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Lima, Abril 9 de 1823.

Al Secretario General de S. E. el Libertador de Colombia.

el

S. E. el Presidente de esta República me ordena que por conducto de US. dé á S. E. el Libertador de aquella las mas expresivas gracias por la prontitud con que se ha prestado á socorrer al Perú desde el momento que supo nuestra desgracia en Moquegua.

El héroe de Colombia, que ha hecho tantos y tan contínuos sacrificios por la independencia y por la libertad de su país, no podía ver el peligro del Perú sin que sus valientes que tantas victorias han reportado sobre los tiranos, volasen á cegar nuevos laureles en el suelo de los Incas.

El Gobierno del Perú considera ya terminada la guerra, pues vé reunidos en su favor soldados de los cuatro Estados independientes de la América Meridional, y se persuade de que con solo esta noticia, se llenen de terror y pierdan su obstinacion los opresores del Nuevo Mundo. Sírvase US. admitir mi consideracion y distinguido aprecio

FRANCISCO VALDIVIESO.

Al Excmo. Señor Libertador Presidente de Colombia.

Excmo. Señor:

Inmediatamente he ratificado el Convenio celebrado entre los Generales Paz del Castillo y Portocarrero. (1) Por el que habrá presentado á V. E. el coronel Urdaneta, habrá V. E. visto que en sustancia es el mismo, y que únicamente hay la diferencia en los articulos 2.' y 3.°, por justas consideraciones que de palabra tendrá á V. E. expresado el referido coronel Urdaneta. Bien conoce V. E. la delicadeza que es preciso tener en circunstancias como en las que se halla el Perú, con Divisiones auxiliares de las provincias del Rio de la Plata y Chile; y que accediendo á llenarle sus bajas, necesitaba para solo esas Divisiones 5,000 reclutas. Para Colombia no hay por parte del Perú, ni puede ha

(1) Véase la página 392.

ber, la menor restriccion ; la marcha de ambos Estados es franca. Sobre todo, á nuestra vista trataremos acerca de la conducta que han observado las dos Divisiones referidas.

Palacio de Gobierno de Lima, á 8 de Abril de 1823.

J. DE LA RIVA AGÜERO.

Guayaquil, 12 de Abril de 1823.

Al Señor Secretario de Guerra del Perú.

He tenido el honor de recibir la nota de US. de 29 de Marzo último, en que US. se sirve incluir el Convenio celebrado entre ese Gobierno y el de Colombia, sobre la marcha y permanencia en el Perú de nuestra Division auxiliar.

Cuando aun no había celebrado el coronel Urdaneta este tra. tado allá, el señor General de Brigada Don Mariano Portocarrero había concluido aquí, en virtud de los poderes é instrucciones de ese Gobierno, el Convenio bajo el cual marcharon los segundos y marcharán los últimos. Así es que ratificado este tratado por S. E. el Libertador, comenzó á cumplirse en el acto mismo con la marcha de los cuerpos, quedando enteramente concluido y terminado; pues aunque faltaba la ratificacion del Gobierno del Perú, su Agente, el señor General Portocarrero, la ofreció solemnemente, y bajo estos principios empezó Colombia á cumplir por su parte. No es, pues, subsistente el Convenio celebrado despues por el señor coronel Urdaneta y el Gobierno del Perú, porque es innecesario, y porque el celebrado con el señor Portocarrero estaba sancionado por el cumplimiento y ejecucion de una de las partes contratantes en su condicion esencial.

S. E. el Libertador me manda presentar á US. estas consideraciones, para que se sirva hacerlo á S. E, el Presidente del Perú, en contestacion á su nota de 29 de Marzo.

Me atrevo á pedir á US. se sirva remitir en la primera opor. tunidad el tratado ratificado por S. E. el Presidente del Ferú que llevó el señor General Portocarrero, para tener la honra de enviar á US. el que existe en mi poder de los dos de un tenor firmados aqui por los Comisionados de Colombia y el Perú.

Dios guarde á US. muchos años.

J. GABRIEL PEREZ.

Guayaquil, Abril 12 de 1823.

Al Señor Secretario de Guerra del Perú.

He tenido la honra de recibir el duplicado que US. se sirve incluirme con su nota del 29 de_Marzo, en que S. E. el Presi. dente del Perú comunica á S. E. el Libertador de Colombia las condiciones á que deben sujetarse las Divisiones auxiliares, y las facultades y obligaciones a que se compromete respecto de ellas el Gobierno peruano. El Libertador de Colombia me manda manifestar á ÚS. que está enteramente de acuerdo con el artículo 1.o Con respecto al 2.°, el señor General de Division A. J. de Sucre, que marcha cerca de S. E. el Presidente del Perú, plenamente autorizado é instruido, impondrá á S. E. el Presidente de las intenciones de S. E. el Libertador; dando á US. la misma contestacion con respecto al artículo 3.°

Por el Convenio celebrado entre la República de Colombia y la República del Perú, (1) se ha acordado ya todo lo que tiene relacion con las bajas y reemplazos de la Division colombiana; asi es que sobre el artículo 4. nada tiene que decir S. E.

