Imágenes de páginas
PDF
EPUB

THE NEW YORK PUBLIC LIBRARY

ASTOR, LENOX ANO TILDEN FOUNDATIONS.

lodavía a la época en que el marqués de Villa- pios del siglo XVI. Nada hasta este año habia Manrique, tomó las riendas del gobierno colo- turbado la tranquilidad que hacia dos años nial; y este convencido de la justicia que las disfrutaba la Nueva-España, é inalterable huhabia dictado, y demasiado conocedor del es- biera sido en todo él, si no hubiera llegado a píritu de las órdenes religiosas, las que egoistas México la noticia de los destrozos inauditos que hasta el estremo, jamas se interesaban por el en los mares y en las costas de Sur estaba habien general, trató de que se llevasen á efecto, ciendo el temible corsario inglés Francisco notificándoselas por segunda vez, é insistiendo Drak, apresando cuantos navios encontraba en en que observasen estrictamente cuanto en aquellos y robando los ganados y semillas de ellas se les mandaba. Los frailes, que desde estas. el principio se opusieron tenazmente á una En esta época podemos decir que comienza disposicion que trataba de hacerlos útiles å la la celebridad de la piratería y del corso en los sociedad, le contestaron esta vez al virey que mares de América, que tanto incremento tomo no podian dar cumplimiento a lo que se les despues en tiempo de los Filibustieres. Mulnotificaba, por mediar algunas razones que ha- titud de aventureros, gente vagabunda y rebian puesto ya'en conocimiento de S. M.; y co- suelta que en la edad media bubieran corrimo insistiera el virey haciéndoles segunda no- do presurosos á conquistarse un nombre en tificacion, ellos apelaron al rey y al consejo de Palestina, entregándose ahora á un débil baIndias, de cuya apelacion resultó que el rey jel, se dirigian á los mares de América á apremandara que se le presentase un memorial de sar las ricas flotas que partian de ella para inconvenientes, visto el cual se suspendió por Europa, y à volver a esta con caudales inentonces la ejecucion de lo mandado en dicha mensos, si por acaso no perecian, víctimas de cédula de patronazgo. En este año pasó á Es- su arrojo. Entre los primeros puede contarse paña D: Pedro Moya de Contreras, despues de a Drak, quien despues de baberse hecho célohaber variado en su totalidad los ministros que bre en el mar del Norte, por la toma de San componian los tribunales de este reino; y el Agustin de la Florida, pasó al Pacifico, en donacontecimiento mas notable que en este año de la fertilidad de sus costas y la nao de Chituvo lugar, fué la presa que el ingles Tomas na, no eran poco cebo para atraer su ambiCawendish hizo en la punta meridional de Ca- cion. Cuando llegó á oidos del virey de Melifornias, de un navío que se dirigia de Manila xico, la funesta nueva de los males que se esá Acapulco, cargado de efectos de la China.

perimentaban en las costas del Sur, no andu1587.-Inmensas riquezas, como nadie igno- vo tardo en levantar las fuerzas suficientes para, pasaban de América a Europa; sumas in- ra contrarestar el poder del corsario inglés. calculables se estraían anualmente de las co- Mandó luego que en Guadalajara acudiesen las lonias españolas para la metrópoli; y las que tropas al auxilio de todos los partidos de la coseste año salieron de México, no fueron menos ta del Sur, dió orden para que se aprestasen considerables que las de los años anteriores, todas las embarcaciones que estaban detonipues consta (1) que en él el marques de Villa- das en Acapulco; y con las tropas que se levanManrique, cargó la flota de Veracruz con 1156 taron á consecuencia de las levas que mando marcos de oro en tejos, fuera de la plata acu- hacer, preparó una espedicion que marchó en ñada y otras preciosidades, todo lo cual pasó el acto al puerto, al mando del Dr. Palacios. á España, á esa España, que ufana con el oro Apesar de la diligencia del virey, esta espedide sus colonias, olvidó cuanto habia contribui- cion no se hizo á la vela, porque a su llegada do á elevarla hasta el grado de ser reputada, á Acapulco se le dió noticia de que el corsario como la primera nacion de Europa, a princi- habia abandonado sin duda aquellos mares

despues de haber saqueado algunos pueblos, Y si lo uno con lo otro no se compadece, sca Vucstra pues hacia tiempo no se le habia visto apareMagestad servido de tenernos por escusados en esta

čer por ningun punto de la costa. En efecto, obra, pues no la dejaremos por huir del trabajo, ni por Drak, demasiado advertido, abandonó esas cosfalta de voluntad de servir á Vuestra Magestad, sino tas, para ir a apostarse en la punta de Califorpor no se compadecer el gravámen que se nos impone, nias, por donde pronto deberia pasar el Galeon con la guarda de lo que tenemos á nuestro Señor Dios

de Filipinas que año por año venia à México, prometido, el cual guarde la catolica, y real persona de V. M., con aumento de otros reinos y señoríos, para mas

cargado de inmensas riquezas, así en metales ensalzamiento de su santa fé, De San Francisco de preciosos, como en sedas y en cuantos efectos México á 12 de diciembre de 1574 años.

de lujo se esportaban entonces del Japon y de (1) Acosta.

ja China. El cargamento del de ese año, llaTom. I.

