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los puertos, y conocerán de las quejas ó cuestiones entre capi. tanes y marineros sobre contrato de enganche ó salarios. Las autoridades locales conocerán aún en los casos de que habla este artículo:

1.° Si los desórdenes ocurridos en la nave surta en el puerto perturbaren la tranquilidad pública, sea en tierra ó á bordo de otras naves.

2.° Si en ese desórden, aun cuando no llegue á perturbarse la tranquilidad, se hubieren mezclado individuos que no pertenezcan a la tripulacion; y

3.° Si fueren requeridos á intervenir ó si mediare queja por actos que importen un grave abuso por parte de las personas encargadas de la policía interior de la nave.

El juzgamiento y castigo de los crímenes y delitos que se cometan en las naves de comercio surtas en los puertos, corresponde á la autoridad territorial.

ARTICULO XII.

Los Cónsules podrán tambien componer amigable y extrajudicialmente las diferencias que sobre asuntos mercantiles se susciten entre sus conciudadanos. Las resoluciones que como árbitros amigables elegidos por los interesados expidieren, se rán respetadas por las autoridades de la República en que se hallen.

ARTICULO XIII.

Toca á los Cónsules dirigir las operaciones relativas al sal. vamento de las naves de su Nacion naufragadas ó encalladas en las costas del distrito consular. La intervencion de las autoridades locales solo tendrá lugar para mantener el orden, dar seguridad a los efectos salvados, garantir los intereses de los salvadores en caso de no ser de las tripulaciones náufragas y para asegurar la ejecucion de las disposiciones que deben observarse en la entrada y salida de las mercancías salvadas. En ausencia y hasta la llegada del Cónsul, las autoridades locales tomarán las medidas precisas para la proteccion de los individuos y la seguridad de los efectos salvados.

ARTICULO XIV.

En el caso de fallecer un individuo de la Nacion del Cónsul, sin dejar heredero ni albacea en el territorio del distrito consular, le corresponde la representacion en todas las diligencias para la seguridad de los bienes, conforme á las leyes del país n que resida. Podrá cruzar con sus sellos los puestos por la

autoridad local y deberá ocurrir en el día y hora que aquella indique cuando fuere del caso quitarlos. La falta de asistencia del Cónsul el día y hora fijados, con una espera prudente, no podrá suspender los procedimientos legales de la autoridad local.

ARTICULO XV. Cuando muera intestado algun nacional suyo podrá el Cónsul intervenir en la formacion de los inventarios, en los avalúos, nombramientos de depositarios y otros actos semejantes que tiendan á la conservacion, administracion y liquidacion de los bienes. El Cónsul será de derecho representante de todo compatriota suyo que pueda tener interés en una sucesion, y que hallándose ausente del lugar en que ésta se abre, no haya constituido mandatario. Como tal representante, ejercerá todos los derechos del mismo heredero, menos los de recibir los dineros y efectos de la sucesion, para lo cual será siempre necesario poder especial. Dichos dineros y efectos, mientras no hubiere este poder, deberán depositarse en arca pública ó en una persona á satisfaccion de la autoridad local y del Consul. El juez, á peticion del mismo Cónsul, podrá ordenar la venta de los bienes muebles hereditarios que estuvieren expuestos á deterioro, y el depósito de su precio en una arca pública 6 en una persona abonada. Podrá adoptarse igual disposicion respecto de cualquiera otra clase de bienes, si pasados cuatro años desde el fallecimiento no se hubiere presentado heredero.

ARTICULO XVI.

En caso de que fallezca en alta mar un individuo de la Nacion del Cónsul y los bienes de la sucesion ó parte de ellos llegaren á un puerto del distrito consular, el Cónsul intervendrá en las diligencias relativas a la seguridad de tales bienes, como queda establecido para cuando el fallecimiento acontece en el distrito consular.

Los Cónsules podrán ejercer las funciones á que se refieren este artículo y los dos precedentes, en caso de que no lo prohiba la legislacion local.

ARTICULO XVII.

El Cónsul tendrá la facultad de requerir el auxilio de las autoridades locales, para la prision, detencion y custodia de los desertores, tanto de las naves de guerra como de las mercan. tes de su país, exhibiendo, si fuere necesario el registro del buque y el rol de la tripulacion ú otro documento que justifi

que la solicitud. Aprehendidos los desertores se pondrán á disposicion del Cónsul, y pueden ser detenidos á peticion y expensas suyas en las cárceles públicas hasta por dos meses; y si cumplido este término no se hubieren remitido á las naves á que pertenezcan ó á otras de su Nacion, serán puestos en libertad

por

la autoridad local, y no se les arrestará nuevamente por la misma causa.

Si el desertor hubiere cometido algun delito en el territorio de la República en que sirve el Cónsul por el cual deba procederse de oficio, no será entregado hasta que se ejecute la sentencia dictada por el tribunal competente,

ARTICULO XVIII.

