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rá enviado al puerto mas inmediato, cómodo y seguro, para ser allí juzgado con arreglo á las leyes.

ARTICULO XVI.

Como puede suceder que algunos buques naveguen para un puerto o lugar perteneciente al enemigo, sin saber que se halla sitiado, bloqueado o atacado, se estipula : que todo buque que se halle en este caso, puede ser rechazado de tal puerto o lugar; pero que se le permitirá ir á cualquiera otro puerto 6 lugar que juzgue oportuno el maestre ó sobrecargo, y que no será detenido, ni confiscada parte alguna de su cargamento, que no sea contrabando, á menos que, despues de notificársele el bloqueo ó ataque por el Comandante de las fuerzas bloqueadoras, intentare no obstante entrar; y que no se impedirá á buque alguno que hubiera entrado en un puerto, antes de hallarse éste bloqueado ó atacado, salir de él con su cargamento; ni siendo hallado allí, despues de la rendicion y entrega del llugar, estará sujeto el tal buque ó su cargamento á confiscacion ó demanda alguna, sino que se dejará á sus dueños en tranquila posesion de su propiedad.

ARTICULO XVII.

Con el objeto de prevenir todo género de desórden en la vi. sita y reconocimiento de los buques y sus cargamentos, en alta mar, se estipula : que siempre que un buque de guerra de una de las partes contratantes se encontrare con un neutral de la otra, el primero permanecerá fuera del tiro de cañon, salvo en caso de mala mar, y podrá enviar su bote con dos ó tres hombres solamente para verificar el dicho reconocimiento de los papeles concernientes á la propiedad y, carga del buque, sin ocasionarle la menor estorsion, violencia 6 maltrato; sobre lo cual será responsable con su persona y bienes el Comandante de dicho buque armado. Para este fin, los Comandantes de buques armados por cuenta de particulares, estarán obligados antes de recibir sus patentes, á dar fianza suficiente para responder de los perjuicios que puedan causar. Y en ningun caso se exigirá de la parte neutral que vaya á bordo del buque reconocedor, con el fin de exhibir sus papeles ó para cualquier otro objeto.

ARTICULO XVIII.

En caso de que una de las dos partes contratantes estuviere en guerra, los buques de la otra deberán proveerse de paten. tes de navegacion 6 pasaportes, en que se expresen el nombre

y capacidad del buque, como tambien el nombre y lugar de residencia del maestre 6 Comandante, á fin de que se vea que el buque pertenece real y verdaderamente á ciudadanos de la otra parte. Estando cargados los expresados buques, llevarán además de las patentes de navegacion ó pasaportes, manifiestos ó certificados que contengan los pormenores del cargamento y el lugar donde fué embarcado, para que así pueda saberse si hay á bordo efectos prohibidos ó de contrabando; los cuales certificados serán expedidos en la forma acostumbrada por las autoridades del lugar de donde salió el buque: sin cuyos requisitos el susodicho buque puede ser retenido para ser adjudicado, él ó su cargamento, por el Tribunal competente, y declarado el uno o el otro buena presa ; á ménos que se pruebe que el defecto proviene de algun accidente, o se subsane con testimonios del todo equivalentes en la opinion de Jos susodichos tribunales.

ARTICULO XIX.

Las anteriores estipulaciones, relativas a la visita y reconocimiento de los buques, se aplicarán solamente á aquellos que naveguen fuera de convoy; y cuando los dichos buques vayan en convoy, será suficiente la declaracion verbal del Comandante de éste, bajo su palabra de honor, de que los buques que están bajo su proteccion pertenecen á la Nacion cuya bandera llevan; y de que en caso de dirigirse á un puerto enemigo, dichos buques no tienen á bordo artículos de contrabando.

ARTICULO XX.

En todo caso de presas, los tribunales establecidos para tales causas, á que dichas presas puedan ser conducidas, serán los únicos que tomen conocimiento de ellas. Y siempre que tales tribunales de una ú otra parte pronunciaren sentencia sobre algun buque, efecto ó propiedad, reclamados por ciudadanos de la otra parte, la sentencia ó decision mencionará las razones ó motivos en que se ha fundado, y se entregará al co. mandante o agente de dicho buque ó propiedad, sin escusa ó demora alguna, si lo solicitare, un testimonio auténtico de la sentencia o decision, ó de todo el proceso, con tal que satisfagan los derechos.

ARTICULO XXI.

Siempre que alguna de las partes contratantes estuviere en guerra con otro Estado, ningun ciudadano de la otra parte aceptará comision 6 patente de corso con el objeto de auxiliar

ó cooperar hostilmente con el dicho enemigo, contra la mencionada parte que esté en guerra, bajo la pena de ser tratado como pirata.

ARTICULO XXII.

Con el fin de disminuir los males de la guerra, las dos partes contratantes estipulan: que, en caso de suscitarse desgraciadamente entre ellas, solo se llevarán á efecto las hostilidades por las personas debidamente autorizadas por el Gobierno, y por las que estén bajo sus órdenes ; exceptuando los casos de repeler un ataque ó invasion, ó en defensa de la propiedad.

ARTICULO XXIII.

Estipulan igualmente: que, en caso de guerra entre ambas partes contratantes, respetarán mútuamente la propiedad privada y las personas de sus respectivos ciudadanos, tanto en mar como en tierra; y que por consiguiente, serán libres de confiscacion y detencion las personas y propiedades de los ciu. dadanos respectivos, y lo mismo sus buques y lo que se halle á su bordo; salvo siempre los artículos de contrabando de guer. ra, y las personas en servicio del enemigo ó destinadas á el.

ARTICULO XXIV.

