda del hombre sino lo que tiene de terrestre y de grosero, y desde este instante el bienestar material y el oro que lo procura, son el único fin de unaexistencia que sale del caos y vuelve á la nada; como cree en la inteligencia y no en el alma el grito de la conciencia, el atractivo de la simpatia, todos estos tesoros de regocijos y de lágrimas que nacen de la sensibilidad, ceden el puesto á las groseras emociones de la sensacion que nos impele hácia el placer, y nos repele del dolor. Entónces nacen las teorías sensuales que Lokce ha renovado de Aristóteles, que Condillac ha embellecido, y que los San Simonianos han traducido en toda su brutal sencillez, entónces nacen las teorias de utilidad privada, que reduciendo al hombre á su organizacion material, lo impelen á satisfacer sus necesidades y sus placeres; entónces nacen jas teor¡as de utilidad general, que en los paises protestantes, asl como en los filosóficos, han desechado todos los principios, para colocar al hombre y al pueblo bajo la fatalidad de los acontecimientos, sustituyendo la necesidad á la providencia.

Cuando se ha llegado á este deplorable estado ¿qué puede decirse de los Profetas, sin esponerse á la risa general, á riesgo de no encontrar una mirada que nos anime y una alma que responda á la nuestra? Sin duda hay hombres que se creen superiores por que han visto que la tierra despoblada de Dios está estéril y desierta, y que quisieran rehacer una religion con tal de no creerla ellos mismos. Construirian gustosos una basllica como construyen un cuartel, y asl como pueblan este con soldados, quisieran poblar aquella con creeyentes; pero á los unos se les puede decir: marchad! y á los otros no seles podria decir: creed! Los movimientos del alma no son como las evoluciones de un regimiento; pues el poder ejerce sobre las acciones una autoridad que no le es posible ejercer sobre los sentimientos. Es necesario que los filósofos devoren con espanto el fruto de sus obras.

En nuestros dias el esplritu profélico es incomprensible para los entendimientos tales cuales los han hecho la filosofia del sensualismo y del egoismo.

Cuando se repudia la profecia 'y el milagro; y al esplritu de Dios animando al esplritu del hombre, no se puede tratar de los Profetas, sino ostentando ciencia y una ciencia falsa y deplorable. Hace poco que se hablaba todavia de los oráculos con una fé engañosa, peroqueálomenos era fé, por supersticiosa que fuese. Se veia la funesta prevision del enemigo del género humano en las profecias de las religiones estrañas; no era esto sino el génio de Salan que penetraba en las tinieblas para sorprenderan! los misterios de la providencia. Pero se trataba desuDios,de su religion, de su secta, un rayo del cielo venia á iluminar desde lo alto al hombre que caminaba guiado por el dedo de Dios y hablaba inspirado por el esplritu de Dios! El hombre creia aún y unia segun las fuerzas de su inteligencia lo conocido á lo desconocido, lo finito á lo infinito, las formas del ente al ente mismo! La ciencia fria inanimada carece de sentimiento, de conciencia, de alma, único poder humano que une á la tierra con el cielo. Asl cuán curioso es verla armada con el error, el sofisma y la mentira penetrar en este

campo sin limites del creyente, atacar lafé pasiva como supersticion y la fé activa como fanatismo, servirse de lo falso para destruir lo verdadero y del crimen para negar la virtud. Para la ciencia todo es análisis, y lo que no deja un residuo en su crisol no puede existir. Pobre ciencia! admirable por el raciocinio y la dialéctica, por la claridad,[el órden y el|método, que ha dado pasos agigantados, por la invencion y la perfeccion de todos los instrumentos, que pudieran conducir á la ciencia real si su árbol no se hubiera quedado en el Eden. Pobre ciencia! que niega lo infinito con una palabra altiva, y que estacionaria desde Aristóteles y Platon, no puede aun decirnos lo que son el tiempo y el espacio, la vida y la muerte; que quiere presentar á nuestras miradas el hombre entero |y que no puede decirnos lo que es la inteligencia y el sentimiento, cómo existe el alma, cómo se une al cuerpo y cómo se manifiesta en el esterior. Pobre ciencia! que antes de pasar al alma deberia comenzar por conocer el cuerpo, y decirnos lo que constituye la respiracion, la circulacion y la generacion; lo que produce la peste, el cólera, la viruela. Pobre ciencia! tan hábil en la descripcion de los efectos, en sistematizar los resultados y tan impotente para elevarse á una causa, á una idea primera cualquiera que sea. Y no obstante, esta ciencia sin fé, es la que quiere esplicarnos hace cien años estos misterios de lo infinito, estas tinieblas de lo desconocido á los cuales no puede llegarse sino por la intuicion. La ciencia ha visto juglares, médicos y sibilas, y entre ellos ha colocado á los profetas. Todo es mentira, fullerias, arte de envenenar ó de curar, todo es juego de manos, ilusion, engaño, todo es el hombre, nada es Dios en la religion. Moisés conocia la fuente que hizo brotar de la roca, Elias subia al cielo en un carro de ópera, Ellseo caminaba sobre las aguas con unos patines de corcho, el enfermo fué curado con una medicina, el muerto resuscitado porque no habia espirado, y el que muere espor efecto de un veneno. Cómo es que la razon humana no ha bastado para demostrar a estos ingenios superiores que el crimen no se comete vanamente, que es preciso ser impulsado bácia él por un interés personal ó de carta, y que los Profetas estaban aislados y solitarios, vivian perseguidos y pobres y morian pobres y mártires sin aspirar al poder ni codiciar las riquezas, esponiendo sus cabezas, cuando Diosles mandaba que fuesen á predicar en el templo, en los palacios ó en las plazas públicas, ocultándose despues de ejecutada su mision en los de

sieitosy entre las rocas, esa misma cabeza que el amor á la vida, inseparable de la humanidad, les hacia conservar hasta el momento ¡en que Dios les decia: Necesito de ella!