49

mado Santa Ana, no era menos de codiciarse suscitada contra la audiencia de Guadalajara, que el de los pasados, y apenas Drak lo observó, por las ambiciones particulares de Villa-Mancuando, dirigiéndose á él, logró abordarlo y rique, iba à perturbar el reino y á causar un quedar dueño de tan rica presa, que condujo trastorno general, por lo cual le suplicaban en luego a un surgidero cercano al cabo de San nombre de toda la Nueva España que remoLúcas. Allí pasó el cargamento del Galeon à veise al actual virey, si no queria que el azosu embarcacion, y pegándole fuego se hizo á te de la guerra civil la afligiese, como era de la vela abandonando alli á cuantos lo tripula- esperarse. ban. Mas estos, logrando salvarse, trajeron la 1589.-El golpe de los enemigos del virey fué noticia del mal éxito del Galeon, al virey de certero; Felipe II vacitó al principio, pero lue México, quien dió orden luego al Dr. Palacios, go dió crédito á cuanto se le dijo, y dispuesto que aun permanecia en Acapulco, para que ya á despojar del gobierno de la Nueva Espaembarcando la espedicion, fuese en persecu- ña á Villa-Manrique, pensó en mandarle suscion del corsario; mas todo fué en vano, porque tituto. Presto le halló, pues advertido por mueste habia abandonado ya los mares de Améri- chos de la aptitud de D. Luis de Velasco, hijo ca y dirigidose á las Indias Orientales. de D. Luis de Velasco, segundo virey que fué

1588.---Pasada la lurbacion que causó eu los de México, le nombró virey á su llegada de la ánimos el desgraciado éxito de la nao de Fili- embajada de Florencia. Al abandonar la corpinas, la calma iba volviendo poco a poco, y te D. Luis de Velasco, recibió pliegos del rey la tranquilidad general continuaba; mas las in- en que este constituia al obispo de Tlaxcala, consecuencias de los hombres, que son por lo visitador de Villa-Manrique, y órden al mismo regular las que todo lo precipitan, vinieron tiempo para po desembarcar en Veracruz, pues presto a turbarla. No contento el marques de se temia que el marqués tuviese un numeroso Villa-Manrique con la estension de terreno que partido en este puerto que impidiese la entrahasta alli habia pasado, como de la jurisdic- da del nuevo virey. Velasco se hizo á la vela cion de los vireyes, quiso estender los limites y desembarcó en 'Tamiahua, perteneciente a la de su dominacion pasagera, y moviendo pleito provincia de Tampico y distante de Veracruz á la audiencia de Gudalajara, por unos pue- setenta leguas; mas habiendo tenido allí notiblos

que él decia ser de su jurisdiccion y sobre cia cierta de la gran calma de que disfrutaba los que aquella alegaba el mismo derecho, con- el reino, se dirigió á Veracruz, desde donde tribuyó a que el reino entrara en turbacion, mandó al obispo de Tlaxcala los pliegos del pues dispuesta la audiencia á no ceder un pun- rey que le venian consignados, y de donde se to de su derecho, se aprestó a hacer la guer- dispuso para pasar á México, ya a fines de esra al virey, en caso de que fuese necesario. Ma- te año. yor sué la culpa que Villa-Manrique tuvo en 1590.-En el siguiente, todo cambió para Vilos disturbios que causaron su remocion, cuan- lla-Manrique: el 17 de enero se le mandó sado cansado de alegar las razones que el de- lir de México por el obispo de Tlaxcala, Don cia tener en su favor, quiso concluir el nego- Pedro Romano, que ya habia venido con su cio, por la fuerza, mandando tropa armada á nuevo cargo y se dirigió á Texcoco, y contique tomase posesion de dichos pueblos; mas re- nuando su viage, en Acolma tuvo una entrecurriendo estos a la audiencia de Guadalajara, vista con Velasco. Este se dirigió á México en Ja decidieron á levantar tropas para oponerse donde à poco hizo su entrada solemne, y aquel a los designios del virey. Es de creerse que am- tuvo que sufrir las venganzas del obispo de bas fuerzas llegaran á avistarse; mas se igno- Tlaxcala, quien à poco abrió su visita contra ra, como dice Cavo, que no lo encontró referi- él. Se cuenta que este obispo habia tenido un do en Torquemada, quien influyó en reconci- resentimiento particular con el marqués, del liar al virey con la audiencia de Guadalajara, que resultó que al hacer su visita tratara de pues lo que si es de todo punto cierto, es que vengarse del marqués, embargándole cuantos las tropas se retiraron sin haberse acometido, bienes poseía. Al cabo de seis años, cansado y que desde entonces cesó el pleito suscitado ya el marqués de una visita en que sus enemipor la inconsecuencia de Villa-Manrique. gos habian saciado su odio contra él dejándo

