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En fé de lo cual, firman en doble original el presente protocolo, sellándolo con sus sellos respectivos.

Hecho en Lima, á trece de Marzo de mil ochocientos setenta y tres. JOSÉ DE LA RIVA AGÜERO. TEODORO VALENZUELA. (L. S.)

(L S.)

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PROTOCOLO

Reunidos en el salon de Relaciones Exteriores, los infrascritos José de la Riva-Agüero, Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, y Teodoro Valenzuela, Ministro Residente de los Estados Unidos de Colombia en el Perú con el objeto de acordar el arreglo de algunos puntos relacionados con el cumplimiento del artículo 10.o del Tratado de Amistad y Comercio ajustado entre ambos países en 1o de Febrero de 1870, (1) han convenido en lo siguiente:

1.° El manifiesto ó sobordo de que se ocupa el artículo ci. tado, se presentará por el interesado, en doble original, para el efecto de que el Administrador de la Aduana respectiva certifique uno de ellos y lo devuelva al interesado.

2.° El otro ejemplar será igualmente certificado y remitido por el Administrador de la Aduana en el mismo buque que conduzca las mercaderías, al Administrador de la Aduana á donde sean dirigidas. Si la remision no pudiera hacerse en el mismo buque, se hará por el primero que parta con destino al puerto á donde fueron encomendadas las mercaderías.

3.Los sobordos ó manifiestos de los productos naturales de Colombia que salgan de los puertos del Estado de Panamá en donde no hay aduanas, serán presentados al Administrador principal de Hacienda Nacional, quien cumplirá con las formalidades señaladas en los incisos anteriores

A los mismos Administradores deben dirigirse los sobordos de las mercaderías encaminadas del Perú á los puertos libres de Panamá.

4.° Los Cónsules de las respectivas naciones certificarán á su vez la firma del Administrador de Aduana ó del Administrador de Hacienda en el sobordo que al efecto le presentarán los interesados. Cuando no hubiese Cónsules del país á donde se dirijan las mercaderías, esa formalidad será llenada por el Cónsul de una Nacion amiga.

(1) Véase la página 279.

En fé de lo cual, se firmó y selló por los infrascritos el presente protocolo, en doble ejemplar, en Lima, á los 10 días del mes de Junio de 1873. J. DE LA RIVA-AGÜERO. TEODORO VALENZUELA. (L. S.)

(L. S.)

Lima, Junio 16 de 1873.

Apruébase el presente protocolo firmado en 1o del actual entre el Ministro de Relaciones Exteriores de la República y el Ministro Residente de los Estados Unidos de Colombia, para arreglar algunos puntos relacionados con el cumplimiento del artículo 10 del Tratado de Amistad y Comercio ajustado entre ambos países en 10 de Febrero de 1870. (1) En consecuencia expídanse las órdenes respectivas por el Ministerio de Hacienda, á cuyo efecto se remitirá á este Despacho copia auténtica de dicho acuerdo y de la presente resolucion, que debe ser comunicada igualmente á la Legacion Colombiana. (2) Regístrese y publiquese. Rúbrica de S. E.

RIVA-AGÜERO.

MANUEL PARDO.
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DE LA REPÚBLICA.

Por cuanto entre la República del Perú y los Estados Uni. dos de Colombia se celebró por los respectivos Plenipotencia. rios, en veinte de Enero de mil ochocientos setenta, la siguiente

CONVENCION CONSULAR. Habiendo reconocido la República del Perú y los Estados Unidos de Colombia, la conveniencia de establecer reglas precisas respecto de las prerogativas y atribuciones que deban tener en ambos países sus respectivos Cónsules Generales,

(1) Ese tratado fué desahuciado por el Perú en 26 de Febrero de 1887.

(2) El Gobierno de los Estados Unidos de Colombia aprobó ese proto colo el 7 de Agosto de 1873.

Consules, Vice-Consules y demas empleados de cada Consulado, han resuelto celebrar una Convencion sobre la materia.

A este efecto, han nombrado sus Plenipotenciarios, á saber:

El Perú á Mariano Dorado, Ministro de Relaciones Exteriores;

Y los Estados Unidos de Colombia á Teodoro Valenzuela, Ministro Residente en las Repúblicas del Pacífico.

Quienes habiéndose comunicado sus respectivos poderes, que cangearon en cópia auténtica y hallaron en debida forma, convinieron en los artículos siguientes:

ARTICULO I.

Las Repúblicas contratantes tendrán derecho de nombrar y mantener Cónsules Generales, Cónsules, Vice-Cónsules y Agentes consulares en las ciudades, puertos y lugares en que sea permitida la residencia de estos funcionarios. En la inteligencia de que si una de ellas exceptuase como puede hacerlo alguna ciudad, puerto ó lugar donde no le parezca conveniente la residencia de tales empleados, deberá hacer esta excepcion comun á todas las Naciones,

ARTICULO II.

El nombramiento de Cónsules Generales, Cónsules, ViceCónsules y Agentes consulares podrá recaer en individuos del país á que sirven, de aquel en que vayan á residir ó en otros extranjeros. Los individuos nombrados podrán ejercer la profesion de comerciante ó cualquiera otra.

