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trado. Se puso por fin al balcon, recibió las actamaciones del pueblo, y el gran hipócrita consintió como con violencia en ser emperador. A esa hora van á cumplimentarlo sus partidarios, entre quienes fueron los primeros los frailes de S. Francisco, pues por estar su convento muy inmediato á la casa de Iturbide, no perdieron tiempo en pasar á rendirle sus homenages :* los léperos corren á las iglesias, y hacen por fuerza que se les franqueen las torres para replicar á su antojo : corren tambien á las casas de muchos diputados á quienes trataron con la mayor grosería, obligándolos á pasar a la de Iturbide, para que lo felici. taran. La tropa facciosa no abandonó esta, basta que quedó plenamente satisfecha de que habia conseguido su intento : estaba tan exaltada, ya fuera por el aguardiente, ya por la precipitacion con que obró en todo, que hizo salva con cartuchos con bała ; de suerte, que por una fortuna, casi milagrosa, no hubo mil desgracias entre ellos mis. mos. Venida la mañana, apareció una proclama de Iturbide fijada en las esquinas principales de las calles, que transcribirémos al pie de la letra, para hacer de ella el analisis correspondiente ; pero antes insertarémos aquí el Manifiesto del

¡Cuándo pierden los frailes la ocasion de humillarse ante el despotismo y la maldad triunfante !

número 1 ; pues aunque salió tres dias despues; como es un comprobante auténtico del ilegal modo con que se proclamó Iturbide, me parece oportuno colocarlo en este lugar. El es el que da á conocer la maldad del intruso y nuevo farsante emperador, y es un documento que siempre será el monumento de su infamia : ; cuánto le habrá pesado que saliese á luz ! Pero ¿cuando no se han descubierto por sí mismas la perfidia y la intriga? Pio Marcha, teniendo que algun otro acaso le arrebatase de la cabeza el lauro que en su errado concepto ha adquirido, se propuso dar al público noticia exacta de su gloriosa empresa, y lo verificó en el siguiente

Manifiesto del regimiento Infantería de

línea número 1.

MEGICANOS, habitantes todos del imperio de Anahuac : el fausto, glorioso acontecimiento del memorable dia 19, debe calmar vuestros temores, y serenar vuestro espíritu : los tiranos de Espaja ya no volverán á subyugarnos, ya no agoviaráni con sus pesadas cadenas nuestras nobles cervices : nuestros hijos serán libres, y bendecirán las manos de los dignos que les proporcionáron su libertad : recordarán con placer el dia grande

en que subió al trono el héroe de Iguala, el padre de los pueblos, el rompedor de nuestras cadenas ; y lo que es mas, el digno, el amable paisano nuestro, el inmortal Iturbide.

Sí, Megicanos : el cuerpo de sargentos del regimiento infanteria número 1, tiene tambien la satisfaccion de haber sido el que tuvo la noble osadía de emprender tan grande y arriesgada empresa. El digno y benemérito sargento 10. de nuestro dicho cuerpo, Pio Marcha, fué el que reflexionando sobre las desgracias que amenazaban á nuestro suelo si el despota Fernando, ú otro de su dinastía venia á gobernarnos, tuvo primero el noble pensamiento de cortar estos daños, proclamando un emperador, que siendo hijo de nuestro suelo, nos viera con los ojos de un amoroso padre, y á quien con menos timidez y mas confianza, pudiéramos pedir el alivio que necesitáramos. Y ¿quién mas merecedor de empuñar el cetro y ocupar el trono. Megicano, que aquel que desprendiéndose de sus comodidades y propia exiga tencia por romper nuestras cadenas, supo abatir el orgullo Español ?

Confiado en que los sargentos de su cuerpo 20 podian disentir de su pensamiento, como que a todos los animan unos mismos deseos por el bien de la patria, les descubrió su proyecto para que le

ayudaran en tamaña empresa, porque ¿cómo podria el regimiento número 1 escusarse hasta perder su existencia por conseguirlo, cuando siempre ha procurado la felicidad de su suelu ? Este regimiento con el nombre de Celaya, arrostró los mayores peligros en la revolucion pasada, por establecer el orden y proporcionar que con mas. acierto se consiguiera la deseada emancipacion : él en el pueblo de Iguala fué el primero que se decidió á sacrificarse á favor de la causa de la nacion, para destronar el despotismo y hacer li. bres á los presentes y á los futuros hijos de este hermoso hemisferio ; y él fué el que daudo egemplo á los demas cuerpos se mantuvo constante en su primera resolucion, sin vacilar un momento.

Los sargentos de infantería de los regimientos de Guadalajara, números 4, 2 y 3, los de la escolta de granaderos imperiales á caballo, los artilleros de palacio, y el barrio del Salto del Agua,* que en union suya asistieron con sus compañias á la proclamacion, todos fuéron convocados por el benemérito sargento Pio Mareha : á él se debe la union de la opinion de estos cuerpos, y el feliz resultado del fausto dia 19.

Gloria sea dada al Todopoderoso por haber

• Asilo de la canalla mas abyecta. El Avapies de Madrid, Saint Marceau de Paris, ó Saint Gilles's de Londres,

mos concedido ver en el trono de Analiuac al héroe Iturbide, sin que para ello se derramara una gota de sangre. El evitar las desgracias fué la principal mira de este cuerpo, y para escusarlas habiamos dispnesto, que la proclamacion fuera á la madrugada de dicho dia. Pero un acaecimiento imprevisto les obligó á hacerlo en la noche det dia 18.

Pero, Megicanos, el Todopoderoso quiso protegernos, y que se consiguiese del modo que habeis visto : dadłe las mas rendidas gracias por tan señalado favor, y al vegimiento »úmero 1, si merece vuestro aprecio, honradlo con vuestra confianza ; pues del modo que ha sabido ayudarnog para ser libres y felices, sabrá mantenernos en el goce de nuestros derechos, ó morir por conservarlos.-Mégico 21 de Mayo de 1822.

Este manifiesto por sí mismo está demos. trando á los ojos menos perspicaces las intrigas de Iturbide, y el criminal origen de su autoridad imperial. En su principio se eclía de ver el olia contra los Españoles, que como he dicho, ha sido el gran resorte de que se ha valido en las oca: siones críticas en que la necesitado de escitar al pueblo en su favor.* Se ve igualmente en su se

• Véase la nota 15.

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