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Mientras que por la vía diplomática se ventila y resuelve esta importante cuestión, espero que US, tendrá la bondad de ponerse de acuerdo con el señor Contra-Almirante Bruce á fin de que se conserven en riguroso depósito los buques «Loa» y «Tumbes», formándose el correspondiente inventario de su estado y existencias para la oportuna constancia.

Reitero á US., con este motivo, los sentimientos de mi alta y distinguida consideración.

Manuel Ortiz de Zevallos.

Señor Encargado de Negocios de S. M. B.

Legación de S. M. B.

Lima, á 3 de Abirl de 1857.

El infrascrito, Encargado de Negocios de S. M. B., en el Perú, ha tenido el honor de recibir, el 2 de Abril, cerca del anochecer, una nota que le dirigió S. E. don Manuel Ortiz de Zevallos, Ministro de Relaciones Exteriores del Gobierno Provisorio del Perú, exigiendo del infrascrito, en primer lugar, una información sobre el modo en que dos buques peruanos de guerra, pertenecientes á la Escuadra del General Vivanco, el «Loa» y (Tumbes» han sido conducidos al puerto del Callao por el Comandante del buque de S. M. «Pearl,» y, en segundo lugar, que esos buques sean retenidos en depósito.

El infrascrito y el Almirante Bruce, Comandante en Jefe de las fuerzas navales de S. M. B. en el Pacífico, recibieron la noticia oficial de que, en 15 de Marzo último, el vapor «New-Granada», perteneciente á la Compañía de Navegación por vapor en el Pacífico, y que conduce las balijas de S. M., fué abordado, estando fondeado en el prierto de Lambayeque, por una lancha armada del «Loa»: que a pesar de las representaciones del Comandante, ciertos fardos y cajones fueron aprehendidos y tomados por el oficial que mandaba la citada lancha, quien igual. mente quebrantó y abrió la caja de fierro y sacó de ella catorce cajones de especies metálicas, hasta el importe de treinta y dos mil pesos ($ 32,000) además de otros artículos á flete con destino á Huanchaco y Panamá; insultó á los individuos á bordo, despojó virtualmente al capitán Strachan del mando de su buque, y lo detuvo por fuerza.—Tan injustificantes procedimientos fueron considerados por el Almirante Bruce como un insulto al pabellón británico, y el infrascrito convino con él 'en considerar que debían tomarse medidas inmediatas, y el Almirante dió sus instrucciones al Comandante del buque de S. M. la «Pearl», quién procedió desde luego á ejecutarlas.

En 25 de Marzo último, el infrascrito tuvo la honra de presentarse al Presidente Provisorio en el Callao y exponer á S. E. los desgraciados sucesos que habían tenido lugar. El infrascrito tuvo, al mismo tiempo, el honor de informar á S. E. que el Almirante Bruce se vería en la triste necesidad de capturar el «Loa», si el General Vivanco no daba una satisfacción, y si no se restituía el dinero y demás efectos; y en 1. de Abril el infrascrito tuvo el honor de anunciar á S. E. el Ministro de Relacio. nes Exteriores la llegada de los dos vapores de guerra de la Escuadra del General Vivanco, junto con el buque de guerra la «Pearl» de S. M. B.

El infrascrito, tiene el honor de incluir una copia de la protesta del Capitan del «New-Granada», trasmitida al infrascrito por el Vice-cónsul de S. M. B. en Paita, y á pesar de que el infrascrito no pueda dar á S. E. una copia del informe que ha recibido del Almirante Bruce, Comandante en Jefe, sin embargo celebrará leer á S. E. dicho informe.

Por lo tocante á la segunda solicitud, contenida en la nota de S. E., el infrascrito tiene el honor de observar que en las medidas que el Almirante Bruce ha creido conveniente tomar, su objeto ha sido no intervenir en los negocios internos de la República del Perú ni quebrantar la neutralidad que le está impuesta por el Gobierno de S. M. B. Si se considerase lo que ha tenido lugar como mas ventajoso para el Presidente Provisorio, que para el General Vivanco, es de sentirse que se diera una mala interpretación á las intenciones del Almirante por la protección de los intereses británicos y por el sostén del honor del pabellón británico. El infrascrito tiene la honra de declarar, que los referidos buques no pueden entregarse al Gobierno provisorio, mucho más cuando se ha declarado oficialmente, por los decretos de S. E. el Presidente Provisorio, que ya no pertenecen á la marina del Perú, y que, en tales decretos, que han sido comunicados al infrascrito, por los predecesores de S. E. en el Ministerio, se hace uso de una palabra más dura al designar el «Loa» y el «Tumbes.»

El infrascrito aprovecha esta oportunidad, para reiterar á S. E. las seguridades de su alta consideración.

E. H. Sulivan.

A S. E. D. Manuel Ortiz de Zevallos, Ministro de Relaciones

Exteriores del Gobierno Provisorio del Perú.

PROTESTA DEL COMANDANTE STRACHAN

A todos los que en alguna manera pueda interesar, sea público y notorio, mediante este documento de protesta, que á los 16 días de Marzo del año de Nuestro Señor 1857, ante mí, Alejandro Blacker, Escudero, Vice-Cónsul de S. M. B. en Paita, vino y compareció Alejandro Strachan, Comandante del buque de vapor «New Granada» de la compañía de navegación á vapor del Pacífico junto con Henrique C. Perks, primer oficial de dicho buque de vapor, quienes declaran motu propio y por separado: que á los 15 días de Marzo, á las 8 de la mañana, estando al ancla en el puerto de Lambayeque, atracó, llegó al costado una lancha perteneciente al vapor de guerra peruano «Loa,» armada con pistolas y sables, de donde saltó sobre cubierta un oficial exigiendo la entrega de ciert is artículos del cargamento existente á bordo del «New Granada,» presentando como autorización que lo facultaba para verificarlo, un documento que se acompaña en copia No 1.

