Crónicas de los reyes de Castilla: Memorial de diversas hazañas, por D. de Valera. Crónica del rey don Enrique el Cuarto, por su capellan y cronista D. Enriquez del Castillo

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M. Rivadeneyra, 1878
 

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Página 258 - Esta Reyna era de mediana estatura, bien compuesta en su persona y en la proporción de sus miembros, muy blanca é rubia, los ojos entre verdes é azules, el mirar gracioso é honesto, las facciones del rostro bien puestas, la cara muy fermosa é alegre.
Página 258 - Tenia la fabla igual, ni presurosa ni mucho espaciosa. Era de buen entendimiento e muy templado en su comer e beber, y en los movimientos de su persona; porque ni la ira ni el placer facía en él alteración.
Página 259 - Crónica. Era firme en sus propósitos, de los quales se retraía con gran dificultad. Érale imputado que no era franca; porque no daba vasallos de su patrimonio a los que en aquellos tiempos la sirvieron.
Página 259 - Era muger cerimoniosa en sus vestidos e arreos y en el servicio de su persona; e quería servirse de homes grandes e nobles, e con grande acatamiento e humillación. No se lee de ningún Rey de los pasados, que tan grandes homes toviese por oficiales como tovo. E como quiera que por esta condición le era imputado algún vicio, diciendo tener pompa demasiada, pero entendemos que ninguna cerimonia en esta vida se puede facer tan por...
Página 341 - se cetió con tanta osadía entre los enemigos, que por no ser visto de los suyos para que fuera socorrido, le firieron de muchos golpes y murió peleando cerca de las puertas del castillo donde acaeció aquella pelea».
Página 144 - Salamanca con la Reyna y la Infanta su hermana, el Arzobispo de Toledo se apoderó de la cibdad de Avila y del cimorro de la Iglesia Mayor, que estaba de su mano; é...
Página 258 - Aborrecía mucho las malas; era muy cortés en sus fablas. Guardaba tanto la continencia del rostro, que aun en los tiempos de sus partos encubría su sentimiento, e forzábase a no mostrar ni decir la pena que en aquella hora sienten e muestran las mugeres.
Página 258 - E porque todas sus rentas gastaba en las cosas de la guerra, y estaba en continas necesidades, no podemos decir que era franco. Home era de verdad, como quiera que las necesidades grandes en que le pusieron las guerras, le facían algunas veces variar.
Página 258 - Amaba mucho al Rey su marido, e celábalo fuera de toda medida. Era muger muy aguda e discreta, lo qual vemos pocas e raras veces concurrir en una persona; fablaba muy bien, y era de tan excelente ingenio, que en común de tantos e tan...
Página 101 - ... amansado muy presto: de quien una vez se fiaba, sin sospecha ninguna le daba mando é favor : el tono de su voz dulce é muy proporcionado : todo canto triste le daba deleite : preciábase de tener cantores, y con ellos cantaba muchas veces: en los...

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