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Entrevista de Guerrero é Iturbide.

Esta tropa

Verificada la entrevista que pidió á Guerrero, le alucinó, asegurándole que aquel no era mas que un pretesto para no alarmar á los Españoles, y que al fin él en sustancia no queria otra cosa sino la verdadera libertad de América ; pero que si se trascendia esta intencion, podia frustrarse da empresa, y por lo mismo era preciso dar la voz y llevar adelante las proposiciones del plan de Iguala. Engañado Guerrero con este ardid, restaba que Iturbide engañara á la tropa suya con ideas enteramente contrarias. era de gente necia y realista hasta lo sumo, como escogida y creada por él para sus espediciones al Bagio ; le hizo creer por tanto, que el grito que se iba á dar era el conveniente al rey de España y á sus intereses; sin embargo, al ver la reunion con Guerrero, muchos soldados y oficiales (lo sabemos de boca de algunos de ellos) vaciláron y tratáron de desertarse, creyendo que se les habia engañado para convertirlos en insurgentes verdaderos. No obstante todos estos inconvenientes, que se procuraban allanar del mejor modo posible, se dió el grito en Iguala, pueblo de la provincia de Mégico en la tierra caliente, el 24 de Fe. brero de 1821. Aquí es necesario hacer la me

moria debida á la hipocresía de Iturbide, que para congraciarse con el pueblo y con el egército, no admitió la distincion de general que la tropa le ofrecia, antes se arrancó él mismo los galones de coronel de la manga del uniforme, ni quiso aduni. tir otro nombre que el primer gefe de las tres garantias, ni mas tratamiento que el de V. S. Así se preparaba á ganarlo todo, aparentando despreciarlo todo. Qué contraste hace este hecho. con sus intrigas para coronarse !

Llegada de los Emisarios de Iturbide á

Mégico,

Inmediatamente dirigió sus emisarios á Mégico ; estos fueron dos : Mier, hoy dia diputado en Córtes por la provincia de Guanajuato, hom bre de pocos alcances, presumido de sabio, hechu. ra de Iturbide, y tan adicto á él sin consideracion á su patria ni a su honor, que muchos lo llaman et imbécil esclavo de Iturbide : el otro fué el P. Piedra, de talento, de alguna instruccion ; pero sin conocimientos politicos ni de mundo, y por lo mismo engañado por Iturbide, á quien tiene tambien desde entonces una pasion decidida. Uno y otro vinieron á Mégico con pliegos para el virey

Apodaca y para algunos particulares : debian ħaberlos presentado el dia 5 de Abril, pero imprudentemente dejáron evaporar su comision, y fué preso Mier dos dias antes, y fugado Piedra, co. giéndoles todos los papeles que traian.

Indulto Supuesto de Guerrero para ena

gañar al Gobierno.

Iturbide para asegurar al gobierno de Mégieo de su conducta, y quitar todo motivo de sospecha, que podia ocasionar su union con Guerrero, mandó con anticipacion un parte, que se imprimió en la Gaceta, en que dice haberse indultado Guerrero con su gente ; y siendo entonces muy frecuentes tales indultos, lo creyó el gobierno, y se daba las gracias por este servicio que habia hecho Iturbide, haciendo realista al único insurgente de nombre que habia quedado. Consideraba por tanto el virey, pacífico el rumbo del Sur, y de consiguiente todo el reino de Mégico, y en este concepto descansaba tranquilo cuando llegó á su oido la denuncia de que en Mégico habia emisarios de Iturbide, y cual era su comision ; los prendió, y quedó sobrecogido al considerar que lo habia engañado, en vista de los papeles que se les cogieron. La propuesta que se le hizo al virey

Apodaca, estaba reducida á que jurase el plan de Iguala, que á la letra es como sigue :

Plan ó Indicaciones para el Gobierno

que debe instalarse provisionalmente, con el obgeto de asegurar nuestra sagrada religion, y establecer la independencia del Imperio Megicano ; y tendrá el título de Junta gubernativa

de la América septentrional, propues· to por el Sr. coronel D. Agustin de

Iturbide al Escmo. Sr. virey de
Nueva-España, Conde del Venadito.

1. La religion de Nueva-España es y será católica, apostólica, Romana, sin tolerancia de otra alguna.

2. La Nueva España es independiente de la antigua y de toda otra potencia, aun de nuestro continente.

3. Su gobierno será monarquía moderada, con arreglo a la constitucion peculiar y adaptable del reino.

4. Será su emperador el Sr. D. Fernando VII., y no presentándose personalmente en Mégico dentro del término que las Cortes señalaren,

á prestar el juramento, serán llamados en su caso el serenisimo Sr. infante D. Carlos, el Sr. D. Francisco de Paula, el archiduque Carlos ú otro individuo de casa reinante que estime por conveniente el Congreso.

5. Interin las Córtes se reunen, habrá una junta que tendra por obgeto tal reunion, y hacer que se cumpla con el plan en toda su estension.

6. Dicha junta, que se denominará guberna. tiva, debe componerse de los vocales que habla la carta oficial del Escmo. Sr. virey.

7. Interin el Sr. D. Fernando VII. se presenta en Mégico y hace el juramento, gobernará la Junta á nombre de S. M., en virtud del juramento de fidelidad que le tiene prestado la nacion ; sin embargo de que se suspenderán todas las órdenes que diere, interin no haya prestado dicho juramento.

8. Si el Sr. D. Fernando VII, no se dignaré venir á Mégico, interin se resuelve el emperador que deba coronarse, la junta ó la regencia mandará en nombre de la nacion.

9. Este gobierno será sostenido por el egéreito de las tres garantias, de que se hablará despues.,

10. Las Córtes resolverán la continuacion de la junta, ó si debe substituirla una regencia, interin Hlega la persona que deba coronarse.

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