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lancia de la fuerza del Resguardo que preste servicio en el indicado punto y que en cada caso se designe.

De Real orden lo digo á V. I. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde á V. I. muchos años. Madrid 8 de Octubre de 1906.-Navarro Reverter.-Sr. Director general de Aduanas.

Num. 11.- FOMENTO.—8 de Octubre, pub. el 22.

Acuerdo de la Dirección general de Obras públicas declarando aplica

ble el art. 1.° djl Real decreto de 14 de Enero último á los expedien tes de inscripción de aguas públicas para riegos.

Vista la consulta formulada por V. S. sobre si el art. 1.o del Real decreto de 14 de Enero último, referente á atribuciones de las Divisiones de Trabajos hidráulicos, es aplicable á los expedientes de aprovechamientos de agua para riego;

Esta Dirección general, de acuerdo con lo informado por el Servicio Central de Trabajos hidráulicos, ha tenido á bien declarar, con carácter general, aplicable el art. 1.o del Real decreto de 14 de Enero último á los expedientes de inscripción de aprovechamientos de aguas públicas para riegos.

Lo que participo á V. S. para su conocimiento y efectos. Dios guarde á V. S muchos años. Madrid 8 de Octubre de 1906.-EI Director general, F. Latorre.-Sr. Ingeniero Jefe de Obras públi. cas de Madrid.

Num. 12.-INSTRUCCIÓN PÚBLICA.-10 de Octubre, pub, el 13.

Real orden dictando las instrucciones necesarias para facilitar la eje.

cución del Real decreto de 23 de Septiembre último en la parte que afecta al régimen de la Escuela Superior de Artes é Industrias de Madrid.

Ilmo. Sr.: De conformidad con el dictamen del Consejo de Instrucción pública y para facilitar la ejecución del Real decreto de 23 de Septiembre último, en la parte que especialmente afecta al régimen de la Escuela Superior de Artes e Industrias de Madrid;

S M. el Rey (Q. D. G.) ha tenido á bien resolver lo siguiente: Primero. Para la distribución del personal docente auxiliar de la Escuela de Madrid, se considerarán divididas las asignaturas de las enseñanzas general, profesional y de Bellas Artes, en los grupos siguientes:

1.o Dibujo geométrico de la enseñanza general.

2.o Dibujo artístico de la enseñanza general y de la Sección de alumnas y Estudio de las formas de la Naturaleza y del Arte y Composición decorativa (Pintura).

3.° Modelado y Vaciado y Estudio de las formas de la Naturaleza y del Arte y Composición decorativa (Escultura).

4.° Aritmética, Algebra, Geometría, Trigonometría, Topografía, Geometría analítica, Cálculo infinitesimal y Geografía industrial.

5.° Mecánica elemental, general y aplicada, Máquinas de vapor, Mecanismos, Máquinas herramientas, Motores, Grafostatica y Construcción de Máquinas.

6.0 Fisica elemental, Termología y Optica, Electricidad y Magnetismo y Electrotecnia.

7.0 Química general, Química industrial inorgánica, Metalurgia y Análisis mineral, Química industrial orgánica y Análisis orgánico, Electroquímica y Electrometalurgia.

8.° Geometría descriptiva, Estereotomía, Grafostática y Resistencia de materiales, Conocimiento de materiales y Construcción.

9. Dibujo geométrico, industrial y arquitectónico.
10. Francés, Inglés, Gramatica castellana y Taquigrafia.

A cada uno de estos grupos quedará adscrito el personal auxiliar de plantilla en la forma siguiente:

Primer grupo: nueve Profesores auxiliares y tres Ayudantes repetidores.

Segundo grupo: nueve Profesores auxiliares y cuatro Ayudantes repetidores.

