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VIII–Respuesta de la empresa.

En la esperanza de que las pruebas enumeradas le servirán á usted para establecer la justicia de nuestra reclamación, nos suscribimos de usted, obedientes servidores.

Pp. la Peruvian Suger Estates Company Limited.

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Tengo el honor de llamar la atención de V. E. á un asunto de alguna importancia para los comerciantes ingleses que envían carbón de piedra á la costa del Pacífico.

Como no siempre es posible saber de antemano cual será el puerto final de descarga de los Luques cargados de carbón que se envían á la costa del Pacífico, para el uso exclusivo de la compañía de vapores, desde que el destino final depende frecuentemente de las necesidades de los vapores que trafican en esta costa, se hace á veces necesario que tales buques ocurran por órdenes á algún puerto de la costa del Pacífico, antes de dirigirse al puerto final de su descarga. Como puede suceder que alguno de los buques carboneros aludidos, tenga eventualmente que venir á un puerto peruano, los comerciantes ingleses que trafican en carbón desearían se les permitiese, en tal caso, pagar los derechos consulares correspondientes al Cónsul peruano en el puerto donde el buque llegue por órdenes finales o á su arribada en este país.

Los derechos consulares que se hacen efectivos en el puerto de einbarque de la carga, bajo la simple suposición de que el buque puede ser eventualmente enviado á un puerto peruano, es un gasto oneroso si el cargamento no viene á este país, visto

que aquellos derechos no dejan de ser considerables. En el presente caso, me refiero únicamente a los cargamentos de carbón mandados exclusivamente para los vapores que trafican en la costa del Pacífico, ó los buques de guerra ingleses, y no al carbón que se envía á esta banda de América para ser vendido donde encuentre mejor mercado.

En tal virtud, me atrevo á expresar la esperanza de que esta solicitud, que me parece justa y razonable, y de ninguna manera perjudicial para los intereses del servicio público peruano, merecerá la favorable consideración de V. E.

Aprovecho esta oportunidad para reiterar á V. E. las seguridades de mi más aita consideración.

Alfred St. John.

Al Excmo. señor doctor don Felipe de Osma, Ministro de Rela

ciones Exteriores.

Ministerio de Relaciones Exteriores.

NO 35.

Lima, 27 de Octubre de 1901.

Señor Encargado de Negocios:

He prestado toda mi atención al contenido de la nota de US. NO 26, de 8 de los corrientes, en que solicita que las naves que se dirigen a las costas del Pacífico, cargando carbón de procedencia inglesa, destinado al uso exclusivo de las compañías de vapores, y que eventualmente arriban á nuestros puertos, no abonen los derechos consulares que la ley prescribe en los Consulados peruanos de los puertos de origen, sino en las aduanas, en el caso de que en ellas se realice el desembarque.

Como razones que justifican esta solicitud, expresa US. el no ser posible saber de antemano cuál será el puerto último de descarga,

debido esto á las variables necesidades de los vapores, las que les obligan, á veces, á concurrir por órdenes á algún puerto de la costa antes de llegar al final de su descarga.

La consecuencia de esto, según se manifiesta, es el excesivo gravamen que soportan los comerciantes ingleses en todos aqueîlos casos en que, abonados desde el primer momento los dere

chos consulares, como si el carbón se destinara al Perú, resulta después que ha sido desembarcado en puerto chileno.

Termina US. indicando que la medida que propone, ó sea el pago de derechos consulares en las aduanas, permite conciliar los intereses de aquellos comerciantes y los del servicio pú. blico de nuestro país.

Desde luego, encuentro atendibles las razones expuestas, y, á la vez, cierto que nuestros intereses no sufrirían perjuicios, ya se verificara el abono de dichos derechos en las oficinas consulares ó en las aduanas; pero debo tomar además en consideración lo que preceptúa el reglamento consular peruano, porque los casos en que aquel abono puede hacerse en las aduanas, son tan concretos y determinados que no permiten dar cabida al que US. propone.

Felizmentê miro como posible otro medio que consigue el que no se irrogue daño alguno al comercio inglés, y, al mismo tiempo, salva de infracción á nuestras leyes consulares. Las naves conductoras de carbón pueden no declarar el lugar del destino de la mercadería con lo que evitarían el pago de derechos en los consulados; quedando así libre de hacer el desembarque en puertos que no sean nuestros; pero si resuelven después dirigirse al Perú, deberán detenerse en algún puerto para proveerse allí, ante un cónsul nuestro, de los documentos consulares que la ley exige.