ARTICULO III.

No se reconoce en los Cónsules Generales, Cónsules y ViceCónsules carácter diplomático, y por tanto no gozarán de las inmunidades concedidas á los Agentes públicos. Sus personas y propiedades quedan sometidas a las leyes del país como la de los demas particulares, en todo aquello que no concierna al ejercicio de sus funciones, y no gozarán de otras exenciones que las que expresa esta Convencion.

ARTICULO IV.

Los Cónsules Generales, Cónsules y Vice-Cónsules presentarán al Gobierno en cuyo territorio hayan de residir, sus letras patentes 6 de provision, á fin de que este expida, si lo tiene á bien, el exequatur necesario para el ejercicio de las funciones consulares, sin cobrar por esto derecho alguno. Tan luego

como el Cónsul exhiba este documento a las autoridades superiores del lugar en que vá á residir, estas cuidarán de que se le reconozca en su empleo y de que goce en el distrito consular de las exenciones y prerogativas correspondientes.

ARTICULO V.

Los Gobiernos de las dos Repúblicas tienen derecho de re. husar el exequatur, así como el de retirarlo despues de expedido; pero en uno y otro caso, expresarán al Gobierno á quien sirve el Cónsul, los justos motivos que les haya inducido á obrar de esta manera.

ARTICULO VI. Los Cónsules Generales, Cónsules y Vice-Cónsules, para que puedan ejercer debidamente sus funciones, gozarán de las siguientes prerogativas:

1.° La correspondencia, los archivos y papeles de los Consulados serán inviolables, y no podrán ser ocupados ni examinados por las autoridades del país en que se hallen.

El archivo y papeles particulares del Cónsul, deberán estar separados de los oficiales.

2.° Los Cónsules Generales, Cónsules, Vice-Cónsules y Agentes consulares en todo lo que sea exclusivamente relativo al ejercicio de sus funciones, serán independientes de la República en cuyo territorio sirven.

3: Los Cónsules Generales, Cónsules, Vice-Cónsules y Agentes consulares estarán exentos de todo servicio público, de contribuciones personales y de las extraordinarias.

4.0 A fin de que las habitaciones de los Cónsules Generales, Cónsules y Vice-Cónsules sean conocidas, éstos tendrán derecho de colocar en la puerta exterior de ellas el escudo de armas de la Nacion á que sirven con una inscripcion que exprese su empleo. Tambien les será permitido enarbolar las banderas en las ocasiones en que esto se acostumbra.

5.0 Siempre que se estime necesaria la asistencia de los Cónsules Generales y Vice-Cónsules á los tribunales y juzgados de la República en que ejercen funciones, se les citará por medio de un oficio y se les dará en ellos un asiento de preferencia.

ARTICULO VII.

De las exenciones concedidas en el inciso tercero del artícuo anterior, no gozarán los Cónsules Generales, Cónsules, Vi

ce-Cónsules y Agentes consulares que fueren ciudadanos de la Nacion en que residen, 6 que ejerzan el comercio ú otra industria, aunque sean ciudadanos de la Nacion á que sirven,

ARTICULO VIII.

Los Cónsules Generales, Cónsules y Vice-Cónsules, admitidos al ejercicio de sus funciones en cada una de las Repúblicas contratantes, tendrán las facultades que se expresan en los artículos siguientes.

ARTICULO IX.

Podrán dirigirse á las autoridades del distrito de su residen. cia y ocurrir en caso necesario al Gobierno Supremo, por me. dio del Agente diplomático de su Nacion, si lo hubiere, y directamente en caso contrario, á fin de reclamar contra cualquiera infraccion de los tratados existentes, ó contra los abusos que cometan los empleados y autoridades del país en perjuicio de la Nacion á que sirve el Cónsul. Podrán tambien apoyar á sus compatriotas ante las autoridades del país, en las gestiones que entablaren por actos abusivos cometidos por algun funcionario.

ARTICULO X.

Las averías que las naves ó los efectos ó mercancías que condujeren, experimentaren al llevarse á los puertos de una de las Repúblicas contratantes, serán arregladas por los Cónsules respectivos, siempre que no haya estipulacion contraria entre los armadores, cargadores y aseguradores. Si se hallaren interesados en tales averías habitantes del país en que sir. ve el Cónsul que no sean ciudadanos de la República á que pertenezca la nave, conocerán y resolverán sobre la avería las autoridades locales, y el Cónsul solo podrá intervenir como representante de los intereses de sus conciudadanos. Tambien conocerán las autoridades locales si los interesados en la ave. ría fueren de la Nacion á que pertenezca el Cónsul y reclama. ren la interyencion de ellas.

ARTICULO XI.

Los Cónsules decidirán las diferencias suscitadas en alta mar siempre que no figure en ellas un ciudadano 6 nacional del país en que sirva, entre el capitan y oficiales ú otros individuos de la tripulacion. Intervendrán así mismo en la poli. cía interior de las naves de comercio de su Nacion surtas en

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