Los Agentes diplomáticos y en su defecto los Cónsules Generales, podrán nombrar Vice-Cónsules provisorios en caso de ausencia ú otro impedimento legítimo de los Cónsules 6 ViceCónsules propietarios, ó por otro motivo de inmediata conyeniencia. En estos casos solicitarán del Gobierno, en cuyo ter. ritorio residen el reconocimiento provisional de tales empleados. Tambien podrán los Cónsules nombrar un Canciller ó Secretario cuando no lo tenga su Consulado y sea necesario para autorizar sus actos.

ARTICULO XIX.

Los Cónsules Generales, Consules y Vice-Cónsules podrán nombrar, bajo su responsabilidad, Agentes consulares para aquellos puntos en donde convenga á su juicio establecerlos como auxiliares de sus trabajos. De tales nombramientos darán parte á la autoridad superior local, ál Agente diplomático, si lo hubiere, y al Gobierno á quien sirven.

ARTICULO XX.'

Los Agentes consulares no tienen carácter público y son tan solo empleados de los respectivos Cónsules, bajo cuyas Ordenes cumplirán los encargos, que estos tengan por conveniente hacerles para el mejor desempeño de las funciones con. sulares.

Con tal carácter serán atendidos por las autoridades respectivas.

ARTICULO XXI.

Los Agentes diplomáticos y en su defecto los Cónsules Ge. nerales podrán en los casos urgentes y por motivos justifica TOMO III

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dos, suspender del ejercicio de sus funciones á los Cónsules, Vice-Cónsules y Agentes consulares, dando aviso inmediato al Gobierno de la República en cuyo territorio sirven.

ARTICULO XXII.

En el caso de muerte del Cónsul, de su ausencia ú otro impedimento para el ejercicio de sus funciones, y á falta de Vi. ce-Cónsul que desempeñe interinamente el cargo, los Cancilleres ó Secretarios ejercerán las funciones consulares, con el ca. rácter de Vice-Cónsules.

ARTICULO XXIII.

Los Cónsules de una de las dos Repúblicas en cualesquiera ciudades ó puertos extranjeros en donderá la sazon no hubiere Cónsul de la otra, prestarán a las personas y propiedades de los nacionales de ésta la misma proteccion que a las personas y propiedades de sus compatriotas, sin exigir otros derechos o emolumentos que los acostumbrados respecto de sus nacionales.

ARTICULO XXIV.

Los Cónsules Generales, Cónsules, Vice-Cónsules y Agen. tes consulares, así como sus Cancilleres ó Secretarios gozarán de cualesquiera privilegios ó inmunidades que independientemente de los estipulados en esta Convencion, se concedan á los empleados de la Nacion mas favorecida, gratuitamente, si la concesion es gratuita, ó con la misma compensacion, si la concesion es condicional; con tal de que estos privilegios ó inmunidades no desnaturalicen el carácter exclusivamente comercial de los Cónsules, refiriéndose á objetos distintos de la proteccion del comercio.

ARTICULO XXV. Lo que en la presente Convencion se dice de los Cónsules en general, se entiende no solo de los Cónsules particulares, sino tambien de los Cónsules Generales y Vice-Cónsules, siempre que puedan hallarse en los casos de que se trata.

ARTICULO XXVI.

La presente Convencion obligará á las dos Repúblicas por el término de quince años, contados desde el día en que las ratificaciones sean cangeadas. Pero si ninguna de ellas anunciare

á la otra, por una declaracion expresa, un año antes de la espiracion de este plazo, su intencion de hacerla terminar, continuará en vigor por ambas partes hasta un año despues del día en que se haga tal notificacion por una de ellas.

ARTICULO XXVII.

Esta Convencion será ratificada por los Gobiernos de las dos Repúblicas, prévia su aprobación por los Congresos respectivos, y las ratificaciones serán cangeadas en Lima, Bogotá ó Panamá dentro del mas breve término posible.

En fé de lo cual, nosotros los Plenipotenciarios de una y otra República, la hemos firmado y sellado con nuestros sellos particulares en la ciudad de Lima, á los veinte dias del mes de Enero de mil ochocientos setenta.

MARIANO DORADO.

(L. S.)

TEODORO VALENZUELA.

(L. S.)

la

Por tanto: y habiendo el Congreso Nacional aprobado la preinserta Convencion Consular en nueve de Noviembre de mil ochocientos setenta y dos, en uso de las facultades que Constitucion de la República me concede, he venido en aceptarla, aprobarla y ratificarla, teniéndola como ley del Estado y comprometiendo para su observancia el honor nacional.

En fé de lo cual, firmo la presente ratificacion, sellada con las armas de la República y refrendada por el Ministro de Estado en el despacho de Relaciones Exteriores en Lima, á veinte de Enero de mil ochocientos setenta y tres.

MANUEL PARDO,
J. de la Riva-Agüero.

ACTA DE CANGE.

Reunidos los infrascritos, debidamente autorizados por las respectivas partes contratantes, con el objeto de cangear los actos de ratificacion de la Convencion Consular entre el Perú y los Estados Unidos de Colombia, firmada en Lima el veinte de Enero de mil ochocientos setenta, procedieron a comparar con cuidado dichos actos, y habiéndolos hallado enteramente conformes el uno al otro, se hicieron cange y mútua entrega de ellos.

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