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ral de Aduanas, no pudiendo los de la clase de aventajados ser nombrados, rebajados de categoría, ni destituidos sin consultar préviamente al Consejo de Direccion.

Art. 8. Formarán parte del presupuesto de la administracion local de Aduanas los gastos del personal de los Aduaneros y el proporcional que se calcule del material, como casetas, falúas y demás comprendidos en el dia como correspondiente al resguardo por estos servicios. .

Art. 9. El gasto á que ascienda el presupuesto del personal y material de Aduaneros se cubrirá aplicando á él el sobrante que haya en el presupuesto del Cuerpo de Carabineros del Reino por las plazas vacantes en la actualidad, y la parte correspondiente a los indivíduos del mismo que pasen al de Aduaneros; y en el caso de ng bastar una y otra suma, dejarán de proveerse todas las vacantes que ocurran en el Cuerpo de Carabineros hasta que quede satisfecho aquel gasto.

Dado en Palacio á 3 de Enero de 1852. =Está rubricado de la Real mano.El Ministro de Hacienda, Juan Bravo Murillo.

el Cuerpos, aplicando puesto del

GUERRA.

15 Enero.] Real decreto, declarando comprendidos en el indulto concedido

el 21 de Diciembre último, á los reos de causas fenecidas y pendientes en los fueros de Guerra, Marina y Extrangería, en los términos que se expresa.

Excmo. Sr.: La Reina (Q. D. G.) se ha dignado expedir el decreto siguiente: : «Para que en las jurisdicciones de Guerra, Marina y extrangería se pueda aplicar el indulto que con motivo del feliz natalicio de mi augusta Hija la Princesa Doña María Isabel me digné conceder el 24 de Diciembre próximo pasado; oido el parecer del Tribunal Supremo de Guerra y Marina , y conformándome con lo propuesto por el Ministro de la Guerra , Vengo en decretar lo que sigue:

Artículo 1. Serán comprendidos en el expresado indulto los reos de causas fenecidas y pendientes en los fueros de Guerra, Marina y Extrangería en los términos que a continuacion se expresa.

Art. 2. Los reos que con arreglo á las ordenanzas del Ejército y Armada y sus adiciones, ó en conformidad á lo determinado en la jurisprudencia general ó en la antigua legislacion hayan sido condenados á presidio, prision, reclusion, destierro, servicio de campa

Daja

ñas extraordinarias en los buques de guerra, obtendrán las rebajas siguientes:

Una cuarta parte de la condena si excede de seis años y no pasa de diez.

Una tercera parte si excede de tres años y no pasa de seis. :

Una mitad si no llega á tres años. Art. 3: Tambien obtendrán rebaja

De la quinta parte de la condena los reos sentenciados á cadena, reclusion, relegacion y extrañamiento temporales.

De la cuarta parte los sentenciados á presidio, prision y confinamiento mayores.

De la tercera los sentenciados á presidio, prision y confinamiento menores.

De la mitad á los sentenciados á presidio y prision correccional, y a destierro.

Art. 4! Los sentenciados, tanto á arresto mayor o menor como á prision ó á campaña extraordinaria por menos de seis meses, serán puestos en libertad.

Art. 5. Las disposiciones anteriores no tendrán aplicacion en cuanto a la prision correccional que los sentenciados estén sufriendo ó hayan de sufrir por via de sustitucion y apremio de la indemnizacion pecuniaria decretada a favor de los ofendidos. ..

Art. 6. Para la aplicacion del indulto y rebajas de que hablan los artículos anteriores, es condicion precisa que los sentenciados estén cumpliendo su condena con buena nota.

Art. 7. Tambien gozarán del expresado indulto los oficiales que còn anterioridad a la fecha de este decreto hayan contraido matrimonio sin Real licencia, y sus mujeres y familia optarán á los beneficios del Montepio militar, siempre que por la edad, sueldo y graduacion de los primeros les hubiera correspondido esta ventaja al tiempo en que debieron haber impetrado la Real licencia; pero estarán obligados á solicitar la aplicacion del indulto dentro del término de cuatro meses los que se hallen en la Península é islas adyacentes'; de ocho, los que estén en las Antillas o en el extrangero, y de un año los que se encuentren en Filipinas, haciendo constar al mismo tiempo que concurren en sus mujeres las circunstancias que están prevenidas en el reglamento de dicho Montepio.

