Idioma nacional de los Argentinos: por el Dr. Luciano Abeille ... con una introducción por Louis Duvau

Portada
E. Bouillon, 1900 - 434 páginas
 

Comentarios de la gente - Escribir un comentario

Crítica de los usuarios - Marcar como inadecuado

ES UNA PORQUERÍA Y UNA BASURA!!!
MIERDAAAAAAAAAAAAAAAA

Páginas seleccionadas

Otras ediciones - Ver todas

Términos y frases comunes

Pasajes populares

Página 277 - El hombre de la plebe de los demás países toma el cuchillo para matar, y mata; el gaucho argentino lo desenvaina para pelear, y hiere solamente. Es preciso que esté muy borracho, es preciso que tenga instintos verdaderamente malos, o rencores muy profundos, para que atente contra la vida de su adversario.
Página 267 - Nuestra juventud debe ser educada en la vida industrial, y para ello ser instruida en las artes y ciencias auxiliares de la industria. El tipo de nuestro hombre sudamericano debe ser el hombre formado para vencer al grande y agobiante enemigo de nuestro progreso: el desierto, el atraso material, la naturaleza bruta y primitiva de nuestro continente.
Página 394 - El sol de la civilización que alboreaba para fecundar la vida nueva; la libertad con el gorro frigio sostenido por manos fraternales como objeto y fin de nuestra vida; una oliva para los hombres de buena voluntad, un laurel para las nobles virtudes: He aquí cuanto ofrecieron nuestros padres y lo que hemos venido cumpliendo nosotros, como República y harán extensivo a todas esas regiones, como nación nuestros hijos.
Página 278 - ... hubiese revelado afinidades que han llenado de espanto al mundo. En cuanto a los juegos de equitación, bastaría indicar uno de los muchos en que se ejercitan, para juzgar del arrojo que para entregarse a ellos se requiere. Un gaucho pasa a todo escape por enfrente de sus compañeros. Uno le arroja un tiro de bolas que en medio de la carrera maniata el caballo. Del torbellino de polvo que levanta éste al caer...
Página 276 - ¡Guerra a cuchillo!, es aquí más real que en España. El cuchillo, a más de un arma, es un instrumento que le sirve para todas sus ocupaciones: no puede vivir sin él; es como la trompa del elefante, su brazo, su mano, su dedo, su todo.
Página 278 - ... fácilmente por su carácter de gaucho propietario, si su conducta posterior no hubiese revelado afinidades que han llenado de espanto al mundo. En cuanto a los juegos de equitación, bastaría indicar uno de los muchos en que se ejercitan, para juzgar del arrojo que para entregarse a ellos se requiere.
Página 277 - El cuchillo, a más de un arma, es un instrumento que le sirve para todas sus ocupaciones; no puede vivir sin él, es como la trompa del elefante, su brazo, su mano, su dedo, su todo. El gaucho, a la par de jinete, hace alarde de valiente, y el cuchillo brilla a cada momento describiendo círculos en el aire, a la menor provocación...
Página 361 - No salvan de su juror ni los pobres angelitos: viejos, mozos y chiquitos los mata del mesmo modo: que el indio lo arregla todo con la lanza y con los gritos.
Página 278 - Si la justicia le da alcance, no es raro que haga frente, y si corre a la partida, adquiere un renombre desde entonces, que se dilata sobre una ancha circunferencia. Transcurre el tiempo, el juez ha sido mudado, y ya puede presentarse de nuevo en su pago sin que se proceda a ulteriores persecuciones; está absuelto. Matar es una desgracia, a menos que el hecho se repita tantas veces, que inspire horror el contacto del asesino.
Página 278 - Rosas, antes de ser hombre público, había hecho de su residencia una especie de asilo para los homicidas, sin que jamás consintiese en su servicio a los ladrones; preferencias que se...

Información bibliográfica