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muerte. Un criado que le acompañaba fué seducido para que

para que le asesinara. Se atribuye la sugestión de este crimen á un español pagado

por Moxo.

Dormian Bolívar y Amestoy, emigrado de Carácas, en la misma habitación, el primero en una hamaca, y en una cama el segundo. Recogióse Amestoy cierta noche más temprano que de ordinario, y miéntras llegaba su compañero, se acostó en la hamaca. Allí se durmió, y cuando llegó Bolívar tuvo pena de despertarle y se acostó en la cama.

Apenas había pasado una hora, cuando el negro, dirigiéndose cautelosamente á la hamaca, dió de puñaladas á Amestoy, dejándole muerto.

Se le arrestó, y convicto del crimen, fué ahorcado. Permaneció Bolívar en Jamaica hasta fines de 1815, y de allí fué á los Cayos de San Luis en Haïti, donde el patriota Luis Brión armaba una expedición en auxilio de Costa firme.

Conviene advertir para mejor comprender esta historia, que el General Morillo, poco después de su arribo á Caracas, decidió llevar una parte de su expedición sobre Nueva Granada, y en efecto se embarcó en la Guaira para Puerto Cabello, y de alli á Santa Marta y Cartagena, plaza ésta que ocupó después de una heróica resistencia. Bolívar, á los pocos días de estar en los Cayos, recibió á los fugitivos de Cartagena que se dirigieron á aquel punto.

Organizóse allí al mando de Brión á quien se dió el título de Almirante, una expedición compuesta de siete goletas mercantes armadas en guerra, y 250 hombres de desembarco, oficiales la mayor parte con elementos de guerra abundantes

que

facilitó el Presidente Petion, el cual había recibido á Bolívar con cordialidad y entusiasmo, á tal punto que sin su intervención oficial, habría sido imposible llevar á buen término el patriótico designio de la expedición. Contra el éxito de ésta, obraban, sirviéndose de las más viles intrigas, muchos de los recien llegados de Cartagena.

Dióse la expedición á la vela en el puerto de Acquin el 20 de Mayo de 1816. Allí iban

Bolívar, como General en Jefe, Mariño, Soublette, Piár, Mc. Gregor, Briceño Mendez, Zea, y otros probados ya en las lides patrias, así como también en el crisol de la lealtad. La expedición hizo rumbo á Margarita y no llegó á la isla, sino el 3 de Mayo, habiendo tenido la fortuna de capturar dos buques de guerra que la bloqueaban por el rumbo de Occidente.

Bolívar fué reconocido en una Asamblea popular como Jefe supremo, y Mariño como segundo.

El primero de Junio fué ocupado Carúpano sin resistencia y de allí envió á Mariño á organizar tropas en Güiria y á Piár á Maturín. Las tropas realistas acantonadas en Cumaná al mạndo del brigadier Cires, vacilaron en atacar á Bolívar creyéndole al frente de un ejército numeroso; y esta circunstancia le permitió reembarcarse el 29 con rumbo a Ocumare de la Costa.

Era su plan invadir la provincia de Caracas, aprovechando la ocasión de hallarse Morillo en la Nueva Granada con la mejor parte de su ejército expedicionario.

Desembarcó pues

el 6 de Julio en Ocumare, y en el acto envió á Soublette con 300 hombres á ocupar los valles de Aragua, operación que no dió buen resultado, porque Morales estaba ya en Valencia, y Caracas ocupado por una fuerza de línea. Poco después atacó Morales á los epedicionarios y los derrotó en la cumbre de los Aguacates, pero los patriotas pudieron retirarse en buen órden á Ocumare, llevándose sus heridos.

La situación se hizo crítica, porque los realistas no podian ser ya sorprendidos ; bien al contrário, todos vivian alerta, y además acababan de obtener un triunfo. Bolívar juntó un Consejo de guerra que decidió la marcha á Choroni, tomar allí una fuerza patriótica, descender al valle de Onoto y seguir á los llanos en busca de los cuerpos de caballería de Monagas y de Zaraza.

De la expedición de Brión sólo habian quedado en Ocumare dos trasportes y un buque de guerra al mando de Villaret.

Aprobada la resolución del Consejo por Bolívar quiso este activar él mismo el envío de

su cuantioso parque, y con este motivo se trasladó á la marina, algo distante de la población, disponiendo que se le diera aviso de cualquier novedad. La inesperada aproximación de Morales fué causa de que se resolviera á emprender la retirada a las 8 de la noche, y así se le participó á Bolívar con uno de sus edecanes, el cual por cobardía ó traición le dijo que los enemigos estaban entrando ya en el pueblo, y las tropas expedicionarias replegando al trote. Villaret levó anclas y se preparó á la fuga con sus dos trasportes. La consternación fue inmensa ; hasta se tiraron al agua várias personas que allí estaban, buscando á nado las embarcaciones antes de partir.

Bolívar, juzgando ya imposible incorporarse á su fuerza, cedió a las repetidas instancias de todos, y se embarcó en el buque de guerra, yendo en pos de Villaret.

Y todo fué obra de una falsa alarma. La división aguardó á los dispersos hasta las nueve de la noche y emprendió luego una retirada, que será memorable en los anales de la guera.

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