Del mismo modo tendrán opcion á estos beneficios las viudas y familias de los aforados de guerra y de marina , siempre que al contraer su enlace las primeras les correspondiesen á sus causantes, á cuyo fin deberán hacer préviamente las justificaciones oportunas.

Art. 8. A los reos de causas pendientes por delitos cometidos con anterioridad al Real decreto de 21 de Diciembre próximo pasa

gacion afico en todos en qu

mercio de trasporte, como sucedia con la Holanda en otro tiempo. La España no se encuentra en semejante caso. Su marina, como la de casi la de la generalidad de los paises de Europa y América , se va bastando para todas sus transaciones mercantiles; pero no existen en el dia naciones dedicadas como en años anteriores á hacer el comercio monopolizando el de otras diferentes, por lo cual sus pahellones eran conocidos en todos los mares como exclusivos.

Si, pues, la navegacion facilita el comercio y aumenta la produccion, debe favorecerse, el tráfico en nuestras costas llamando el mayor número posible de buques de todos los paises , promoviéndose así el alza en el precio de las mercancías en que consisten nuestras principales exportaciones al extranjero, que tienen bastantes desventajas con que luchar por el pago de los derechos á su importacion en algunos de los puntos a que se dirigen.

Los buques españoles, favorecidos en el dia por la legislacion, son, puede decirse, los únicos que hacen el comercio entre la Península y sus posesiones ultramarinas: de esperar es que continúen siéndolo por las ventajas que disfrutan en aquellos paises, por la naturaleza de las mercancías á cuyo trasporte se dedican, y por las demas utilidades consiguientes á hacer el comercio entre pueblos que profesan igual religion, hablan el mismo lenguaje y dependen de una madre patria comun. Este comercio anmentara gradualmente en la misma proporcion en que crecen la riqueza y el bienestar de todas las clases de nuestra nacion, y como su consecuencia forzosa. Tendrá tambien la marina mercante española el aliciente cada dia mayor de introducir las primeras materias que la industria nacional necesita importar ya del extranjero en grandes cantidades por efecto del incremento que va tomando la fabricacion en muchos de sus ramos.

Naciones de mucha mas importancia mercantil que la España, como la Inglaterra, los Estados Unidos, la Francia y otras que tienen a favor de su marina mejores condiciones que nosotros, no han logrado expulsar á las de otras en el comercio que con ellas mantienen, y es indudable que algunas se hallan en esta parte en proporcion mas inferior que la española, si bien sea mas extenso que el número de mares que recorren los pabellones de aquellas. .

El complemento de la proteccion seria la remocion de todas las trabas legales, como la de los derechos impuestos sobre los objetos dedicados a la construccion, la cordelería, el velámen, los efectos de consumo de las tripulaciones, y otras varias medidas que el Gobierno no puede proponer sin un maduro exámen, porque necesita conciliar en cuanto sea dable los intereses de la generalidad sin dañar á unas clases por favorecer exclusivamente á otras.

Como el deseo del Gobierno de V. M. no es ajustar la reciprocidad con una ó mas naciones tan solo, concediendo á su favor una especie de privilegio, sino que se extienda su sistema para cuantos le acepten, tendrá derecho para no acceder á que se otorgue el trato de nacion mas favorecida á ninguna que no se coloque en las mismas circunstancias en que lo hubiere hecho la que haya merecido el favor como reciproca de su proceder.

