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Nariño, Presidente de dicho Estado, Jefe del partido. Unas veces por la persuasión y la intriga, otras por la fuerza, empeñóse en que aquellas reconocieran su sistema de gobierno; pero después de sufrir algunos reveses en sus tentativas, aceptó la idea de un Congreso general.

Este, reunido en Leiva en Octubre de 1812, le desconoció como Dictador.

Nariño cuyas excepcionales prendas de talento y de carácter eran reconocidas en su patria y fuera de ella, herido en su dignidad por aquella declaración, tan imprudente como anti-patriótica, convocó una asemblea en Bogotá, la cual le confirmó las facultades que antes tenía, y dispuso que no se obedecieran las órdenes del Congreso.

Este, ganoso de más seguridad, se trasladó á Tunja.

Atacó Nariño dicha ciudad y fué derrotado, regresando al punto á Bogotá, donde las tropas del Congreso, al mando de Baraya, le cercaron en los últimos días de Diciembre de dicho año.

Conocía Narino que su posición era difícil, y buscó en una avenencia decorosa y hasta humilde la terminación de la guerra; pero Baraya, que pecaba por presuntuoso, rechazó la transacción,y enardecido el pueblo bogotano con tal negativa, resolvió sostener á Narino n todo trance.

Atacó Baraya la plaza y no sólo fué derrotado, sino que también destruida la totalidad de su ejército. Narino, bueno de corazón, no solamente no abusó del triunfo, sino que hizo un tratado de paz y de amistad, en 30 de Marzo de 1813, por el cual quedó reconocida la independencia de la provincia de Cundinamarca y la del Congreso, en representación de las demás provincias.

El Virey Perez, nombrado por la Regencia para Bogotá, logró reunir en Santa Marta una fuerza de 1500 hombres, que llegó hasta Ocaña, impidiendo la comunicación interior por el Magdalena. Este movimiento realista se hizo al punto de prosélitos, en tales términos, que varios pueblos de la provincia se pronunciaron por la causa real, quedando Cartagena como bloqueada.

Ocupábanse ya las autoridades en hacer una transacción con el Virey y en someterse, cuando en Noviembre de 1812 llegó Bolívar y emprendió la campaña que hemos narrado anteriormente.

Restablecido en España el Gobierno de Fernando VII, preparóse sin demora contra los insurrectos de la América del Sur una expedición que salió de Cadiz para Venezuela el 18 de Febrero de 181o, compuesta de 15,000 hombres, y sesenta y cinco buques, entre los cuales estaba el navio San Pedro Alcántara.

Iban en ella los regimientos de León, Victoria, Extremadura, Barbastro, Valencey, Cazadores de Castilla y Cazadores de infantería; los regimientos de caballería, dragones de la unión y húsares de Fernando VII, artillería de campaña, artillería de plaza, zapadores y parque provisto de todo. Llegó esta expedición á las costas de Carúpano en los primei'os días de Abril, cuando Venezuela estaba en poder de los realistas. Morales la recibió con regocijo, incorporándose con 5,000 hombres que tenía.

De acuerdo ambos jefes, dirigióse la expedición á la Islu de Margarita, único punto de Venezuela, donde quedaban aún algunos patriotas en armas, al mando de Arizmendi, que se sometió, no bien se presentó en Panpatar el general Morillo.

El Pacificador restableció el orden en la Isla y en Cumaná y se dirigió luego con la expedición á la Guaira.

El once de Mayo entró Morillo en Caracas, y se encargó de la capitanía general de Venezuela. Mal comenzó la expedición, á pesar de la lenidad que Morillo usó al principio, porque Morales, ejerciendo sobre él una gran influencia le dio consejos que contribuyeron más adelante á perderle.

El navio San Pedro Alcántara se quemó en la Isla de Coche el 24 de Abril v con él se perdieron las municiones, armas y pertrechos que contenía, y aún se dice que corrió igual suerte la caja del ejército. Sin embargo, algunos historiadores sostienen (pie ésta no salió jamás de Cadiz, y que el navio fué incendiado adrede, para encubrir el robo.

El Brigadier Moxó nombrado por Morillo, Presidente de una Junta de secuestros y encargado más tarde de la capitanía general, fué el mejor elemento de la reacción republicana, porque no cesó de imponer empréstitos forzosos á los patriotas, de explotar sus propiedades y hasta de corromper sus costumbres. Comenzaron, pues, á estallar los movimientos republicanos.

En un principio fueron desgraciados los de Oriente al mando de Monagas y Gedeño, pues no pudieron lograr su intento de apoderarse de la provincia de Guayana y al acercarse á la plaza de Angostura, los dispersó Gorrín.

Ménos desgraciadas fueron las operaciones en Casanare, donde los patriotas en número de 1,000 jinetes, derrotaron á Calzada, quitándole dos piezas de artillería y destruyendo sus jinetes. Si no hubieran distraído tiempo en saquear los equipajes que quedaron en el campo, le habrían destruido también los 2,000 infantes que llevaba, con los cuales derrotó á l'rdaneta en Chitagá el 30 de Noviembre.

Herraiz, gobernador de la Isla de Margarita, nombrado por Morillo, desempeñaba dig

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