Ni el manifiesto ni el conocimiento expresaban que hubiese á bordo del buque ninguna carga embarcada por él ó perteneciente al General Castilla; expliqué de consiguiente al oficial que, ignorando completamente su contenido, yo no podía legítima. mente entregar á ninguna otra persona que á los consignatarios legales.

El oficial dijo entonces que la tomaría por la fuerza; añadien do que, si en el término de cinco minutos, no se le hubiesen en tregado, haría uso de la fuerza.

Procedí entonces á poner mi denegación por escrito, y como en el interin habían venido al costado cuatro lanchas armadas que contenían unos sesenta individuos, entre soldados y oficiales, todos armados con pistolas y sables que rechazaban toda comu

nicación entre la gente de popa y proa—en mi respuesta por escrito, de la que lo siguiente es un extracto. NO 2.

Solicité de él mandase despejar mi buque de su tripulación armada, por la que estaba privado de toda competente autoridad.

Mientras extendía esta contestación, el oficial me interrumpió varias veces, diciendo «que no recibiría respuesta alguna, ó comunicación que no fuese verbal;» concluí no obstante, la carta, y entonces á presencia de los oficiales del buque la puse en manos del Comandante.

Este no quiso recibir mi carta, é intimó se le dijese perentoria y definitivamente, si quería entregarle la referida carga, como lo requería ó nó; y si no, que la tomaría por fuerza. .

Yo le dije, que ahí estaba mi respuesta por escrito á su de!nanda, que no le daría ninguna otra; y que si quería, llevase la carga por fuerza, pues como no estaba mi buque armado ni podía hacer resistencia, no me oponía á sus medidas coactivas y amenazadoras. Que yo me hallaba enteramente privado del mando de mi buque y lo que él hiciese, lo haría bajo su responsabilidad.

Entonces procedió á la proa del buque acompañado de algunos de sus hombres, violó y abrió las escotillas, y sacó de la bodega, según he llegado á saber, los bultos siguientes—á saber:

AR-11 fardos embarcados en el Callao por J. H. Quintana.

PA—48 fardos idem, idem.
G R-18 cajones idem, idem.
TCC R 15 balas idem, idem.

J B S 14 cajones especies metálicas, embarcadas por Tomás Conroy con destino á Huanchaco para entregarse á la orden.

Los 33 fardos marcados C. G. R. y G. R. para entregarse á José Gregorio Rodríguez en Huanchaco, y los otros 59 bultos á la órden.

Procedió a descoser y deschapar todos los referidos bultos, haciéndolos poner después en las lanchas; durante cuyos procedimientos yo permanecí meramente como espectador ó agente pasivo. Entonces el oficial se vino hacia mí, diciéndome que sabía que yo tenía á bordo especies metálicas, exigiendo una parte

TC. de ellas; y manifestándome un conocimiento marcado Yo

JB. me negué á ser el agente de sus procedimientos, exponiendo que él se había apoderado ya y me había quitado el mando de mi buque, y que yo solo me sometía á la fuerza; entonces dijo que se tomaría por fuerza el dinero, y bajó con una partida de

hombres armados, los cuales forzando la puerta de fierro del depósito del dinero, sacaron de allí los catorce cajones de especies inetálicas, antes mencionados, que contenían, según consta del conocimiento, la suma de $ 32,000 que descargó también en las lanchas. Siendo por entonces necesario que los sirvientes de la cámara principal continuasen en el desempoño de sus tareas, poco después de haber tomado posesión del buque, ordenó á su gente que cualquiera persona que intentase pasar fuese dividida en dos, y sus soldados, con sables desenvainados y pistola en mano, hacían contínuos ademanes amenazadores; efectivamente sus semblantes y modos por todas partes, en medio de la tripulación indefensa, y de algunos pasageros, en donde no se hacía la menor resistencia, eran más bien los de unos bandidos indiciplinados, que los de la tripulación de un buque de guerra. Tres de los oficiales, mientras se violaba el depósito del dinero abajo, pasaron al pañol y destapando algunas botellas tomaron licor y devolvieron los vasos sin pagar ó hacer ademán de pagar. Algunos marineros también abrieron cuatro ó cinco barriles de manzanas que iban de flete á Panamá y echaron gran cantidad de dicha fruta en las lanchas, comiendo y desperdiciando mucho más, y rompieron igualmente un cajón de fulares á flete para Huanchaco.

A las diez y quince minutos, antes de medio día, informé al oficial comandante de que habiendo expirado el término de estadía según contrata, yo pensaba dar la vela, sobre lo que él mandó á un cuerpo de gendarmes se apoderasen del cabrestante é impidiesen al oficial primero levar el ancla, enviando también una partida de seis hombres al timón. El buque se mantuvo en este estado hasta las doce, hora en que las lanchas se separaron del buque.

Yo me hice á la vela.

El ha declarado que protesta, como de facto protesta solemnemente, por estas presentes, contra todas las personas á quienes pueda interesar, y declara, desde luego, que todos los daños y perjuicios que han sobrevenido á dicho buque y efectos de su cargamento deben ser pagados ó resarcidos por cualquiera persona á quien pudiese corresponderle, porque ha sucedido conforme y según queda ya mencionado, y no á causa de impericia ó negligencia del compareciente, sus oficiales ó marineros.

Y todas las cosas y hechos concernientes á este instrumento fueron así declaradas, alegadas y afirmadas, según se ha puntualizado, ante mí, Alejandro Blacker, Escudero Vice-Cónsul de S. M. B. en Paita; y habiéndose solicitado que yo testifique y certifique las premisas.

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