El Libertador conviene con los artículos 5.0 y 6.°

Las conferencias del señor General Sucre con S. E. el Presidente del Perú, darán á S. E. una idea exacta de las operaciones que el Libertador desea tenga lugar en esta campaña, y del modo con que debe obrar la Division de Colombia, dando las órdenes correspondientes al señor General Valdez.

Dios guarde á US. muchos años.

J. GABRIEL PEREZ.

Guayaquil, 13 de Abril de 1823.

Al Señor Secretario de Guerra de Colombia.

Por la declaracion que incluyo á US, de un oficial colombiano que servía en el ejército real del Perú, se impondrá US. de la fuerza de aquel ejército. Las noticias que se han adquirido posteriormente están de acuerdo con esta relacion, y es indubitable que aquel ejército se habrá aumentado en moral con el triunfo de Moquegua y que tambien habrá aumentado el núme

(1) Véase la página 392.

ro de sus soldados con mas de 3,000 fusiles que tomó en este encuentro.

Las fuerzas todas del Perú, inclusos los argentinos, chilenos y los 6,000 hombres de Colombia, no pasan de 12,000 hombres; por esta razon el resultado es muy expuesto. Si á esto se añade el que nuestra Division casi está compuesta de una mitad de reclutas, la esperanza del triunfo es aún mas remota.

El peligro del Perú y los males que inevitableniente seguirán á Colombia, si los enemigos triunfan allí, han obligado á S. E. á hacer marchar cuantos veteranos había en el Sur, quedando estos Departamentos solo con los cuadros de Yaguachi y Vargas, reducidos únicamente á sus Jejes, oficiales y algunos sarjentos y cabos, pero sin un soldado veterano.

S. E. ha pedido con instancia al Poder Ejecutivo 3,000 hombres de Magdalena y Venezuela. S. E. repite esta instancia, y si no es posible que vengan tropas de los Departamentos dichos. S. E. pide que se remitan por el Istmo siquiera 2,000 reclutas levantados en el Magdalena, en Santa Marta, en la Ciénaga y en Coro. S. E. desearía que principalmente estos tres últimos lugares fuesen purgados de los facciosos que los habitan, como lo ha sido Pasto, y fuesen remitidos á Panamá, á donde S. E. los mandaría buscar. Estos hombres serían útiles soldados aquí mientras que allá son perjudiciales enemigos.

S. E. cree de una alta importancia y de una gran necesidad la organizacion de nuevos cuerpos en el Sur, 1.o para ocurrir á cualquier desgracia 6 mal suceso que haya en el Perú, ó para defender nuestro propio territorio del Sur, si las circunstancias lo exigieren así.

Tambien insta S. E. porque se le manden 2,000 susiles mas para armar estos reclutas. La remision, siquiera de estos 2,000 reclutas, es tanto mas urgente, cuanto que aquí se han hecho muchos alistamientos y los habitantes de los climas frios pere. cen en estos climas abrasados.

S. E., despues de haber meditado profundamente la campaña del Perú, se ha resuelto á enviar cerca de aquel Gobierno al General Sucre, con el objeto de acordar el plan de operaciones convenientes

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el caso, modo y circunstancias con que debe comprometerse y obrar la Division de Colombia. Mañana parte el General Sucre para Lima.

Acompaño á US. las instrucciones que lleva.

Como la actual situacion de la Europa es tau favorable para entablar negociaciones con los Jefes del ejército real del Perú, va el General Sucre tambien con el objeto de instar al Gobierno del Perú á que proponga un tratado de evacuacion del territorio, ó cuando menos de un armisticio de cuatro ó seis me

.ses. Va tambien á reclamar las provincias de Jaen de Bracamoros y de Mainas, (1) y á pedir la ratificacion del tratado celebrado con el Gobierno del Perú y Colombia el 6 de Julio del año pasado. (2)

Dios guarde á US. muchos años.

J. GABRIEL PEREZ.

Guayaquil, 14 de Abril de 1823.

Al señor Secretario de Relaciones Exteriores del Perú.

El señor General de Division A. J. de Sucre está encargado por S. E. el Libertador de varias comisiones importantes cerca del Gobierno del Perú. Sus credenciales manifestarán los diferentes objetos que abraza su mision y los deseos de S. E, el Libertador de Colombia.

S. E. el Libertador, al dar este paso, no ha consultado sino la felicidad de esa República por el término de la guerra que aun destroza una parte de esa nacion.

Dios guarde á US. muchos años.

J. GABRIEL PEREZ.

Guayaquil, Abril 30 de 1823.

Al señor Secretario de Relaciones Exteriores del Perú.

He tenido el honor de recibir con la nota de US. de 12 del presente, la ratificacion del tratado celebrado entre los señores Generales D. Mariano Portocarrero y Juan Paz del Castillo, sobre la marcha y permanencia de las tropas auxiliares de Co. lombia en el Perú.

Como las tropas de Colombia marcharon para el Perú despues de celebrado este tratado y en el formal concepto de que este sería ratificado por ese Gobierno sin ninguna dificultad, despues de concluido por su Agente el General Portocarrero,

(1) Véase Límites con Colombia.
(2) Ese tratado se registra en la página 145.

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