Poesias

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M. Rívas, 1881 - 255 páginas
 

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Pasajes populares

Página lxxiv - No farther seek his merits to disclose, Or draw his frailties from their dread abode, (There they alike in trembling hope repose,) The bosom of his Father and his God.
Página xxxix - Thanks, thanks to thee, my worthy friend, For the lesson thou hast taught ! Thus at the flaming forge of life Our fortunes must be wrought ; Thus on its sounding anvil shaped Each burning deed and thought.
Página xl - ... de nutria. Envainado y pendiente del costado va su cuchillo de afilada punta; y en fin, al hombro con marcial despejo, el calabozo que en el sol relumbra. Al fin eligen un tendón de tierra que dos quebradas serpeando cruzan, en el declive de una cuesta amena poco cargada de maderas duras.
Página xl - ... que en el sol relumbra. Al fin eligen un tendón de tierra que dos quebradas serpeando cruzan, en el declive de una cuesta amena poco cargada de maderas duras. Y dan principio a socolar...
Página 220 - Cantando a todo pecho la guabina, Canción sabrosa, dejativa y ruda. Ruda cual las montañas antioqueñas, Donde tiene su imperio y fue su cuna, No miran en su ardor a la culebra Que entre las hojas se desliza en fuga, Y presurosa en su sesgada marcha, Cinta de azogue, abrillantada...
Página 233 - ... la primera espiga, semejante a una joven de quince años, de esbeltas formas y de frente erguida, rodeada de alegres compañeras rebosando salud y ansiando dicha. Forma el viento, al mover sus largas hojas, el rumor de dulzura indefinida de los trajes de seda que se rozan en el baile de bodas de una niña.
Página 226 - O lento sube en copos sobre copos Como blanco algodón escarmenado. La llama crece ; envuelve la madera Y se retuerce en los nudosos brazos, Y silba, y desigual chisporrotea, Lenguas de fuego por doquier lanzando.
Página xlii - Ved otra vez a los robustos peones Que el mismo bosque secular circundan: Divididos están en dos partidas, Y un capitán dirige cada una. Su alegre charla, sus sonoras risas No se oyen ya, ni su canción se escucha; De una grave atención cuidado serio Se halla pintado en sus facciones rudas.
Página xli - El azuceno, el floro-azul, el caunce y el yarumo, en el monte se dibujan como piedras precisas que recaman el manto azul que con la brisa ondula. Y sobre ellos gallarda se levanta, meciendo sus racimos en la altura, recta y flexible la altanera palma, que aire mejor entre las nubes busca.
Página 234 - Los pericos en círculo volando en caprichosas espirales giran, dando al sol su plumaje de esmeralda y al aire su salvaje algarabía. Y sobre el verde manto de la roza el amarillo de los toches brilla, cual onzas de oro en la carpeta verde de una mesa de juego repartidas.

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