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D. Eduardo Carrasco, que no puede desempeñar la comision por los males que le aquejan.

El Ministro que suscribe, reitera al señor Plenipotenciario sus protestas de aprecio y consideracion.

J. M. PANDO.

MINISTERIO
m: RELACIONES EXTERIORES
DE LA
REPÚBLICA DEL PERÚ.

Instrucciones a ’ los comisionados para fijar la línea divisoria entre esta Repúblíoa y la de Colombia. ‘

Nombrados USS. comisionados para rectificar y fijar los límites de ambas Repúblicas, deberán ceñirse en el desempeño de su comision á las instrucciones siguientes:

PRIMERA.

Se fijan por base de esta operacion los artículos quinto, sexto y sétimo de los Tratados de paz celebrados en Guayaquil á veinte y dos de Setiembre de mil ochocientos veinte y nueve que van copiados:

“ Artículo quinto. — Ambas partes reconocen‘ por límites de sus respectivos territorios los mismos que tenían antes de su independencia los antiguos Vireynatos de Nueva Granada y el Perú, con las variaciones que juzguen conveniente acordar entre sí; á cuyo efecto se obligan desde ahora á hacerse recíprocamente aquellas cesiones de pequeños territorios que contribuyan á fijar la línea divisoria de una manera mas natural, exacta, y capaz de evitar competencias y disgustos entre las autoridades y habitantes de las fronteras.

Artículo sexto. — A fin de obtener este último resultado á la mayor brevedad posible, se ha convenido y conviene aquí expresamente en que se nombrará y constituirá por ambos Go

iernos una comision compuesta de dos individuos por cada República, que recorra. rectifique y fije la línea divisoria conforme á lo estipulado en el artículo anterior. Esta comision irá poniendo, con acuerdo de sus Gobiernos respectivos, á cada una de las partes, en posesion de lo que le corresponda, á medida que vaya reconociendo y trazando dicha línea, comenando desde el río de Tumbes en el Oceano Pacífico.

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Articulo sátímm- Se estipula, así mismo, entre las partes contratantes, que la comision de límites dará principio á sus traba‘os cuarenta días despues de la ratificacion del presente trata o, y los terminará en los seis meses siguientes. Si los miembros de dicha comision díscordaren en uno ó mas puntos en el curso de sus operaciones, darán á sus Gobiernos respectivos una cuenta circunstanciada de todo, á fin do que, tomándola en consideracion, resuelvan amistosamente lo mas conveniente, dcbiendo entre tanto continuar sus trabajos hasta su conclusion, sin imterrumpirlos de ninguna manera."

SEGUNDA.

Como se han fijado por límites los mismos que tenían antes de su independencia los dos antiguos Vireynatos, cuya demar. cacion nominal era bastante cuando los pueblos de ambos Estados reconocían un solo Gobierno, y ha dejado de serlo luego que empezaron á componer distintas familias, será mu conveniente establecer la línea divisoria de un modo conoci o, tomando por frontera las que se hallen marcadas por la natura. leza del terreno, que alejen toda arbitrariedad, sean permanentes, eviten la confusion, y eviten para lo sucesivo disputas perïÚClOSaS. A este fin propondrán USS. el siguiente proyecto de

ímites.

“Empezando en la confluencia de los rios Marañon y China/n‘pt, deberá seguir la línea divisoria el curso de este último, y despues su rama llamada Canohe hasta su orígen; desde allí una línea que atraviese la cordillera de Ayabaca por las cimas que dividen las vertientes. y que siga hasta el orígen del río Macara’, en la quebrada de Espíndula; luego deberá se uir la línea divisoria el curso del mismo Macard hasta su con uencia con Cotamayo, de cuya union se forma el C/zira y bajar con el curso de este hasta el riachuelo de Lamor, que servirá de líímite por algunas leguas; desde allí deberá seguir una quebrada llamada de Pilares, continuando por el despoblado de Tumbes hasta el rio de Sarumílla, llamado tambien Santa Rosa, que cerrará los límites por el lado del Pacífico."

TERCERA.

Si se admitiese este proyecto por los comisionados de C0lombia, desde luego se procederá á hacer las cesiones de los pueblos que se hallen en los antiguos límites del Perú á Colom

1a, exigiendo los que se contenían en esta República, y que deben ser de la nuestra por consecuencia de la nueva demarcacion, conforme al artículo quinto.

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Cumplido así el artículo antecedente, deberán USS., en union con los comisionados de Colombia, de acuerdo con este Gobierno, ir poniendo en posesion de lbs territorios cedidos á cada una de las Repúblicas, llenando en esta parte el artículo séxto de los tratados.

QUINTA.

Si no se adopta el proyecto de límites indicado, y se entrase en otras proposiciones, que no se desvíen del espíritu tenor del artículo quinto de los tratados, deberán USS. o rar en los casos de discordia, conforme al sétimo, dando cuenta circunstanciada de todo al Gobierno para que resuelva lo mas

conveniente, sin perjuicio de continuar USS. sus tareas hasta su conclusion.

Lima, Abril 15 de 183o.
Dios guarde á USS.

J. M. PANDO.

República de Colombia. -—Legacion cerca del Supremo Gobierno del Pcrú. — Limia)! Abril 17 de183o.

H. Sr.

El Ministro Plenipotenciario de Colombia, ha visto con aprecio la nota del señor Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, en que le comunica haber sido nombrado para la demarcacion de límites el señor D. Félix Castro, en lugar del señor Capitan de Navío D. Eduardo Carrasco, que no puede desempeñar la comision por los males que le aquejan.

