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Al Excmo. Señor Simon Bolívar, Libertador y Presidente de

la República de Colombia.

Por nuestra última comunicacion se impondrá V. E. del estado político y militar de esta provincia y de la firmeza con que desea sostener su proposito de ser libre. Nada será difícil en su carrera marchando bajo la proteccion de las armas de Colombia.

Demarcadas las líneas divisorias de los ejércitos por la ne. gociacion del señor Coronel Morales con el Presidente de Quito y cesando los temores de este de que se mueva contra el el ejército que amenaza á Pasto, medita y prepara invadir esta provincia pasada que sea la estacion de las aguas. En Quito, Riobamba y Cuenca se hacen reclutas y preparativos como últimos esfuerzos de la desesperacion, como convulsio. nes de un cuerpo moribudo.

Por nuestra parte nos apercibimos á la defensa, y aun nos preparamos á cooperar con las tropas de la República, que abran por aquí la campaña, para libertar las provincias de la sierra subyugadas todavía, segun el plan formado de acuerdo con el señor General Mires, de que está impuesto V. E. Desde hoy empiezan á salir de este puerto los buques que deben trasportar las tropas de las costas del Chocó. El convoy se compone de una fragata, dos bergantines y dos goletas con el repuesto de víveres suficiente para 1,500 hombres. Puede ser que estos buques no basten al trasporte de aquel número de tropa; en cuyo caso es indispensable que se ocupen las embarcaciones, que hubiese en aquellas costas, como hemos insinuado antes de ahora al señor Comandante General del Cauca y al señor Coronel Cansino.

Aunque hemos insinuado con vehemencia al señor General San Martin que remitiese un buque de guerra á la Buenaven. tura para que proteja la venida del convoy, pudiera ser que no tuviera efecto por las atenciones y movimientos contínuos de la escuadra. En este caso, si la corbeta Alejandro existiese en aquel puerto, sería conveniente que hiciera este importante servicio.

Esta hermosa provincia, en otros días ha sido floreciente aun á pesar de las odiosas trabas que encadenaban su giro. La bondad de la naturaleza prevalecía contra las medidas de la política. Pero once años de languidez y entorpecimiento de nuestro comercio han consumido este país, y tres enormes exacciones pecuniarias que sufrió en el último año por el Gobierno español lo han puesto en una situacion deplorable, verdaderamente ruinosa. Así no podemos ponderar bien á V. E. los afanes y desvelos que nos cuesta sostener la guarnicion y fuerza de la

plaza, que ascendiendo hoy á mas de 1,500 hombres de toda arma, tiene un número doble del que puede sostener con comodidad. La falta de numerario es grande: ya hemos ocurrido á dos empréstitos forzosos de 80,000 pesos, de los cuales la expedicion del' Chocó que no baja de 40,000 de gasto ha consumido el último resto, Pero a pesar de esta situacion no desmayamos; ántes bien nos son dulces todos los sacrificios ; y hemos ofrecido prestar a las tropas de Colombia que obren por esta parte contra Quito, las provisiones de boca que, necesiten mientras se sitúan en el país que deben libertar.

El cuartel general del enemigo se coloca en Riobomba. Esta cercanía le estimulará á invadirnos á

pesar

de
que

en la negociacion particular ha protestado el señor Coronel Morales que toda hostilidad contra esta provincia se reputará como una violacion del armisticio. Pero la distancia del ejército de la República y el ansia de apoderarse de esta provincia en donde creerá Aymerich defenderse mejor, y escapar con mas facilidad, le hará atropellar toda consideracion, y es indispensable que el ejército libertador esté con las armas en la mano, y que vuele en el instante que Aymerich se mueva. Quizá V. E. dudará que éste se atreva á invadirnos obrando en combinacion con las siempre vencedoras armas de Colombia ; pero es preciso creerlo, y V. E. no es un hombre capaz de calcular todo lo que puede el miedo.

Bien conoce V. E. la importancia de este punto; pues si por caso imposible, se perdiera, sería difícil recobrarlo por su localidad. Nosotros nos desvelamos por sostenerlo, pero difícilmente lo conseguiremos sin socorro, y sin socorros ejecutivos.

El señor General San Martin continúa en su cuartel de Huaura; y no piensa abrir la campaña hasta Mayo, pasada la rigurosa estacion del verano. Si para aquella época estuviesen libres Quito y Cuenca, y se pusiese en contacto la República con el ejército libertador del Perú, nada, nada sería capaz de resistir al torrente que se precipitase de las sublimes montañas del Ecuador.

Dios guarde á V. E. muchos años. Guayaquil, Abril 14 de 1821. JOSÉ DE OLMEDO. FRANCISCO Roca. RAFAEL XIMENA.

Excmo. Señor Presidente y Vocales de la Junta Gubernativa.

Excmo. Sr.

que

Cuando el sábio Congreso de Colombia extendió su vista hasta este bello país para hacerlo una parte de su República, no tuvo otra inira sino su felicidad. Siempre contó con verlo libre, y juró sacrificarse hasta conseguirlo. No le ha sido preciso cumplir sus votos, pues el esfuerzo de los célebres hijos de Guayaquil al fin triunfó y supo presentar a esta provincia en el rango distinguido de soberana é independiente del yugo español.

Los Departamentos de Venezuela y Cundinamarca admiraron como era justo tanto patriotismo y resolucion, lo celebraron, y solo han suspirado por ver libre el de Quito, para que sea formada la gran masa que debe hacer temblar á los tiranos de la Europa. Es en la union en lo que estriba la felicidad, y cuando yo contemplo á V. E. bien convencido de esta verdad, contesto con estrarordinaria satisfaccion a los puntos de convenio V. E. se sirvió pasarme en 21 del corriente.