Tercer grupo: un Profesor auxiliar.
Cuarto grupo: un Profesor auxiliar y un Ayudante repetidor.
Quinto grupo: un Profesor auxiliar y un Ayudante repetidor.
Sexto grupo: un Profesor auxiliar y un Ayudante repetidor.
Séptimo grupo: un Profesor auxiliar y un Ayudante repetidor.
Octavo grupo: un Profesor auxiliar
Noveno grupo: un Profesor auxiliar y un Ayudante repetidor.
Décimo grupo: dos Profesores auxiliares.

A los mismos grupos se adscribirán los Ayudantes meritorios ó temporeros que sean necesarios para el servicio.

Segundo. Modificado esencialmente por el art. 7.o del citado Real decreto el carácter y contenido de la Cátedra de Mecánica hidráulica y Construcción general, vacante en la Escuela de Madrid, que fué objeto de la convocatoria á oposición hecha en 30 de Enero de 1905, para cumplir lo dispuesto por Real orden de 26 de Octubre de 1904, y sustituida esa asignatura por la de Mocánica general y aplicada, queda anulada la expresada convocatoria de 30 de Enero de 1905 y disuelto el Tribunal, que no había llegado aún á constituirse.

De Real orden lo digo á V. I. para su conocimiento y efectos. Dios guarde á V. I. muchos años. Madrid 10 de Octubre de 1906. -Gimeno.-Sr. Subsecretario de este Ministerio.

Num. 13.-PRESIDENCIA.-13 de Octubre, pub. 14.

Real decreto disponiendo se reunan las Cortes el día 23 de Octubre.

Usando de la prerrogativa que me corresponde por el art. 32 de la Constitución de la Monarquía, y de acuerdo con el parecer de Mi Consejo de Ministros,

Vengo en disponer que se reunan las Cortes el dia 23 del mes actual para continuar las sesiones suspendidas por Mi decreto de 22 de Marzo último.

Dado en Palacio á trece de Octubre de mil novecientos seis.ALFONSO.-El Presidente del Consejo de Ministros, José López Dominguez.

Núm

14.- GRACIA Y JUSTICIA.—15 de Octubre, pub. el 16,

rectificada el 17.

Circular de la Fiscalía del Tribunal Supremo á los Fiscales de las

Audiencias referente al mejor desempeño de sus funciones en materia contencioso-administrativa.

Acaso pudiera considerarme dispensado de dirigirme á los señores Fiscales que actúan en los Tribunales provinciales de lo Contencioso administrativo, teniendo en cuenta la naturaleza y exigencias de nuestro cargo en esa esfera de la administración de justicia; porque si la libertad de criterio con que procede el Ministerio fiscal del fuero ordinario, obliga á trazar con frecuencia reglas para evitar que se quebrante la unidad de pensamiento y de acción, que es ley de nuestro Instituto, tales reglas son de menos necesidad en materia contencioso-administrativa, donde las pretensiones y las actitudes fiscales se han de vaciar en un molde, de antemano establecido, que coarta las iniciativas al imponer la defensa de las resoluciones de la Administración activa como fin esencial de la función que se ejerce; pero, por encima de esta consideración, está la conveniencia de afirmar y fortalecer los vínculos de cohesión entre los Fiscales de lo Contencioso y este Centro, para que el sincero espíritu de mancomunidad que preside á las relaciones del Ministerio público, se haga extensivo á todos los órdenes de su desenvolvimiento.

Bastaría mi deseo de buscar una mayor aproximación en las actuales condiciones de nuestra convivencia oficial, para decidirme á interesar por breves momentos la ilustrada atención de V. S.; pero, á mayor abundamiento, si en las líneas generales, los delegados del Poder ante los Tribunales provinciales de lo Contencioso, no necesitan instrucciones, porque rara vez les ha de ser licito exteriorizar su propia convicción, y aun en esa forma muy restringida y condicional, en las distintas etapas por que cada asunto ha de pasar, se presentan dificultades y surgen dudas cuya resolución, entregada al criterio individual, ocasionaría diversidad de prácticas dañosas, cuando menos, para la autoridad y prestigio del organismo; y de ahí, que sea útil fijar normas excluyentes de posibles discrepancias que, siquiera afecten, no á lo esencial, sino á lo que podríamos llamar accidental y secundario, quitarian á la acción del delegado del Poder en los Tribunales provincialus, aquella suma de vigor y autoridad que revisten cuando el juicio que se emite es el de la colectividad, y está contrastado en la piedra de toque de la disciplina y de la sanción del superior.

