Imágenes de páginas
PDF
EPUB

La ciudad de Puerto Cabello está situada en el medio, puede decirse, del diámetro menor del golfo Triste, considerando á este como una elipse.

El circulo que limita esta elipse por el S., el S. SE. y S.SO. lo compone la cordillera de la costa, ramal que desprendiéndose de los Andes en la provincia de Pamplona do la Nueva Granada, viene á interrumpirse en Barquiíimeto; pero continúa luego al N. hasta Nirgua, y de aquí inclinándose al NE. despues de despedir algunos ramales hacia el occidente, viene á formar la cordillera de Puerto Cabello, y de distancia en distancia desgajando colinas que mueren más ó ménos cerca de la costa del mar, formando valles, abras, ensenadas, etc., lo cual ofrece al europeo que por vez primera visita estas costas, la más agradable impresion que puede ofrecer toda la variedad de una naturaleza pródiga.

Porque esta cordillera litoral nacida del gigante sistema de los Andes donde dominan los Cotopaxi y Chimborazos, parece que vienen á dar al Océano, para trasmitirlo al Viejo Mundo, una muestra de las bellezas que encieira el interior del continente de la América del Sur.

En el círculo do montanas que sirven de antemural á Puerto Cabello por el SO. S. y SE. dominan los tres puntos siguientes:

El cerro de Patanerao 1,304 metros.

Los dos picachos las « Tetas de Hi-
laria.» 4,328 »

Y el cerro de la Vigía 1,220 »

En este último existe un Castillejo que ha servido de vigía, aunque ha sido inútil como punto de defensa de la ciudad.

Despues de haberse gastado enormes sumas en su construccion y casi concluida la del « Mirador del Solano » al E. de la Vigía, montando ya hasta 46 piezas de artillería, el capitan general Guevara Vasconcelos en junta con varios ingenieros españoles resolvió que se suspendiese la obra, « porque las baterías muy elevadas no defendian tan bien una rada como las situadas en los puntos más bajos, y siendo posible á flor de agua. »

Ello es un hecllo.

Pero ¡ Cuánto cambio en tan corto tiempo!

Hoy, ni las baterías altas, ni las bajas, ni los castillos, ni los fortines, ni el poder, ni la fuerza defienden nada, ni nada obtienen sino desolacion y muerte estériles.

Hoy sólo el buen derecho consquista y domina; sólo la voluntad de un pueblo es defensa.

La descripcion que hace Walkerde la perspectiva que ofrece Puerto Cabello, dice así.

« Montanas cubiertas de vegetacion y coronadas por las Tetas de Hilaria forman el fondo de la pintura. Cerca de la costa todo es estéril, blanco y sumamente iluminado, miéntras que el parapeto de montanas está revestido de árboles de espeso follaje que extiendon su frondosidad hasta la tierra morena y penascosa. »

La ciudad antes perfectamente dividida en dos partes, como se ha dicho, por el mar, hoy lo está por una cintura de tierra donde se encuentra la calle de « Giraldot » que nace á unos 100 metros al sur del fondo de la logia « Libertad » á la orilla del mar, y concluye en las aguas manglares que rodean la ciudad por su parte oriental; esta cintura tiene algo ménos de 200 metros; pero gradualmente se ciega terreno y se prolonga la calle.

La parte del N. se extiende del N. NE. al S. SO. próximamente; y la parte sur, desde dicha calle de Giraldot, se prolonga casi N. S.

Los linderos son los siguentes:

Los de la parte N., el mar desde el comienzo de la calle de Giraldot hasta el principio de los muelles por el O.; los muelles por el N.; las aguas manglares por el E.; y la calle mencionada por el Sur. — Los de la parte S., el rio hasta su desembocadura al principio de la calle de Independencia, por el N. siguiendo luégo por la prolongacion de la costa hasta la mencionada calle de Giraldot; por el E. las aguas manglares y los terrenos llamados la « Sabana » por el S. la misma Sabana, y por el N. dicha calle.

En esta parte de la ciudad se forman nuevas calles, y las que actualmente existen se prolongan hacia el S. y el O. pudiendo hacerlo tambien bacia el E.; en la parte N. sólo puede extenderse como lo ha hecho y continúa haciéndolo, hacia las aguas manglares, siendo necesario forman piso primero, cegando al efecto dichas aguas.