Este inesperado acontecimiento, volvió á res- lo en la miseria, pasó a España, en donde con tablecer el órden, y hubiera influido en que el el influjo de personas poderosas hubiera congobierno del marqués hubiera continuado sin seguido del consejo de Indias que se le devolobstáculos, si sus enemigos no se hubieran viese cuanto se le habia embargado, si la muerapresurado á escribir al rey que una guerra te no le hubiera sorprendido en ese tiempo. Su gobierno en México duró cuatro años.... quistando;" y era, como dice el mismo, „hom„Comenzó, como dice Torquemada, á gober- bre sabio, sagaz y prudente." nar bien y á gusto de todos; pero luego se fue

R. I. ALCARAZ, ron ofreciendo negocios, que lo fueron mal

HIS CONTESIONES .

Er que suscribe, hombre humilde en demasia, con toda mi alma mis confesiones, ha de tener besa las manos á los que á él se las besen, y ha- nada de comun con las de J. J. Rousseau, o las ce saber al respetable público, y especialmen- de San Agustin, porque ni me voy á confesar te á los que lean el LICEO MEXICANO que ha lle- de toda mi vida, ni de todas mis acciones, sino gado a sus oidos no sé que ruido y alboroto pro- muy sencillamente de las culpas de escritor: y ducido por las esclamaciones suyas. Y es el ca- de los pecados cometidos en los articulos del so, que estando ocioso, como es mi costumbre, penitente Anónimo. Comienzo, pues, y digo, me vino á las mientes escribir un articulillo, ó que confieso que en todos y cada uno de mis sea cuento historia o episodio, o lo que V.quie- artículos he querido pintar a la coqueta de la ra, que lleva por titulo, Aventuras nocturnas, esquina, y al abogado mi vecino, y á tantos cuyo articulo tuvo por origen una escena acae otros, como el sereno del barrio, que me chocida á no sé quién, y en un lugar que tambien can y me fastidian, y me empalagan, ignoro, la cual llegó á mi noticia como otras Confieso que he tenido la ocurrencia y he comuchas que llegan a los oidos de V. y mios, en- metido la falsedad de vestir á mis héroes de tendiéndose esto de los propios de cada uno de negro, si ellos realmente se visten de blanco, nosotros respectivamente, y ¿qué hago? tomo y de poner á mis heroinas fumando cigarritos, la pluma y zás, allà va al público tal cual la si las vi tomando belados, cuya falsedad me parió su madre; y el público la leyó y sonrió pésa en mi ánima, y sobre la cual ofrezco con malignamente, y dijo en su ánima, esta es Fula- todas veras enmendarme, y poner las cosas tana, aquel Citano, y tornando su vista al autor, les cuales las haya visto. despues que hubo pasado la aplicacion, escla

Confieso que

algunas escenas les he puesto inó, jinmoral! (pero un inmoral tan rolundo ý å la cola, lo que tenian en la cabeza, de cuya tan tronante, que me dejó abismado y resuel- mentira me arrepiento, y protesto ponerlas coto á ahorcarme si era posible. Luego crei que mo es verdad que son y debidamente. estaba el negocio concluido, y me daba ya Confieso que he escandalizado á algunas de mil parabienes, cuando llega á mis oidos el mis lectoras con mis aventuras nocturnas. No trueno de la tempestad é iluminase mi pálida vaya V., por Dios á creer que realmente he faz con el fuego livido del relámpago. ¿Qué tenido aventuras nocturnas, por que eso es terhacer entonces? Pedir misericordia al lector, rible, y la cosa quedaba peor que peor; hablo clamar y gritar con todos mis pulmones, im- de un articulo que con tal titulo escribi, y que plorar su perdon y proponerle enmienda. Mas protesto para descargo de mi conciencia y segucomo sobra el tiempo y la absolucion no se da ridad de las señoritas, que no volveré a repetirsin confesion prévia, he determinado hacer la las, ofreciendo cristianamente que si deveras mia, por si muriese, lo que no dudo, aunque han parecido inmorales, el pobre Anónimo se ruego a Dios que sea lo mas tarde posible, y callará como un tonto y no volverá à chistar aunque se haga menester para conseguirlo, un aunque vea ahorcar al prójimo. milagro. Digo que he determinado confesar- Confieso que he escrito sin cuidado ni estume por si muriese, para no morir impenitente, dio, en lo que he hecho muy mal, porque han y en pecado y en desgracia de V. Sin em- resultado algunas mentiras, de las cuales me bargo, será bien para evitarse un chasco, que duelo y ofrezco continuar. no esté V. creyendo que mi articulo, que titulo Confieso que he dado malos ratos al vecino

