Imágenes de páginas
PDF
EPUB

ARTICULO II,

Las Repúblicas de la Nueva Granada y del Perú, convienen en que habrá libertad recíproca de comercio y navegacion en. tre sus respectivos territorrios; y los ciudadanos de cualquiera de las dos Repúblicas podrán frecuentar con sus buques las costas y territorios de la otra, residir en ellos y hacer toda especie de comercio como los naturales ; excepto el de cabotaje, cuyo arreglo se reservan las partes, respectivamente, conforme á sus leyes particulares.

ARTICULO III.

Las dos altas partes contratantes se obligan y comprometen á no conceder favor, privilegio ó exencion alguna sobre comercio y navegacion á otras naciones, sin hacerlos extensivos tambien inmediatamente a los ciudadanos de la otra parte contratante, que los gozará gratuitamente, si la concesion hubiese sido gratuita, ó mediante igual compensacion ú otra equivalente, que se arreglará de mútuo acuerdo, si la concesion hu. biese sido condicional.

ARTICULO IV.

Cualquiera especie de producciones, manufacturas ó mercaderías extranjeras, que en cualquier tiempo puedan ser legalmente importadas en cada una de las dos Repúblicas en sus propios biques, podrán tambien serlo en los de la otra; y no se cobrarán otros ni mas altos derechos sobre el buque ó su cargamento, sea que la importacion se haga en buques del uno ó del otro país.

Todo lo que pueda ser legalmente exportado 6 reexportado de uno de los dos países, en sus propios buques, para un país extranjero, podrá de la misma manera ser exportado 6 reexportado en los buques del otro; y serán concedidos y cobrados iguales premios, derechos y descuentos, bien se haga tal exportacion ó reexportacion en los buques de la República de la Nueva Granada, bien se haga en los de la del Perú.

ARTICULO V.

En ningun caso se impondrán otros ó mas altos derechos á la importacion en la Nueva Granada de cualesquiera artículos del producto natural o industrial del Perú, y recíprocamente, que los que se paguen o hayan de pagarse por productos idén

ticos de la Nacion mas favorecida: y el mismo principio se observará para la exportacion. Ni se impondrá prohibicion ó restriccion alguna á la importacion ó exportacion de cualesquiera artículos en el comercio recíproco de los dos países, que no sea igualmente extensiva á la importacion ó exportacion de iguales artículos de otros países.

ARTICULO VI.

Los buques neo-granadinos á su entrada ó salida de los puertos del Perú, y los buques peruanos a su entrada ó salida de los puertos de la Nueva Granada, no estarán sujetos á otros mas altos derechos de tonelada, fanal, puerto, pilotaje, cuarentena ú otros que afecten al cuerpo del buque, que aquellos que pagaren, en igualdad de casos, los buques nacionales.

ARTICULO VII.

A fin de evitar toda duda, se declara : que las estipulaciones contenidas en los artículos precedentes, son aplicables á los buques de la Nueva Granada y del Perú, y á sus cargamentos, sea que procedan de los puertos del país á que pertenezan respectivamente, sea que procedan de los de otro país extranjero; y que en ningun caso se impondrá ó cobrará derecho alguno dife. rencial en los puertos del uno o del otro país sobre dichos buques ó sus cargamentos, ya sean estos del producto ó manufactura nacional, ya sean del producto ó manufactura extranjera.

Igualmente se declara : que deben considerarse y se consideran como buques neo-granadinos 6 peruanos todos aquellos, de cualquiera construccion que sean, que pertenezcan a ciudadanos de la Nueva Granada ó del Perú, respectivamente, siempre que naveguen provistos de patentes ó cartas de mar expedidas en la forma acostumbrada, y segun las leyes ó reglamentos de cada Estado.

ARTICULO VIII.

Será enteramente libre á los comerciantes, capitanes de buque y otros ciudadanos de ámbos países manejar á su voluntad sus negocios, por sí mismos ó por medio de sus agentes, en todos los puertos y lugares sujetos a la jurisdiccion del uno 6 del otro; debiendo en todo caso ser tratados como los ciudadanos del país donde residan, ó tengan sus negocios, y sujetos á las leyes que en él rijan.

ARTICULO IX.

Los ciudadanos de cualquiera de las partes contratantes que se vieren obligados á buscar refugio ó asilo en alguno de los rios, puertos ó lugares del territorio de la otra parte, con sus buques, sean mercantes o de guerra, por causa de temporal, persecucion de piratas ó enemigos, avería en el casco ó apare. jos, falta de aguada ó provisiones, serán recibidos y tratados con humanidad, dándoseles todo favor, auxilio y proteccion para reparar sus buques, acopiar agua y víveres, y ponerse en estado de continuar su viaje, sin obstáculo ni molestia de ningun género ni pago de derechos de puerto, ó cualesquiera otras cargas, que los emolumentos del práctico, y sin que descarguen toda 6 parte de la carga, si no fuere preciso. Pero cuando fuere necesario descargar parte de la carga 6 toda ella, la que fuere descargada y reembarcada pagara los

gastos de trabajo y almacenaje.

Cuando se haga preciso vender parte de la carga, únicamente para cubrir los gastos de arribada forzada, la parte vendida quedará sujeta al pago de los derechos de importacion.

Sin embargo, si un buque mercante, despues de reparado y en perfecto estado para continuar su viaje, se demorase en el puerto mas de cuarenta y ocho horas, quedará sujeto al pago de los derechos y demas gastos de puerto; ó si durante la per. manencia en el mismo puerto, hiciere alguna transaccion mercantil, tanto el buque como la carga que descargue, y los productos que embarque estarán sujetos a los derechos y demas impuestos establecidos por las leyes y reglamentos en vigor, y como si la arribada hubiera sido voluntaria.

