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COLOMBIA.

GUAYAQUIL.

SU INCORPORACION A COLOMBIA.

Excmo. Señor Presidente y Vocales de la Junta Gubernativa.

Excmo. Señor:

Cuando el Gobierno de Colombia me ha honrado con la bri. llante comision de manitestar á V, E. la satisfaccion que ha experimentado, por ver este país libre de sus opresores, me ha confiado igualmente órdenes é instrucciones de cuya pronta ejecucion puede pender la tranquilidad y seguridad de este Gobierno y pueblo. El armisticio celebrado en Trujillo el 25 de Noviembre del año pasado entre los Generales de España y Colombia, debe ser trascendental á esta provincia segun la ley fundamental dada por el Soberano Congreso : aquel impi. de por el espacio señalado alguna invasion sobre esta ciudad, y pone á V. E. en estado de levantar cuerpos y organizar un ejército capaz de libertar á Quito y demas pueblos oprimidos, obrando de acuerdo con el del Sur de Cundinamarca. Yo me hallo autorizado para intimarlo al Presidente de Quito, considerando esta provincia como una de las de Colombia, y espero la resolucion de V. E. sobre si esto deba ser ó no conve. niente en las presentes circunstancias.

Por parte de Colombia se ha hecho igual intimacion á Qui. to, se suspenderá el ejército del General Sucre en Pasto 6 donde se haya fijado, y S. E. el Libertador vendrá con uno muy respetable á dar despues la libertad á este departamento y á cuantos pueblos lo necesitaren.

Es útil la cooperacion de Guayaquil para tan grandes empresas; y el Gobierno de Colombia desea venga aquí una fuer

TOMO III.

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za que asegure á este Gobierno, sea parte de sus ejércitos y ayude a su felicidad. Yo espero que V. E. se sirva decirme si conviene en esto, qué número de tropas sería suficiente, qué auxilios le prestaría, qué buques facilitaria para su trasporte, y de cuántos hombres podría ponerse un ejército en disposicion de obrar.

Vivamente se interesa el Gobierno de Colombia en la felicidad de esta Provincia, y éstos son ahora sus mayores pensamientos. S. E. el Libertador me mandà venga con la mayor celeridad, conduciendo un armamento, ofreciendo mis servicios y cortos conocimientos á la utilidad de este Gobierno; yo lo he efectuado, pero aún no puedo ser útil como lo deseo esperando la resolucion de V. Ė,

El verse asegurada la suerte de millares de hombres, é indestructible la libertad, pende por ahora de una feliz y pronta decision de V. E. Los puntos que he propuesto á nombre de mi Gobierno son de la mayor entidad, y despues de bien reflexionados, espero la decisiva contestacion de V. E. para satisfacer con ella á S. E. el Presidente de Colombia; él se complacerá demasiado con el buen éxito de mi comision, y volando vendrá á felicitar a este Gobierno por la tranquilidad que de este modo adquirirá.

Dios guarde á V. E. muchos años. Guayaquil, Febrero 23 de 1821.

JOSÉ MIRES.

Señor General José Mires.

La Junta de Gobierno al encargarme dar á US, la contestacion que hemos acordado á la nota oficial reservada que nos pasó 'US. con fecha del 23, me recomienda particularmente manifestarle la grande satisfaccion que ha sentido al ver letras del ilustre Libertador de Colombia, al recibir la honrosa comunicacion de aquel Gobierno, y al entrar en íntimas rela. ciones con un pueblo que despues de tantos sacrificios ha asegurado al fin su independencia y libertad civil.

El armisticio de 25 de Noviembre último entre los Generales de Colombia y España debe ser admitido indispensablemente por el Presidente de Quito y con el mayor gozo: pues cualquiera ilusion de esperanza que pudiera mantener por la ventaja de su posicion sobre el Juanambú, debe disiparse como un

sueño al ver el nuevo refuerzo que han recibido las armas de la patria en aquel punto, y sobre todo al saber que se halla al frente el mismo Libertador, cuyo nombre solo basta para aturdir á nuestros enemigos.

Si prescindiésernos de los sentimientos de paz y humanidad de que debe estar animado todo el que sea verdadero amigo de la libertad, sería de desear que el armisticio no tuviese efecto en Quito, para apresurar la libertad de las provincias subyugadas aún y vengar los agravios que acaba de recibir este pue. blo.

Por ahora no tenemos que temer una invasion, porque en la estacion presente se hallan inundados todos los campos que los rodean y son intransitables los caminos; el Gobierno ha sabido aprovecharse de estas circunstancias para levantar y organizar algunas tropas que puedan, sino expedicionar contra Quito, á lo menos defender la provincia en la oportunidad. Esta fuerza, 6 parte de ella, unida a la que pudiera remitirse del ejército de Colombia sería bastante (especialmente al mando de un General de tan acreditado valor y entusiasmo por la causa como US.) para libertar estos preciosos países.

Por estas consideraciones parece no convenir por ahora que US. use de su autorizacion para intimar el armisticio al Presidente de Quito; pues no siendo admitido, se debería marchar al punto contra él; lo que es imposible en la estacion y en la situacion militar en que nos hallamos. Y siendo admitido debemos consentir en que las provincias nuestras hermanas continúen bajo el yugo; y nos exponemos tambien á que admitido por esta parte y por el Norte queden paralizados los movimientos y planes del Libertador por todas partes. Parece, pues, que la prudencia y la política aconsejan esperar el resultado de aquella negociacion y permanecer nosotros siempre en estado de obrar segun las circunstancias, sin ligarnos por comprometimiento de que no resultarja ventaja á la causa co

mun.