[ocr errors]

camandulero y á la planchadora del barrio, y que dan mentiras por empleos, y elogios por á qué sé yo quienes otros, y como circunstan- oposicion y necedades, por necedades como las cia agravante digo que he tenido gusto y pla- que ahora estoy yo diciendo. Me dirijo para cer en que digan, este es fulano, por la misma el negocio del perdon y de la misericordia, á razon que se alegra un retratista cuando le di- las señoritas de trece años para arriba, hasta cen al ver una miniatura, este es fulano, aun- llegar á treinta y cinco, entendiéndose esta lique de hecho no se le parezca, lo que a mí me milacion, no solo para este año, sino para tosucede con mis originales. Mas propongo con dos, dando facultades al que las quiera, para todas mis fuerzas enmendarme y no volver á que cuente desde la independencia acá, o desello.

de el año de 1893 en adelante, baciendo de Confieso por último que he hecho esta confe- manera que resulte todo el bello sexo comprension sin exámen y sin estudio, con no sé cuan- dido en mi plegaria. A este sexo encantador tas mentiras, que corregiré en mejor ocasion, me dirijo, pidiéndole á cada una de las partes limitándome por ahora á pedir la absolucion suyas, por su esposo, por su papá, por sus hide mis Aventuras nocturnas en el Liceo á mis jitos lindos, por sus amantes, por sus mamás, lectores, porque las reales nocturnas y diurnas, por los hermanitos, parientes y personas de eslas confieso ante el párroco, á quien pido el per- timacion, á cada una en su caso, el ser autor de don de mis pecados. Recuerdo á mis piado- las Aventuras nocturnas, y les ofrezco con tosos y compasivos lectores para decidirlos á per- das veras no volver a escribirlas, para que no donarme, que todos los escritores, exeptis exi- se ofenda su pudor, que es tan apreciable y piendis, (término técnico,) son mentirosos y que respeto tanto; me desdigo de lo dicho, y noveleros, y nos venden gato por liebre, y lla- protesto que es mentira lo de Julio y del Sereno man paloma á los milanos, y le dan sublimi- y de la Chica y de la Tempestad, con cuyas dad a los pavos del vecino, y son gente que dan muestras de arepentimiento queda esperando sueños por verdades, es decir, frases por fra- la absolucion el arrepentido ses, aun contradictorias, por pesetas y reales.

ANÓNIMO. Exceptuando de esta censura a los políticos

[merged small][ocr errors][merged small]

OFRECIMOS en nuestro articulo anterior decir tatilis, ni un frigidarium, ni una gran sala con algo a nuestros suscritores sobre los baños, ta- divisiones para desnudarse, no señor, se enles cuales los usamos los modernos mexicanos; cuentra uno en una cerbatana 6 palomar que pero he aquí que nos vemos en aprietos sin te- se le puede llamar balnearia por ser una bilener que decirles nada que les coja de nuevo ni ra de cuartos para bañarse, y en vez de que quo les llame la atencion. Sin embargo, si nos hermosas esclavas ó la bella Polycasta se pre asegurasen que se les habia olvidado ya la des_ senten å ofrecerle á uno sus servicios, no mira cripcion de los baños lujosos de los romanos, sino al bañero en pechos de camisa, remangagriegos, turcos, etc., por lo menos ya no teme- das las mangas de esta, y el calzon enrollado riamos la comparacion que nos va a dejar muy hasta medio muslo. desairados. Pero no hay remedio, y suceda lo Entrando finalmente a los cuartitos, se haque sucediere, es preciso no omitir el punto llan las tinas de palo forradas de plomo y dos mas interesante para nosotros.

llaves para el agua fria y caliente. En algunos Ahora bien, lo primero que se encuentra en- lugares las tinas son de preciosos mosaicos potrando en nuestros baños, no es una piscina na- blanos (vulgo azulejos), y el agua es conduci

« AnteriorContinuar »