Ni las deudas contraídas por los individuos de una Nacion en favor de individuos de la otra, ni las acciones ó cantidades que puedan tener en los fondos públicos o en los bancos públicos ó particulares, serán jamás confiscadas ó secuestradas en ningun caso de guerra ó desa venencia entre las partes contratantes.

ARTICULO XXV.

Para el mismo caso de guerra entre las dos partes contra. tantes se estipula: que los comerciantes, traficantes y otros ciudadanos de todas profesiones, de cualquiera de las partes, que residan en las ciudades, puertos ó dominios de la otra, tendrán el privilegio de permanecer allí y de continuar su comercio y negocios, en tanto que se conduzcan pacíficamente y no cometan ofensa alguna contra las leyes. Y en caso de que su conducta los hiciere justamente sospechosos, y habiendo perdido así este privilegio, los respectivos Gobiernos juzgaren oportuno mandarlos salir del país, se les concederá el término de doce meses, contados desde la publicacion 6 intimacion de la orden, para que en él puedan arreglar y ordenar sus nego

cios y retirarse con sus familias, efectos y propiedades; á cuyo fin se les dará el necesario salvoconducto. Pero este favor no se extenderá á aquellos que obraren de un modo contrario á las leyes.

ARTICULO XXVI.

Deseando las dos partes contratantes evitar toda desigualdad en lo concerniente á sus relaciones oficiales internacionales, convienen en conceder á sus Enviados, Ministros y Agentes públicos los mismos favores, inmunidades y exenciones de que gozan o gozaren los de las Naciones mas favorecidas; y queda entendido y estipnlado, que cualesquiera favores, inmunidades o privilegios que la Nueva Granada ó el Perú tengan por conveniente otorgar á los Enviados, Ministros y Agentes diplomáticos de otras potencias, se harán por el mismo hecho extensivos á los de una ú otra de las partes contratantes.

ARTICULO XXVII.

Cada una de las partes contratantes tiene derecho para mantener Cónsules Generales, Cónsules y Vice-Cónsules en todas las ciudades, puertos ó lugares de la otra en que sea permitida la residencia de esta clase de funcionarios. En la inteligencia, de que, si una de ellas exceptuare, como puede hacerlo, alguna ciudad, puerto ó lugar donde no le parezca conveniente la residencia de tales empleados, deberá ser esa excepcion comun á todas las naciones.

Estos Agentes presentarán sus letras patentes al Gobierno de la República, en cuyo territorio hayan de residir, á fin de que expida, si lo tiene á bien, el exequatur necesario para el ejercicio de las funciones consulares, sin cobrar por este acto derecho alguno, El Cónsul exibirá el exequatur á las autoridades superiores del lugar en que habrá de ejercer sus funciones, para que se le reconozca en su empleo, y se le guarden las prerogativas correspondientes en el respectivo distrito consular.

Los Gobiernos de las dos Repúblicas tienen derecho de rehusar el exequatur, así como el de retirarlo después de expedido; pero en uno y otro caso expresarán al Gobierno á quien sirve el Cónsul, los motivos que les hayan inducido á obrar de

esta manera.

ARTICULO XXVIII.

Los Cónsules y Vice-Cónsules de cada una de las partes contratantes en el territorio de la otra tendrán los privilegios siguientes: serán independientes de las autoridades del territo.

rio en que residen, en lo exclusivamente relativo al ejercicio de sus funciones consulares: no siendo naturales del país en que residan, estarán exentos de todo cargo o servicio público y de toda contribucion personal, exceptuando la que deben pagar por razon de comercio: podrán enarbolar el pabellon y colocar sobre la puerta de la casa que habiten, el escudo de armas de la República á quien sirven, con una inscripcion en que se exprese el empleo que ejercen : serán citados por escrito siempre que se estime necesaria su asistencia a los juzgados ó tribunales de la República en que ejercen sus funciones, y se les dará en ellos un asiento de preferencia. Pero en lo que concierna al ejercicio de sus funciones, las personas de los Cónsules y Vice. Consules quedan sometidas a las leyes de la República en que residen ; sus casas no tienen derecho de asilo, y estarán como las de los particulares, bajo la accion legal de las autoridades.

Los archivos y papeles de los Consulados serán inviolables, de modo que las autoridades en ningun caso podrán apode. rarse de ellos ni someterlos á exámen.

ARTICULO XXIX.

Los Cónsules tendrán las facultades siguientes:

1.* Podrán dirigirse á las autoridades del distrito de su re. sidencia, y ocurrir en caso necesario al Gobierno Supremo por medio del Agente diplomático de su Nacion, si lo hubiere, 6 directamente en caso contrario, a fin de reclamar contra cualquiera infraccion de los tratados existentes ó abusos que cometan los empleados y autoridades del país, en perjuicio de individuos de la Nacion a quien sirve el Cónsul. Podrán tambien apoyar á sus compatriotas ante las autoridades del país en las gestiones que entablaren por actos abusivos cometidos por algun funcionario, y asumir en estos casos la representacion que por los intereses de sus nacionales les corresponda.

2.- Arreglarán las cuestiones sobre averías que experimentaren las naves ó las mercancías que condujeren, al dirigirse á los puertos comprendidos bajo su jurisdiccion, siempre que no haya estipulacion contraria entre los armadores, cargadores y aseguradores.

Si se hallaren interesados en tales averías habitantes del país en que resida el Cónsul, que no sean ciudadanos de la República á que pertenezca la nave, conocerán y resolverán sobre la avería las autoridades locales, y el Cónsul solo podrá inter. venir como representante de intereses de sus conciudadanos.

3.2 Decidirán las diferencias suscitadas en alta mar, entre capitan y oficiales ú otros individuos de la tripulacion, siempre que no figure en ellas un ciudadano ó nacional del país en que

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