No, nada puede hoy decirse acerca de los Profetas, porque nada puede ser comprendido. El oido no puede oir, el ojo no puede ver, y el corazon no puede sentir. Se apela á la religion, como si fuera un instrumento en los negocios públicos, pero no se percibe el vacio que deja en las almas. Ay de ella, si en vez de romper con la mano de Dios la puerta que se le cierra, entrase ayudada del poder, por la que se le abrel No seria ya la hija de Dios, el ángel tutelar en la desgracia, la reina del mundo; prostituida por el hombre, mancillada con sus caricias, caeriabien pronto al fin de su orgia polltica. Ella no puede ser sino lo que es; y si no es tal como se cree, no es nada. Con este esp¡ritu, es pues, con el que deben leerse y meditarse los Profetas, con este esplritu fué con el que los hebreos escucharon á Moisés, y que hace mas de tres mil años viven aun con su vida y por su palabra; con este esplritu es con el que los crislianos han adorado el Evangelio, y con él, llenos de confianza'en sus promesas, han tolerado la opresion y sufrido el martirio; con él humildes en la opulencia, y resignados en los padecimientos, han pasado este sueño que llamamos vida, surcada por algunas ilusiones, herida de dolor y de espanto por algunas pesadillas, y que acaba en la tumba, mansion de muerte, donde el cristiano comienza á vivir, y los de otras creencias cesan de existir.

Los filósofos hebraisantes rehusan la inspiracion, y pretenden esplicarla por medio de la fisiologia y la psicologia. En medio del mundo que se cree animado por el sentimiento religioso el sentido intimo de la religion ha perdido todo su poder. Se siente que hay un Dios, una alma, se esperimenta la necesidad interior de creer, y se conoce y atormenta el peligro del órden social, arrojado como pasto á la incredulidad; pero la filosofia, tal cual la han hecho el siglo XVIII y la revolucion, pesa sobre el mundo como la fatalidad, y con esclusion de algunos hombres á quienes la rechifla del esplritu fuerte no ha aún horrorizado, es necesario otra generacion, otra instruccion, otras leyes y otras inslituciones. para poner término á la insurreccion del mundo material contra el mundo espiritual. Aun las almas que tratan de creer en nuestros dias, buscan la fé fuera de la religion. Swendemborg y Saint Martin buscan á Dios al través del delirio de sus fantásticas visiones: han visto lo que los ojos no

pueden ver, han oido lo que los oidos no pueden oir. Ellos que no pueden comprender con los sentidos que el alma sea cautiva y soberana en su cuerpo, quieren con ayuda de los órganos materiales atravesar el abismo que los separa de lo infinito: su locura no carece ni de celo ni de uncion, pero á nada puede conducir, pues no es mas que locura. Otros ascéticos, renovados de Madama de Guyon, buscan los misterios por la contemplacion, y descorren todos los velos,por la intuicion. Quieren que su alma que no puede salir de sl misma, para manifestarse por si, y que replegándose en ellos, no puede revelarse á si misma, pueda atraerse lo invisible, lo desconocido, lo infinito. La psicologia no ha llegado nunca á descubrir una idea primera, una idea simple, una idea necesaria, y el sueño de los ascéticos nunca será mas que un delirio. ElJProfetalo ha dicho ántes que nosotros, dirigiéndose á los que buscan lo que no pueden encontrar en este mundo: „E1 hombre no puede verme y vivir."

Aun aquellos que investigan con fé, no pueden evitar el investigar con el esplritu, pues llevan el exámen en la investigacion y el libre albedrio en el juicio y de esto nace la divergencia de los comentadores. Es esto figura ó realidad? sentido literal ó alegórico? parábola ó historia directa? El Profela que descorre el velo de lo venidero á la presciencia de la incredulidad que lo espera. "Escuchad y no comprendais dice, Isaias." Pero cuando el tiempo se ha cumplido, los velos se han levantado, y los misterios revelados al hombre, entonces el apóstol dice del evangelio: "El que lee, comprende."

A la primera ojeada la profecia directa parece que demanda fé, pues que no hay quien resista á la claridad de estas palabras: "Una Virgen concebirá," Los hebreos las admiten pero niegan su cumplimiento: "El Cristo sera crucificado." La admiten tambien, mas esperan al que debe nacer de la Virgen, y que deben ellos sacrificar. Asl los judios no creen á los Profetas en lo que el cristianismo ha cumplido; los protestantes no quieren admitir mas que aquello que no ataca sus doctrinas; y solo los católicos toman el libro de Dios, como los hebreos hasta el advenimiento del Cristo, y como la universalidad de los fieles, desde el evangelio. Asl es que todos estan de acuerdo acerca de esas magnlficas promesas, y de esas terribles amenazas de la voz de Dios tronante en boca de los Profetas sobre la ruina de Jerusalen, la cautividad de Judá, las setenta semanas de servidumbre, la caida delos caldeos, lasvic

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