Siempre he visto con admiracion los grandes essuerzos que V. E. hace por asegurar la libertad, la igualdad de sentimientos con el Gobierno de Colombia y su cooperacion en destruir á los enemigos que oprimen aún á algunos de nuestros herma. nos. En mis primeras comunicaciones con V. E. yo he dado bien á conocer las intenciones de S. E. el Libertador, y los puntos de mi comision; de ellos jamás podré separarme, y persuádase V. E. que no tienen otro objeto sino la felicidad de Guayaquil, la consideracion debida á su Gobierno y el exterminio del enemigo comun. Con la sinceridad de un hombre de bien y con el carácter de un jefe de Colombia, las he presentado á V. E. y creo que en esto he llenado mi deber.

No me ocupan otros deseos ni me domina alguna ambicion, sino la de ser útil á la patria y sacrificarme en su obsequio. Con las tropas que deban venir de Colombia, y las que V. E. tiene á bien ofrecer, muy en breve se verá organizada la expe. dicion libertadora de Cuenca y Quito. El Libertador y V. E. me honran con su mando, y yo aseguro 'vengar los agravios hechos a esta provincia. La capital del tercer Departamento será libre, y entonces V. E. podrá contar con que tantos sacrificios serán recompensados, y que este país adquirirá toda la felicidad de que lo creo acreedor.

Yo no puedo, pues, firmar por ahora el tratado propuesto por V. E.; él contiene puntos de bastante entidad que solo son peculiares al Gobierno de quien dependo, y al cual podremos remitirlo si V. E. lo estima conveniente.

No me hallo autorizado para estas negociaciones y me complaceré demasiado al verlas realizadas con el Jefe de Colombia y cumplidos los deseos de V. E. Solo he sido encargado de ofrecer a este Gobierno la consideracion del de Colombia, de hacer las proposiciones que ya se han verificado, y de cooperar á la libertad de esta provincia, introduciendo la guerra en el corazon del despotismo. Esto es lo que he podido tratar, y creo ser lo que mas deba interesar en estas circunstancias.

Siento en esta ocasion no poder complacer á V. E. cual lo deseaba. Estoy persuadido que el Gobierno de Colombia accederá gustoso á las intenciones de V. E., pues conozco sus deseos. El solo aspira a la destruccion del tirano, y á la union у fraternidad con los Gobiernos libres.

Dios guarde á V. E. muchos años. Guayaquil, Abril 26 de 1821.

JOSÉ MIRES.

Señor General José Mires.

Al extender la minuta de tratado que con fecha del 12 pasamos á US., el Gobierno tuvo á la vista el oficio reservado de US. del 23 de Febrero y la contestacion que dimos el 27 del mismo. (1) En estos instrumentos están distintamente indicadas las bases de aquella minuta; de manera que hallándose US. autorizado para hacer aquella exposicion lo creímos autorizado igualmente para firmar un convenio que no contenía sino las mismas ideas y los mismos principios. Pero como este Gobierno no necesita de comprometimiento alguno para cooperar á la causa de América, y al engrandecimiento de la República y á la libertad del país, conviene gustosainente en que US. pase á S. E. el Libertador la copia no firmada de un tratado que creimos necesario

para

dar un caracter oficial mas circunstanciado a las conferencias particulares de una y otra parte, y para que este pueblo en las contribuciones que está sufriendo como efecto de la expedicion que se ha preparado, conozca y sienta que el Gobierno ha procedido con todas las formalidades á contraer las obligaciones que está desempeñando, y que deben tener el feliz resultado que se espera.

(1) Véase las páginas 25 á 29 y 32.

Entre tanto las proposiciones que US. hizo en su citada nota de Febrero y nuestra contestacion suplirán la falta de un tratado especial entre pueblos hermanos.

Dios guarde á US, muchos años. Guayaquil, Abril 26 de 1821.

JOSÉ DE OLMEDO.

Al Excmo. Señor Simon Bolívar, Libertador y Presidente de

la República de Colombia.

Tenemos la satisfaccion de participar á V. E. la salida del último de los trasportes que hemos preparado para conducir de las costas del Chocó las tropas de la República que han de marchar por esta provincia à libertar á Quito. Como nuestros únicos recursos nos vienen del comercio y éste se halla en el dia paralizado por la incomunicacion con los pueblos que nos rodean por donde se hace la circulacion del tráfico interior y exterior, no podemos ponderar bien ni las fatigas que nos cuestan estos preparativos, ni la complacencia que sentimos al verlos realizados, ni las grandes esperanzas que nos prometemos.

Por la adjunta correspondencia del señor General José Mires con este Gobierno, se impondrá V. E. de cuanto ha ocurrido hasta el día, relativo á la cooperacion que prestamos a las armas de la República. Quisimos que los puntos en que hemos convenido en las conferencias privadas se consignasen en un tratado especial que a su tiempo se diese al público para que éste conociera que el Gobierno había procedido con todas las formalidades á contraer obligaciones en cuyo desempeño está comprometido el pueblo por las contribuciones que ha erogado.

Ei tratado queda en suspenso y es adjunto en copia para que V. E. lo examine y apruebe (1): pero nuestro comprometimiento no es por eso menor para llenar el grande objeto que la heróica República y este pueblo se han propuesto.

Todas las noticias y avisos que tenemos de Quito y Cuenca nos confirman en que el ánimo resuelto del enemigo es atacar

(1) Véase ese documento en la página 32.

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