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MADRID
IMPRENTA DE LA REVISTA DE LEGISLACIÓN

á cargo de J. M. Sardá.
Ronda de Atocha, núm. 15, centro

1887

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REVISTA GENERAL DE LEGISLACIÓN I JURISPRUDENCIA,

periódico oficial del 1. Colegio de Abogados de Madrid.

SECCION DOCTRINAL

Declaración de rebeldia contra un litigante y retención

de sus bienes.

ja por el solo hecho de no personarse una parte en un incidente de pobresa, &puede ser declarada en rebeldía y procederse conlra sus bienes en la forma que determinan los artículos 762 y demás concordantes que constiluyen el lit. 4o del libro 2o de la ley de Enjuiciamiento civil?

2* Personada una parte en un juicio y teniéndose ya por personada en los autos dentro del término y en debida forma, ¿puede ser declarada en rebeldía y procederse contra sus bienes porque deje transcurrir el término de contestación á la demanda sin coacuarlo?

3e Caso de no proceder, den qué clase de responsabilidad se incurre al decrelar la relención y embargo de bienes antes citado?

Con el objeto de que se pueda formar juicio exacto de las anteriores preguntas, precisaré con el laconismo posiblo los hechos a que se refieren:

14 En el Jazgado de primera instancia y de instrucción del distrito de S. entabló L. demanda de pobreza para litigar con M. y N., siendo éstos emplazados conforme determinan el art. 30 de la vigente loy de Enjuiciamiento y copstándoles la insolvencia del actor y no teniendo objeción ninguna que hacer, se abstienen de personarse en el incidente, esperando recayese sentencia para que dieso comienzo el litigio.

L. fue declarado pobre para litigar y al siguiente dia presenta escrito solicitando la retención y embargo de los bienes de M. y N., landando su petición en que con arreglo a la ley debían considerarseles liligantes en rebeldia por no haberse personado á su debido tiempo en el incidente. El Juzgado, de conformidad con lo solicitado, mando proceder à la retención y embargo de los bienes, practicandose la diligencia a los cuatro o cinco dias.

Hay que advertir que todas las anteriores notificaciones se le hicieron a los demandados personalmente, menos la de la sentencia y la de Ja providencia mandando embargar, que la efectuaron en los estrados.

TOMO 80 (Bnero 1887)

ņa Interpone L. demanda en juicio declarativo de mayor coantia 81bre cobro de salarios qoo dico baber devengado M. y N., esta úlli.a dueña de una fonda, y el primero dependiente que se encuentra al frento de la misma; so tiene por personada a dicha señora dentro del térmico y en debida forma y se lo mando contestar la demanda como preceptúa el art. 530 de la dicha ley. Deja transcurrir el término sin evacuar el traslado de contestación por considerarlo innecesario para su defensa, loda vez que su colitigante lo había verificado, y accediendo a solicitud del L. 86 le considera por solo este hecho litigante rebelde y se de. creta por segunda vez la retención y embargo de sus bienes, procediéndoso al siguiento día a la práctica de la diligencia, o sea acto seguido, después de habersele notificado á su Procurador sin esperar fuese firme el proveido.

CONTESTACIÓN. -La demanda de pobreza, aunque sea considerada como incidente del juicio que se ha de interponer, no es el mismo juicio, no es el pleito en que se reclama algún derecho, y por tanto, la rebeldia en aquel incidente no produce los efectos á que se refiere la consolta, ni hay lugar por aquel motivo d acordar el embargo de los bienes en la forma y á los efectos prevenidos en los artículos 762 y siguientes de la ley de Enjuiciamiento civil.

La rebeldia es la no comparecencia del demandado en el juicio a defenderse y usar de su derecho, es una desobediencia al mandalo judicial en virtud del cual ha sido emplazado, y por eso es declarado rebelde y contumaz y procede contra el el embargo y retención de bienes; pero si ha comparecido en el juicio, no es rebelde en la acepción forense de esta palabra, ha obedecido el mandato del Juez acudiendo al llamamiento, y si no contesta dentro del término la domanda a petición del actor, 86 declara contestada y se da a los autos el curso que corresponda. Es decir, que el litigante ha perdido el derecho de evacuar el traslado según lo dispoñen los artículos 521 y 641 de la ley, pero no prodace otros efectos su omisión.

No obstante lo expuesto, no creemos que haya lugar a exigir responsabilidad al Juez por e808 embargos que no debió acordar; porque so explica fácilmente un error o equivocación en la inteligencia de la loy sobre esta materia, y esto no constituye por sí fundamento bastanto para un recurso de responsabilidad judicial.

A. CHARRIN

SECCIÓN LEGISLATIVA

Ultramar - Real orden de 17 de Diciembre, disponiendo se lleve á efecto el Real decreto de 4 de Septiembre de 1884, publicándose en la Gaceta de Manila el Código penal y la ley de Enjuiciamiento criminal que con dicho decreto se romilieron, debiendo regir de los cuatro meses de su publicación en todo el territorio de las islas Pilipinas, con excepción de las Marianas y Bulanes, en las cuales regirá á los seis meses. (Gaceta de 19.)

Excmo. Sr.: Vista la carta oficial dirigida por eso Gobierno general a esto Ministerio en 8 de Febrero de 1885 y los informes de las Autoridades soperiores que acompañó, exponiendo los inconvenientes que en so sentir ofrecía el planteamiento por ahora del Código penal que ge mandó aplicar á esas islas por Real decroto de 4 de Septiembre de 1884:

Visto el dictamen emitido sobre esta consolta por la Comisión codificadora de Ultramar, la cual, reproduciendo y ampliando los razo namiontos ya consignados en la exposición de motivos de su proyecto, hace presente, entre otras cosas: primero, que cuando se publicó en la Peninsula el Código de 1848 fueron en gran número los Letrados y personas competentes qon juzgaron imposible la ejecución y sobsis. toncia de aquella obra monumental por la carencia de establecimien · los penales adecuados y en armonía con el coadro de penas que en el se prescribtan, y sin embargo, esto no foe obstáculo para que se planteara y haya seguido rigiendo hasta hoy con gran ventaja para la adpinistración de justicia: segundo, que para la modificación de muchas de las disposiciones de dicho Codigo se han tenido muy presentes las diferentes condiciones de las distintas razas que poeblan aquel Archipidlago, y como resultado de todas las razones filosóficas y jurídicas que estas diferencias sogieren, so prescribe en el art. 11 que los Joeces y Tribonales tengan en cuenta la circunstancia de ser el reo indigepa, mestizo o chino para atendar o agravar las penas, según el grado de intención respectiva, la naturaleza del hecho y las condiciones de la persona ofendida: tercero, que por las disposiciones de este C6digo modificado no se establecen los derechos individuales, sino que SA sa ponon preexistentes; porque tanto las leyes de Indias como sos so pletorias las recopiladas de la Península, los Reales autos acordados de la Audiencia de Manila y otras disposiciones vigentes garantizan a los habitantes de aquellas islas la seguridad personal, la inviolabilidad del domicilio y el secreto de la correspondencia, con las limitaciones necesarias para conservar fuertes y robustos á tan larga distancia el principio de Autoridad y los intereses nacionales: que los mismos de rechos de reunión, asociación y omisión del pensamiento por medio de la imprenta se ban practicado y practican en aquel país, con sujeción a disposiciones más o menos restrictivas, y que la Comisión en este nonto, ateniéndose a lo existente, ha procedido con tal cartela y 08cropalosidad qoe al definir las publicaciones clandestinas, no dico como en la ley de la Peninsula, las que no lleven pie de imprenta, sino todas

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