Tales son los fundamentos que motivan la propuesta de igualar con los buques españoles en los derechos de puerto y navegacion á los de todas aquellas naciones que concedan igual beneficio en su respectivo territorio á nuestros buques. Semejante reciprocidad es mas justa que la de exigir en España la misma cuota que se exija en el extranjero, pues aun cuando se reconozca que esta sea superior, debe confesarse que compensa los mayores gastos invertidos en la construccion de buenos fondeaderos, muelles, y sobre todo, faros, que en último resultado proporcionan á la marina mejor servicio que el que podemos ofrecer en nuestro país hasta que los trabajos sobre estos puntos, á que dedica el Gobierno toda su atencion , puedan proporcionar los buenos resultados que apetece.

En vista de lo expuesto, el Ministro que suscribe, oido el parecer de una comision mista compuesta de individuos de los Ministerios de Estado, Fomento, Marina y Hacienda , nombrada para informar acerca de este asunto, como asimismo el de la Direccion general de Aduanas, y con acuerdo del Consejo de Ministros, tiene la honra de someter á la aprobacion de V. M. el adjunto proyecto de decreto.

Madrid 3 de Enero de 1852.Señora. A L. R. P. de V. M.Juan Bravo Murillo.

REAL DECRETO.

Conformándome con lo propuesto por Mi Ministro de Hacienda, con acuerdo del Consejo de Ministros, Vengo en decretar lo siguiente:

Artículo 4: Se igualarán en la Península é islas adyacentes con los buques españoles para la exaccion de los derechos de navegacion y puerto , ó sean los de faros, fondeadero y carga y descarga establecidos en la ley de 11 de Abril de 1849 y en mi Real Decreto de 16 de Diciembre último, los de todas las naciones que concedan igual beneficio en su respectivo territorio á los buques de la marina española. Art. 2. El Gobierno dará cuenta á las Cortes de esta disposicion.

Dado en Palacio á 3 de Enero de 1852. Está rubricado de la Real mano. El Ministro de Hacienda, Juan Bravo Murillo.

HACIENDA.

13 Enero.) Real decreto, reduciendo el servicio del Cuerpo de Carabineros

á la persecucion del fraude en las costas y fronteras, y creando un Cuerpo de Aduaneros que le sustituya en el de Aduanas, muelles , bahías y puertas.

Señora: Por Real decreto de 19 de Diciembre último se dignó V. M. libertar al comercio de las trabas fiscales á que estaba sujeto en lo interior del Reino. Esta providencia aislada, si bien es á todas luces conveniente al tráfico, pudiera no serlo a las Rentas públicas, y es preciso por lo mismo combinarla con otras que el Ministro que suscribe tendrá sucesivamente la honra de ir proponiendo á V. M.

Y ante todo parece oportuno introducir una innovacion en la organizacion del servicio de los Carabineros del Reino.

Este Cuerpo se ocupa hoy en dos diferentes especies de servicios, uno en las Aduanas, muelles, babías y puertas, y otro en el campo persiguiendo activamente a los contrabandistas y á los defraudadores. El primero puede ejercerse por empleados de la Hacienda pública, dependientes en un todo de las Administraciones, pues los actos que ellos han de desempeñar forman parte de los que las Instrucciones cometen á las mismas Administraciones: el segundo exige una organizacion y disciplina militar, pues los Carabineros tienen entonces que perseguir y hasta luchar á veces á viva fuerza con las personas dedicadas á ejercer el contrabando ó el fraude.

Encargados ahora servicios tan diversos, respecto de la Renta de Aduanas, á solo los Carabineros del Reino, se notan dos graves defectos. Consiste el primero en que funcionarios organizados, disciplinados y uniformados de un modo militar, que debieran estar ocupados habitualmente en un servicio activo, lo ejercen casi pasivo; y el segundo, en que son inevitables los entorpecimientos en el servicio de las Aduanas, muelles, bahías y puertas, originados por la falta de unidad en el mando, pues no siempre los Jefes de Carabineros se creen obligados á someterse á las prescripciones de los administradores, ni estos quieren declinar una parte de su autoridad, como que son responsables de los actos de sus dependencias.

La separacion de uno y otro servicio está reclamada como consecuencia de una necesidad acreditada por los hechos y por la indole diferente de cada servicio.

En tal concepto, Señora, el Ministro que suscribe, de acuerdo

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