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ANTECEDENTES

I.

Tres sucesos notables tuvieron lugar en Lima el mes de setiembre de 1821, que si como una gran tempestad amenazaban la suerte futura del Perú, el jeneral San Martin con su perspicacia y estratéjia supo conjurarlos-El primero de ellos fué un ataque de los realistas sobre aquella capital. -El segundo, el triunfo que en esos dias obtuvo nuestro ejército sin dar batalla-Y el tercero, un hecho remarcable de Lord Cochrane almirante de la escuadra.

No me detendré en detalles por cuanto no hacen á mi propósito, sino en cuanto bastená dar idea de su orijen y resultados, para que se comprenda una de tantas situaciones complicadas que atravesó la espedicion libertadora del Perú.

El primero de los indicados sucesos fué, que el jeneral Canterac con el ejército realista verificó desde la sierra de Jauja un ataque sobre la ciudad de Lima, que como es de suponerse produjo una grande alarma en el nuestro y en el pueblo-En el ejército, por dos razones: primera, porque la mayor parte de la tropa de confianza, por veterana y aguerrida, estaba convaleciente de la gran epidemia que la habia diezmado en Huaura; y segunda, porque los reclutas con que se habian remontado los cuerpos, tenian apenas ochenta ó cien dias de instruccion, cuando el jeneral San Martin era tan positivo en todo como enemigo de ilusiones, especialmente en los lances de la guerra.

De paso permítaseme aquí decir, que es exajerado el número de fuerzas que los señores Torrente y Camba atribuyen en sus historias á nuestro ejército, sea por amenguar la magnitud de los descalabros de las tropas realistas, sea porinexactitud ó deficiencia de los datos de que se han servido, ó por considerar en fin, como fuerza patriota veterana, las partidas de guerrilla (montoneras de paisanos ó de indios) que les acosaban sin tregua en todas partes.

Esto, en cuanto al ejército: que respecto á la poblacion de Lima, su alarma era natural: sobresaltábala el temor de volver á caer bajo la dominacion despótica de los españoles, mucho mas, previendo las venganzas, crueldades y tropelías con que le harian espiar como insurgente, traidora y rebelde, el delito del juramento popular de independencia

que apenas hacia cuarenta dias que habia lanzado al mundo: así es que, todo esto unido á una ardorosa alocucion que el jeneral San Martin la noche de! 3 dirigió al pueblo en el teatro, produjo tan entusiasta excitacion en todas las clases, que el 7, dia memorable para Lima, que el enemigo se presentó al frente de la ciudad, se vieron por las calles sacerdotes con crucifijos predicando el deber de la resistencia; mujeres armadas de sable ó de pistola, recordando la heróica defensa que las porteñas habian hecho en Buenos Aires contra los ingleses el año de 1807; y grupos de hombres de todas gerarquías y edades corriendo á las murallas, con las armas que cada cual podia, á defender la patria, su hogar, y cuanto el hombre tiene de mas caro en la vida-la esposa y sus hijos. 1

Fué el segundo suceso que, desplegando sus columnas el ejército real en la mencionada fecha sobre el campo de San Eja, provocando al nuestro y amagando á Lima, el genera! San Martin con hábiles maniobras evadió el combate, dejando al enemigo franca su retirada á las fortalezas del Callao, defendidas por el general La Mar desde julio en que el Virei con su ejército se retiró á la Sierra: y aunque nuestro general ha muerto sin esplicar al parecer su

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(1) Fue en verse los detalles en el tomo de la Gaceta de Lima del año 1821 y en la "Coleccion de Leyes y Decretos por Quirós", los documentos oficiales números 44 á 58 de 1821, tomo 1°, pájina 24 å 30.

plan de operaciones en esa ocasion, á deducirlo de los sucesos y movimientos que presenciamos, puede colegirse con seguridad que lo dividió en dos partes: la primera, evadir un combate que el juzgaba desigual ó no tenia la seguridad del triunfo, dejando exprofeso que la fuerza de Canterae se uniese á la situada en el Callao, por que pasados algunos dias este mismo conoceria su error, pero ya no seria tiempo de correjirlo, pues las ventajas se habrian convertido en nuestro favor: y la segunda que, colocado en la peligrosa disyuntiva de sufrir un sitio ó emprender una nueva retirada á la Sierra, cuantos dias pasase en irresolucion, cran otras tantas ventajas que repor tábamos, por la diminucion de sus provisiones y aniquilamiento de sus caballos.-Dicho y hecho, como reza el proloquio vulgar-Cuando á los ocho dias el general enemigo apreció su posicion, hizo dos otras tentativas de ataque sobre nuestro ejército pero fueron desdeñadas como la primera.

Entonces no quedandole otro recurso que una retirada á todo trance, por cuanto si permanecia por mas tiempo seria inevitable su completo descalabro; el 18 à alta noche la realizó por Boca Negra, (desagüe del rio Rimaj en el mar), dirijiendo su columna á la cordillera por la quebrada de Canta, no sin que nuestro ejército se presentara á picarle la retaguardia.

Esta mal calculada empresa realista dió á las armas de la Patria uno de esos incruentos triunfos que la opinion vulgar no supo valorar entonces, quizá por

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