El Ministro que suscribe, reitera al H. Sr. Pando sus protestas de consideracion y aprecio.

T. C. DE MosQUERA.

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Despues de la disolucion de la Gran República de Colombia en el año de 183o, las negociaciones de límites continuaron con el Ecuador.

Los documentos que á continuacion seinsertan, se refieren á las pretensiones que la nueva República de Colombia ha insinuado sobre los territorios orientales. (i)

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Legaciotz de Nueva Granada. — Lima, 18 de Enero de 186o.

Cuando se. publicó en el periódico oficial del Gobierno del Perú la Convencion fluvial entre esta República y S. M. el Emperador del Brasil, el infrascrito Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la Confederacion granadina tuvo ocasion de notar que las estipulaciones contenidas en los articulos 2.° y 3.° de dicha Convencion están redactados de maneque dán lugar á que se dude del derecho que las Naciones, cuyo territorio es bañado por ríos afluentes del Amazonas, tienen á hacer de sus aguas el uso inocente que los principios de la ley internacional, aceptados por las naciones civilizadas, han consagrado respecto de todos los países que se encuentran en situacion análoga á la de los que son ribereños del Marañon sus tributarios. Las dos partes contratantes se acuerdan rec procamente la facultad de navegar aquel gran rio como una concesion especial; y de aquí pudiera deducirse que los buques de otras Naciones cuyo territorio es bañado por los afluentes del mismo río, que no hayan obtenido la misma concesion especial, no podrán usar de él aunque el Amazonas es depósito comun de las aguas de sus tributarios, y el canal único por donde puede continuarse la navegacion de aquellos para llegar al Oceano.

El infrascrito presentó á su Gobierno estas observaciones con el objeto de que, por parte de la Confederacion granadina, se hiciese lo conveniente para obtener que se fijase el sentido de las referidas estipulaciones, de manera que en el porvenir no fuesen perjudicados sus derechos por una supuesta aquiescencia á las ideas que parecen implícitamente envueltas en ellas; y ha recibido órden del Presidente de la Confederacion para manifestar á S. E. el Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno del Perú: “que el Gobierno granadino entiende que el carácter de concesion especial que en los artículos 2.° y 3.° de la Convencion fluvial entre la República del Perú y Su Majestad el Emperador del Brasil se dá facultad de nave ar libremente el Amazonas, en nada afecta, ni puede afectar os principios del Derecho de Gentes relativos á la navegacion de ríos comunes á Naciones soberanas, ni los derechos especiales que sobre el Marañon y otros pertenecen á la Confederacion granadina; derechos sobre cuyo uso ha estatuido y estatuirá lo que esté de acuerdo con las reglas prescritas por la ley internacional, .v consagrado por la práctica de los pueblos civilizados. "

No desconoce el Gobierno de la Confederacion el derecho que tiene el Gobierno del Perú para dar las disposiciones que crea convenientes respecto de los buques que toquen en las

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orillas de la parte del-Amazonas que baña su territorio, ó que trafiquen en él; pero no cree que los buques granadinos que, bajando por un afluente del Amazonas, naveguen en las aguas de éste, necesiten para ello de concesion especial, como parece puede deducirse del tenor de las estipulaciones contenidas en los articulos 2.° y 3.° de la Convencion fluvial. La Europa. civilizada ha consagrado ya como un principio la facultad de las Naciones ribereñas de ríos que bañan el territorio de varias, para servirse en comun de sus aguas, con tal que observen los reglamentos relativos á la policía de la navegacion de dichos ríos, los cuales reglamentos deben ser uniformes, y tan favorables como sea posible al comercio de todas las Naciones. Así lo declaró el Congreso de Viena en 1815, y esta declaracion puso término á las frecuentes desavenencias que antes había habido sobre la navegacion de los ríos, y dió las facilidades que se necesitaban para que el comercio pudiese contribuir al fomento de la riqueza de los países bañados por el Rhin, el Escalda, el Neekar, el Mosela y otros de igual importancia. Los mismos principios han precedido en el arreglo de la navegacion del San Lorenzo entre lnglaterra y los Estados Unidos, y en la Confederacion argentina últimamente ha venido á adoptarse respecto de los rios, una política mas liberal que la que por muchos años siguió el dictador Rosas. Así lo exigían las necesidades del comercio y el interés de las Naciones cuyos ter. ritorios son bañados por rios considerables, pues estas no ueden dejar de ganar en proporcion de las facilidades que olïezcan para activar el tráfico interior y para conducir los productos de las provincias internas á la ribera del mar.

El Gobierno granadino, teniendo esto presente. y convencido ademas de que el ilustrado Gobierno de la República del Perú desea tanto como él que las relaciones entre los dos pueblos de América se arreglen enteramente de acuerdo con los principios consagrados por la Europa. civilizada como ley in. ternacional, y aun procurará dar mayorensanche á las libertades que ellas declaran, no duda que acojerá la manilestaciou que el infrascrito se ha permitido hacer como una prueba del celo de la confederacion, porque sean observados esos principios, y que en ningun tiempo llegue á presumirse que la Confederacion haya prestado aquiescencia tácita á cualquier acto que pudiera contrariarlos.

El infrascrito renueva á S. E. el Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno del Perú las seguridades de la distinguida consideracion, con que tiene el honor de ser de S. E. muy atento obediente servidor.

FLORENTINO GONZÁLEZ. A S. E. el señor D. Miguel del Carpio, Ministro de Relaciones

Exteriores del Gobierno del Perú.

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