Bajo esta forma se logra que los citados comerciantes no paguen derechos cuando el carbón no ha llegado á desembarcarse en el Perú, y, a la vez, que, cuando lo hagan, vengan provistos de los documentos que el reglamento consular señala.

Debo sí añadir que esto sólo se aplicará al caso del carbón que viene para el uso exclusivo de las compañías de vapores, quedando fuera de la citada medida el que se destine al consumo del Perú.

Creyendo conveniente determinar con toda precisión y clari. dad la presente cuestión, estimo necesario fijar las siguientes conclusiones:

1.! el carbón que se despacha, declarándose que se envía al Perú, abonará derechos consulares cualquiera que sea el uso que se le dé;

29 puede no declararse el lugar del destino; pero si después se resuelve enviarlo al Perú, será preciso que se tomen en un puerto extranjero los respectivos documentos consulares, no siendo permitido que el abono de estos derechos se verifique en las aduanas; y

39 La disposición anterior sólo es aplicable al carbón que se

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destina al uso exclusivo de las compañías de vapores y buques de guerra ingleses.

Aprovecho de esta oportunidad para poner en conocimiento de US la resolución adoptada por esta cancillería en la reclamación de la Compañía de Vapores, relativa á la devolución de £ 30-9-8 de derechos consulares, pagados por un cargamento de carbón á nuestro Cónsul en Cardiff. Se ha resuelto devolver á dicha compañía la cantidad reclamada; pero atendiendo sólo al carácter excepcioual en que se encontró aquel cargamento, y quedando entendido, por tanto, que no podrá considerarse como norma para ningún caso que se presente en lo sucesivo.

Me es grato renovarle, con este motivo, señor Encargado de Negocios, las seguridades de mi distinguida consideración.

Felipe de Osma.

Al señor Alfred St. John, Encargado de Negocios de la Gran

Bretaña.

Legación Británica.

NO 32.

Lima, 7 de Octubre de 1901.

Señor Ministro:

Tengo el honor de acusar á V. E. el recibo del oficio de 27 de agosto último, N. 35, de ese despacho de V. E., referente á que no se paguen los derechos consulares en los puertos de embarque por los buques que se despachan para la costa del Pacífico, con carbón para el uso exclusivo de las compañías inglesas de vapores v los buques de guerra.

Doy á V. E. las debidas gracias por la cortéz acogida acordada por el Gobierno peruano á las representaciones de esta Legación sobre el particular, lo cual me apresuraré á comunicarle al Gobierno de Su Majestad y á los interesados en el asunto.

Debo igualmente expresar á V. E. mi agradecimiento por la resolución adoptada de devolver las £ 30-9-8 pagadas por el buque «Pass of Brander» sobre un cargamento de carbón de Cardiff, como un caso excepcional y que, por ningún motivo debe

rá considerarse como un precedente, y agredeceré á V. E. se digne remitirme la expresada suma, á fin de, á mi vez, trasmitirla á los armadores interesados.

Aprovecho esta oportunidad para reiterar á V. E. las seguridades de mi mas alta consideración.

W. Beaucklerk.

Al Excmo. señor doctor don Cesáreo Chacaltana, Ministro de

Relaciones Exteriores,

Ministerio de Relacionse Eteriores,

NO 39.

Lima, 16 de Octubre de 1902.

Señor Ministro:

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Con referencia á la nota de US. H., NO 32, fecha 7 del actual, tengo el agrado de remitirle adjunto un cheque N: 572,119, girado por el tesoro público, cuyo importe de S. 304 82, equivale al cambio del día, á la suma de £ 30.9.8, pagada por el barco «Pass of Brander», sobre un cargamento de carbón de Cardiff.

Renuévole, señor Ministro, las seguridades de mi más distinguida consideration.

Cesáeo Chacaltana.

Al Honorable señor William Nelthorpe Beauclerk, Ministro Re

sidente de la Gran Bretaña.

DERECHOS DE IMPORTACIÓN EN CHINA.–1901

Legación Británica.

N29.

Lima, Setiembre 13 de 1901.

Señor Ministro:

Tengo el honor de poner en conocimiento de V. E., de conformidad con instrucciones telegráficas que he recibido del primer

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