ARTICULO X.

Si algun buque de guerra ó mercante de una de las partes contratantes naufragare, sufriere avería ó fuere abandonado en las costas ó cerca de las costas de la otra, se dará á dicho buque y su tripulacion toda asistencia y proteccion ; y el buque, cualquiera parte de él, todo su aparejo y pertenencias y todos los efectos y mercaderías que se salvaren, ó el producto de ellos, si se vendieren, serán finalmente entregados á sus dueños ó agentes debidamente autorizados; y si no hay propietarios ó agentes, serán entregados al respectivo Cónsul ó ViceCónsul, pagando únicamente los gastos ocasionados por la conservacion de la propiedad, 6 cualesquiera otro proveniente del salvamento del buque, su cargamento ó tripulacion, que se paguen en iguales casos por buques nacionales naufragados, los cuales

33

TOMO III.

gastos serán siempre de cuenta de la República 6 de la persona á quien tal buque corresponda.

Y se permitirá en dicho caso de naufragio ó avería, descargar si fuere necesario, las mercaderías ó efectos que se hallaren á bordo, sin exigir por esto ningun derecho, á no ser que se destinen a la venta o consumo en el país en que se hubieren desembarcado.

ARTICULO XI.

Todos los buques, mercaderías y efectos pertenecientes á ciudadanos de una de las partes contratantes, que fueren apresados por piratas, bien en alta mar, ó dentro de los límites de su jurisdiccion, y que fueren llevados ó encontrados en los rios, radas ó bahías, puertos ó dominios de la otra, serán entregados á los dueños ó sus agentes, con tal que prueben en buena y debida forma, sus derechos ante los tribunales competentes; debiendo hacerse el reclamo dentro del término de un año por los mismos interesados, sus agentes ó los de sus respectivos Gobiernos.

ARTICULO XII.

Los ciudadanos de cualquiera de los dos países no pueden ser detenidos, ni sus embarcaciones, tripulaciones y mercaderías estarán sujetas á ningun embargo, para ninguna expedicion militar ó para ningun objeto público o particular, sin conceder á los interesados la justa indemnizacion que en cada caso se convenga y pague adelantada.

ARTICULO XIII.

Convienen las dos partes contratantes en reconocer los siguientes principios, en caso de guerra de alguna de ellas con una Nacion extraña:

1.° Los buques de aquella de las dos partes contratantes que permanezca neutral, podrán navegar libremente de un puerto ó lugar enemigo a otro neutral, o de un puerto ó lugar neutral á otro enemigo, ó de un puerto ó lugar enemigo á otro igualmente enemigo; exceptuando los puertos ó lugares bloqueados: y será libre en todos estos casos, cualquiera propiedad que vaya a su bordo, sea quien fuere el dueño, excepto el contrabando de guerra; y será libre igualmente toda persona á bordo del buque neutral, aunque sea ciudadano de la Na. cion enemiga, siempre que no esté en actual servicio del Gobierno enemigo ó destinado á él.

2.° La propiedad y las personas de los ciudadanos de aquella de las partes contratantes que permanezca neutral en caso de guerra de la otra, serán libres de toda confiscacion y detencion, aún cuando se encuentren á bordo de un buque de la Nacion enemiga ; salvo si la propiedad fuere contrabando de guerra, ó las personas se hallaren en servicio del enemigo 6 destinadas á él.

3.° Las estipulaciones contenidas en el presente artículo, declarando que el pabellon cubre la propiedad y las personas, se entenderán aplicables solamente á aquellas potencias que reconocen ó en lo sucesivo reconocieren este principio, y no á otras.

ARTICULO XIV. Bajo el nombre de contrabando de guerra se comprende rán:

1.° Los cañones, morteros, obuses, pedreros, trabucos, fusiles, rifles, carabinas, pistolas, picas, espadas, lanzas, chuzos, alabardas, granadas, bombas, pólvora, mechas, balas, con todas las demas cosas correpondientes al uso de estas armas.

2.° Escudos, casquefes, corazas, cotas de malla, fornituras yo vestidos hechos en forma y para uso militar;

3.° Bandoleras y caballos junto con sus arneses;

4.° Y generalmente, toda especie de armas ofensivas y defensivas, hechas de hierro, acero, cobre, bronce y otros materiales manufacturadas, preparadas y formadas expresamente para hacer la guerra por mar ó por tierra;

5.0 Los víveres que se introducen á una plaza sitiada ó blo. queada.

ARTICULO XV.

Los artículos de eontrabando de guerra, antes enumerados y clasificados, que se hallen en un buque destinado á puerto enemigo, estarán sujetos á detencion y confiscacion; pero el resto del cargamento y del buque se dejarán libres para que los dueños puedan disponer de ellos, segun estimen conveniente.

Ningun buque de cualquiera de las partes contratantes será detenido en alta mar por tener á su bordo artículos de contrabando, siempre que el maestre, capitan ó sobrecargo de dicho buque quiera entregar los artículos de contrabando al apresador; á menos que sea tan grande y de tanto volúmen la canti. dad de dichos artículos, que no puedan recibirse á bordo del buque apresador sin grave inconveniente; pero en éste, y en todos los demas casos de justa detencion, el buque detenido se

[ocr errors]
« AnteriorContinuar »