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sistema económico, llegan por fin à consolidar para ellos y su familia una posicion que les permite gozar de muchísimos placeres de que hasta entonces se habian privado.

De aquí resulta que las más grandes fortunas que hay en Venezuela están en manos de los extranjeros, y que el alto comercio no esté generalmente representado por hijos del país.

Sin embargo, es necesario hacer una excepcion en fa. vor del comercio venezolano : este gremio no participa de las ideas de los unos ni de los otros; mantiénese en un justo medio; ni se reduce à la miseria por economia, ni deja de economizar con todo celo, aspirando siempre á mejorar de posicion. ; Ojalá tuvieran las mismas ideas todos los venezolanoz! ¡Cuántos capitales no existieran en el país! ¡Cuántas nuevas industrias no se hubieran establecido! ¡Cuánta prosperidad no hubiera en la nacion!

Pero el ejemplo es una poderosa enseñanza; y así como el comercio ha sabido colocarse en medio de los dos extremos, entre los agricultores hay muchos tambien que siguen las mismas prácticas preventivas. De esperar es que todos los demas grémios de la sociedad se encarrilen por el mismo camino.

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El matrimonio no se celebra en el país, entre las gentes cultas, con bailes ni otras diversiones. Considérase (como lo es à la verdad), un acto de gran trascendencia, en que se va a decidir no sólo del destino de dos séres, sino del de toda una familia. El legitimo sentimiento de los padres al desprenderse de sus hijos, y lo oscuro del porvenir, que nadie puede penetrar, imprimen á estos actos un sello de solemnidad que honra á la sociedad venezolana.

Frecuentemente los convidados son los parientes más cercanos y los más íntimos amigos de los respectivos novios, los cuales asisten luego a la comida que generalmente dan los padres de la desposada.

En Europa, donde los matrimonios frecuentemente son fruto de un frio cálculo en que entran los mismos padres de familia, este acto es como un negocio. El sentimiento del amor paterno ha sido sustituido por el de la conveniencia, y así, siendo el enlace hijo de la cabeza y no del corazon, la manera de sentir está proporcionada en los padres y en los esposos á las miras interesadas que cada uno se ha propuesto. No es extraño, pues, que en Francia y en algunos otros puntos de Europa se celebren los matrimonios con bailes y otras diversiones. Tal costumbre está a la altura de los sentimientos que presiden al enlace.

Ya hemos hablado en este mismo capitulo sobre las ideas que encaminan al venezolano à la formacion de la familia.

VIII

ENTIERROS

En la ciudad de Carácas, las urnas mortuorias son llevadas á la iglesia y al cementerio en lujosos coches, como en las ciudades más cultas.

Las mujeres no entran en el acompañamiento del féretro, como sucede en los países europeos. Al llegar á las puertas de la iglesia, las personas que siguen al entierro forman dos alas y luego se descubren la cabeza. La urna, seguida del cuerpo de doloridos, penetra por en medio de ellas en el recinto del templo. Terminado el acto religioso, los deudos se forman en línea, de la puerta de la iglesia á su interior, y se despiden allí de ellos los que no desean continuar hasta el cementerio.

En las demas poblaciones los entierros se hacen sobre una mesa, en la que se coloca la urna, y luego se cubre con un manto de terciopelo tachonado de estrellas de oro y plata. Las ceremonias son las mismas.

IX

BAUTISMOS

La única cosa que hay que notar en los bautismos, es la costumbre de que los padrinos reparten a la concurrencia pequeñas monedas de plata ú oro, ensartadas en cintas de colores ó pendientes de pequeños ramilletes de flores fingidas, y la chusma de muchachos que á manera de bandada de mosquitos rodea a los padrinos en los bautismos de personas ricas aguardando que les repartan medios.

Frecuentemente los bautismos se celebran con bailes y comidas.

HABITACIONES

Las casas en Venezuela son generalmente bien consruidas; casi todas son de un sólo piso por causa de los emblores.

Los cimientos son de mampostería; los muros, por lo regular, se hacen de rafa y tapia; aunque en muchos pueblos se construyen de pajareque (1) ó de mamposte

(1) El pajareque se hace de la manera siguiente: Hácese primera

ría de ladrillo. Las ventanas y puertas son generalmente mucho más grandes que en Europa. En las principales ciudades la abertura de las luces interiores es de 2 á 2,50 metros; las que dan á la calle son aún mayores. Úsase por lo comun en vez de claves en las puertas y ventanas una pieza de madera.

Los techos son construidos sólidamente; pero tienen el defecto de ser muy pesados.

En la fachada de las casas no hay gusto alguno arqui. tectónico; por una parte, las rejas de hierro voladas dan á las habitaciones el aspecto de cárceles, y por otra los aleros las hacen aparecer más bajas de lo que son.

Hoy comienzan a construirse en Caracas y en algunas otras ciudades casas de bella apariencia, lo cual modificará indudablemente el apego que hay á aquellas antiguas construcciones que hacen recordar la época de la Colonia.

El interior de las habitaciones se halla bien distribuido y ventilado: frecuentemente hay en ellas dos patios yun corral.

En muchas casas el patio principal está convertido en jardin, y el corral generalmente se halla sembrado de árboles frutales, conteniendo ademas aves de diversas clases, como gallinas, pavos, patos, etc.

mente una armadura de madera que sostiene el techo de la casa; luego entre las piezas de madera que forman dicha armadura, se clavan cañas en el sentido horizontal, tanto interior como exteriormente, de manera que dejan naturalmente un hueco en ellas igual al espesor de las piezas que componen la armadura; estos huecos se llenan de terrones acomodados y unidos con barro : en seguida se cubre todo enteramente con una preparacion hecha de barro y paja, y luego cuando está seco se enmezcla.

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