No son muchos, ciertamente, por los motivos antes apuntados, los casos en que la disparidad puede sobrevenir; pero, no por eso hay menos necesidad de prevenirlos, pues la gravedad y delicadeza de nuestro cometido es tal, y tanta su transcendencia, que nada existe en ese respecto, pequeño y baladi; antes por el contrario, nuestras determinaciones en la materia que nos ocupa, aun siendo de mero trámite, imprimen al proceso contencioso direcciones que ejercen influencia decisiva sobre los intereses puestos en tela de discusión. Así, pues, los deberes de mi cargo, de un lado, y de otro mis personales sentimientos de justa deferencia hacia los Sres. Fiscales de lo Contencioso en los Tribunales de provincia, habrán de ser suficientes á justificar el doble propósito que me anima al escribir estas lineas.

II

En otra ocasión me complací en reconocer, y de nuevo reconozco con la misma complacencia, el mérito del trabajo que mi digno antecesor realizó en la Memoria que elevó al Gobierno de S. M. en 15 de Septiembre de 1904, en la que figura como uno de los temas de más relieve, el referente á lo contencioso-administrativo. El estudio que acerca de este particular contiene aquel importante documento, ha sido y viene siendo objeto de sinceros y generales elogios, porque con trazos enérgicos, aunque sobrios, se bosqueja un cuadro perfecto y acabado de la materia, señalándose con segura mano, rumbos y derroteros que facilitan el camino que el Ministerio fiscal habrá de recorrer. No extrañarán, por tanto, los Sres. Fiscales de lo Contencioso, que les reco miende con ahinco que tengan presentes las doctrinas, advertencias y consejos que en dicho estudio se consignan, para regir su conducta.

Siguiendo ese ejemplo, aunque sin la menor idea de emular, cosa que nunca podria conseguir con éxito, la bondad de la labor realizada por el ilustre jurisconsulto á quien aludo, en mi Memoria de 1905, y en la que recientemente he elevado al Gobierno, dedico un espacio á la materia contencioso-administrativa, si bien con el exclusivo fin de dilucidar algunas cuestiones prácticas, y como iniciación de un sistema de reglas escritas que garantice la compenetración de miras, y la identidad de acción en la manera de exteriorizarse nuestro organismo; y tanto para simplificar el estudio que los Sres. Fiscales habrán de hacer, como para rendir homenaje á la lógica, agrupando en un solo documento cuantos elementos homogéneos formen parte de una instrucción especial de carácter obligatorio, incorporo á esta Circular lo que sobre dicha materia contienen de preceptivo aquellas Memorias, ajustándome en todo ello al método seguido por la ley y el reglamento.

III

Está fuera de toda duda, que el art. 24 de la ley que regula el ejercicio de la jurisdicción contencioso-administrativa, al hablar de allanamientos y abstenciones, se refiere al Fiscal del Tribunal de lo Contencioso exclusivamente, no á los de los Tribunales provinciales. La transcendencia de tales actitudes, en relación con el daño irreparable que pueden inferir á los intereses generales de la Administración, bastaría á justificar, si del mismo texto no se coligiera, que las adopte el funcionario fiscal más autorizado, y que por su cargo, se halla en contacto directo con el Gobierno; pero, además, así se desprende de los términos en que el expresado artículo se halla redactado.

Según él, no podrá el Fiscal allanarse á las demandas sin estar autorizado para ello por el Gobierno de S. M., y cuando considere de todo punto indefendible la resolución impugnada, ha. brá de hacerlo presente en comunicación razonada al Ministro de cuyo Centro dimane, para que acuerde lo que estime procedente. Esa inmediata y directa comunicación con el Poder cen

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