Poca prevision hubo al principiarse los trabajos de volver tierra firme estas aguas, porque pudo haberse dispuesto que las nuevas calles tuviesen 2 i metros de ancho con aceras de 6; dejando en el medio un canal de 12 metros donde pudieran traficar las embarcaciones menoros.

Con la vigilancia de la autoridad y la ayuda de los vecinos en este pueblo, dispuestos siempre á secundar toda idea de mejora, se habria logrado una línea de muelles más; una arteria que vendria á ser la principal de la ciudad; y hubiera sido mucho más cómodo para el trá6co de los marinos y sus familias, que todas se reconcentraran á estos lados; así como el de las embarcaciones que se dedican á la pesca y aun al comercio pormenor con la costa de Ocumare.

Pero si cierto es que nadie se figuró que las primeras ciegas avanzarían tanto y que se constituyesen en una necesidad, como lo es hoy, bueno es que la autoridad tenga presente esla indicacion para las nuevas cal'es que se proyectan, lo cual puede combinarse con la idea de limpiar y mejorar la bahía.

Es tiempo ya de tratar la cuestion « climatologia, » la más importante tal vez en estos apuntes, porque ella será la base de esa otra cuestion « salubridad. »

Jamas nuestro intento ha pa-ado de algunos estudios hechos en diferentes obras, tomados do distintas personas, recogidos en documentos que no todos se encuentran en Puerto Cabello, con el fin de que reunidos puedan servir de base manana á la autoridad compente, que pueda por medio de sus conocimientos y elementos, que nosotros no poseemos, formar de este ligero bosquejo un libro que podrá ser un monumento de esta ciudad.

Ademas, no ha sido posible disponer ni del tiempo ni de los recursos necesarios para todas las investigaciones que asuntos de tanta importancia requerian; así, en todo aquello que á nuestra insuficiencia no era dado juzgar para decidir, ni por nuestra falta de tiempo observar para deducir consecuencias, hemos ocurrido á los más inteligentes que nosotros. En la cuestion salubridad, por ejemplo, nos ha proporcionado preciosos datos el Sr. Dr Manuel María Ponte, bien conocido en este puerto y en la capital do la República por su ilustracion, laboriosidad y sebre todo por sus constantes estudios sobre Puerto Cabello.

TEMPERATURA

No se ha hecho mucho favor á Puerto Cabello manifestando que es ménos cálido que La Guaira; porque ésta lo es casi tanto como los climas más ardientes del mundo; como el de fiatavia y Abushar, en el Asia, por ejemplo, aunque no como el de Madraz y algunos puntos del golfo Pérsico.

Aunque en esta ciudad, pues pertenece por su posicion á los climas tórridos que se hallan comprendidos entre el Ecuador termal y la línea isoterma de -f- 25, debia experimentarse un calor sofocante, exceptuando algunas horas en algunos dias de los meses de julio á octubre, en que son frecuentes las « calderetas, » de que hablaremos despues, la temperatura aunque elevada es generalmente templada. . ,

Las brisas que regularmente soplan frescas bailando á toda la poblacion; la proximidad al mar que atenúa un tanto las variaciones diurnas; los bosques de manglares que tiene al oriente, que en mucho temperan los calores del d¡a ; y la serranía que semicircunvala la ciudad por el lado opuesto al mar y que la guarece de los vientos del Sur, contribuyen en mucho á mitigar los ardientes rayos del sol de la zona tórrida.

Frecuentes observaciones sobre la temperatura han dado los resultados siguientes:

En setiembre, que se reputa el mes más cálido por

el termómetro centígrado 28» 7.

Durante el mes de mayo que es el ménos cálido.. 26° 8.

Codazzi por término medio calculó 26o 41.

Segun otras opiniones, por término medio 27° 8.

( 3(« 6. ( 24° 8.

Cifras extremas.

ESTACIONES

Puerto Cabello, como todos los países tropicales, no experimenta más variacion que la del invierno y la del verano, ó estacion lluviosa y estacion seca.

El invierno tiene lugar cuando el sol está en el zenit, es decir, durante la estacion que corresponde al estío do las regiones donde se experimentan los cuatro cambios y variantes de las estaciones.

Tambien en los meses de octubre á diciembre caen recias lluvias acompanadas generalmente de truenos y rayos. Estos son conocidos con el nombre de nortes.

El resto del ano es por lo comun seco.

Se entiende que nos referimos á lo general; porque en estos últimos anos, así en esta ciudad como en las demas de Yene

« AnteriorContinuar »