Entre tanto nosotros debemos apercibirnos sin perdonar fatiga para cualquier acontecimiento, y preparar desde ahora los movimientos simples 6 combinados con que debamos obrar en la ocasion, para cuyo importante objeto la fortuna nos presenta en US. un Jefe cuyos conocimientos y experiencia nada nos dejará que desear.

La lijera indicacion que hace US. en su nota sobre la agregacion de esta provincia á la heróica República de Colombia, merece una contestacion tan detenida y extensa que mas bien debe ser materia de varias conferencias. Por ahora me contento con decir á US. que despues de proclamada la Indepen.

dencia de la provincia, (1) nuestros únicos votos han sido sostenerla y cooperar á la causa de América y al engrandecimiento de la República. Desde los principios hemos conocido que esta provincia por su pequeña extension, por su corta poblacion, por la escasez de luces, y por el atraso lamentable de la agricultura y de las artes, no puede ni debe ser un Estado independiente y aislado: y necesita el apoyo y proteccion de un Estado mas fuerte y poderoso para progresar en la carrera de su prosperidad y marchar con firmeza en la de su libertad. Por tanto en el Reglamento de Gobierno aprobado por la Junta General de la provincia (2) como una Constitucion provisoria (de que es adjunta copia) se ha declarado esta provincia en libertad de agregarse á cualquiera grande asociacion que

le convenga de las que han de formarse en la América meridional.

Esta actitud de la provincia lejos de ser embarazosa á los planes de los ejércitos que protejen la independencia, facilita las operaciones y aún les da márgen ·á abrir y proyectar nuevas en caso de que lo impidiese por alguna parte el compromiso de una negociacion ; de manera que aunque el Gobierno estuviese autorizado para hacer una declaracion sobre este asunto no sería oportuna ni ventajosa.

En lo que debe fijarse toda la consideracion por ahora, es en los medios de consolidar la independencia de la provincia, no en afirmar su reunion á un Estado con quien ya está tan unida por tantos lazos y por tantas relaciones. En efecto, dispuesta como está á cooperar activamente á la libertad de las provincias comarcanas, preparada á prestar al ejército Libertador cuantos auxilios estén en su poder, y segura de recibir los que necesite, se le puede considerar de hecho agregada á cualquier Estado con quien tenga tales relaciones.

En esta virtud será muy conveniente se verifique el deseo del Gobierno de Colombia de remitir aquí una fuerza competente, si así lo exige el bien general, y en caso de que suspendiéndose las hostilidades por Pasto quede sin movimiento el ejército, entonces conceptúo que mil quinientos hombres podrán en el verano abrir por aquí y concluir con gloria la campaña, uniéndose á esa fuerza 500 hombres bien armados que dará esta provincia. Si el armisticio no tuviese efecto, será mas conveniente que la fuerza unida del ejército de Co. lombia obre por aquella parte, y por ésta obren en combinacion al mando de US. las de la provincia.

En el estado deplorable en que se halla este pueblo despues de diez años de languidez de su comercio y de las últimas

(1) Véase el Tomo I, página 237.
(2) En 11 de Noviembre de 1820.

exacciones que hizo el Gobierno español, sus recursos son inferiores á sus necesidades, de modo que el Gobierno se ha visto en la dura necesidad de ocurrir á un empréstito forzoso para sostener la fuerza armada que en el día pasa de 1,000 hombres reclutados en estos últimos meses. A

pesar de esta situacion, si viniesen tropas del ejército se les proporcionarían la subsistencia y los medios de trasporte. Tenemos mil fusiles de repuesto; armas para un escuadron y algunas piezas de montaña. Hay un escuadron de dragones milicianos con los que se puede formar un escuadron lijero. Finalmente como no hay marina, no podemos asegurar el número de buques que podrán marchar á las costas del Chocó para trasportar las tropas, pero seguramente se mandarian todos los que hubiese en el puerto, y se facilitarían todos los medios necesarios para su conduccion.

Esta es la situacion de la Provincia y estos los auxilios que puede prestar en beneficio suyo y del comun del pueblo americano. Sobre todo lo cual US. hará las observaciones convenientes, seguro de que por parte del Gobierno no encontrará US. sino la mejor disposicion en proteger la causa, la mayor gratitud al heróico pueblo de Colombia por los auxilios que. le presta hoy y por el sublime ejemplo que nos ha dado en esta época memorable; sentimientos de admiracion por el glorioso Libertador y la mayor consideracion a la persona y mérito de US.

Dios guarde á US. muchos años. Guayaquil, Febrero 27 de 1821.

JOSÉ DE OLMEDO.

Excmo. Señor Presidente y Vocales de la Junta Gubernativa.

Excmo Señor:

El génio incansable del Libertador de Colombia tal vez se detendrá esperando el resultado de mi comision para ejecutar empresas tan grandes cuales no podremos concebir. Yo anhe. lo el momento de poner en su noticia la determinacion de este Gobierno que V. È. me indica en su oficio de ayer, y desearía se proporcionase inmediatamente el buque, que con un oficial de confianza, debe seguir conduciendo mis pliegos y los mas que V. E, tuviese á bien remitir.

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