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11. Las Córtes establecerán en seguida la constitucion del imperio Megicano.

13. Todos los habitantes de la Nueva-Espa. ña, sin distincion alguna de Europeos, Africanos.. ni Indios, son ciudadanos de esta monarquia, con opcion á todo empleo, segun su mérito y virtudes..

13. Las personas de todo ciudadano y sus propiedades serán respectadas y protegidas por el gobierno.

14. El clero secular y regular será conservado en todos sus fueros y preeminencias.

15. La Jnnta cuidará de que todos los ramos del estado queden sin alteracion alguna, y todos los empleados políticos, eclesiásticos, civiles y militares en el estado mismo en que existen en el dia. Solo serán removidos los

que

manifiesten no entrar en el plan,substituyendo en su lugar los que mas se distingan en virtud y mérito.

16. Se formará un egército protector, que se denominará de las tres garantias, porque bajo su proteccion toma; lo primero, la conservacion de la religion católica, apostólica, romana, cooperando de todos los modos que estén á su alcance, para que no haya mezcla alguna de otra secta, y se ataquen oportunamente los enemigos que puedan dañarla ; lo segundo, la independencia bajo el sistema manifestado : lo tercero, la union intima de americanos y europeos ; pues garantizando bases

tan fundamentales de la felicidad de Nueva-España antes que consentir la infraccion de ellas, se sacrificará dando la vida del primero al último de sus individuos.

17. Las tropas del egército observarán la mas exacta disciplina á la letra de las ordenanzas, y los gefes y oficialidad continuarán bajo el pié en que estan hoy ; es decir, en sus respectivas clases, con opcion á los. empleos vacantes y que vacaren, por los que no quisieren seguir sus ban.. deras, ó cualquiera otra causa, con opcior á los, que se consideren de necesidad ó conveniencia.

18. Las tropas de dicho egército se conside rán como de linea.

19. Lo mismo sucederá con las que sigan lue. go este plan. Las que no lo difieran, las del anterior sistema de la independencia que se unan inmediatamente á dicho, egército, y los paisanos que intenten alistarse, se considerarán como tropas de milicia nacional, y la forma de todas para la seguridad interior y esterior del reino, la dicta-. rán las Córtes.

20. Los empleos se concederán al verdadero mérito, y á virtud de informes de los respectivos gefes, y en nombre de la nacion provisionalmente.

21. Interin las Córtes se establecen, se procederá en los delitos con total arreglo a la constitucion Española.

22. En el de conspiracion contra la independencia, se procederá á prision, sin pasar á otra cosa hasta que las Córtes decidan la pena al mayor de los delitos, despues del de lesa magestad divina.

23. Se vigilará sobre los que intenten fomentar la desunion, y se reputan como conspiradores contra la independencia.

24. Como las Cortes que van á instalarse han de ser constituyentes, se hace necesario que reciban los diputados los poderes bastantes para el efecto ; y como á mayor abundamiento es de mucha importancia que los electores sepan que sus representantes han de ser para el Congreso de Mégico, y no de Madrid, la junta prescribirá las reglas justas para las elecciones, y señalará el tiempo necesario para ellas y para la apertura del Congreso. Ya que no puedan verificarse las elecciones en Marzo, se estrechará cuanto sea posible el término.-Iguala 24 de Febrero de 1821.-Es copia.-Iturbide.

Los sugetos de que habla el artículo 6, segun la carta reservada, son : presidente, Conde del Venadito: vice-presidente, oidor D. Miguel Ba. taller : Dr. D. José Guridi y Alcocer : Conde de la Cortina: D. Juan Bautista Lobo : Dr. D. Maitas Monteagudo, ex-inquisidor : oidor D. Isi.

dro Yañez: D. José Maria Fagoaga : Ldo. D. José Espinosa de los Monteros : Ldo. D. Juan Francisco Azcárate : Dr. D. Rafael Suarez Pereda.-Suplentes, D. Francisco Manuel Sanchez de Tagle: oidor D. Rainon Oses : D. Juan José Pastor Morales : D. José Ignacio Aguirrevengoa. Esta lista fué tan mal recibida en el pueblo, que jamas la volvió á nombrar Iturbide.

Medidas del Gobierno de Mégico contra

Iturbide.

No podian apetecer mas los serviles, pues á escepcion de Fagoaga, Oses, Tagle y algun otro, todos los demas eran los mas anti-criollos que ha tenido Mégico; pero el gobierno de la capital, para quien no podia darse voz mas alarmante que la de independencia, bajo cualquier pretesto que fuese, rehusó las propuestas, se las hizo de paz á Iturbide, ofreciéndole el indulto con dinero y graduacion superior a la que tenia, y dispuso sus tropas para defender a toda costa la dominacion Española. Acampó su egército, que constaria de 6,000 hombres, desde Mégico á S. Agustin de las Cuevas, pueblo situado cuatro leguas al Sur

de esta capital. Si este egército hubiera avan. zado hácia tiorra caliente, sin duda que hubiera derrotado completamente á Iturbide ; pero los serviles que trabajaban á favor de la independen*cia y cont a la libertad, hicieron creer al gobierno que tenia mucha tropa, y que estaba combinado con la provincia de Guad Jajara, por medio de Negrete y Cruz, y así que era inejor esperarlo y defenderse unicamente, mientras que se manda-ban reclutar en todo el reino las mas tropas que se pudiera, y levantado un grueso egercito, perseguirlo por todas partes á el y á sus aliados.

Causas que al principio favorecieron

los progresos de Iturbide. .

Esa apatía en que se mantuvo el gobierno y egército de Mégico, dió lugar á que Iturbide aumentase su fuerza y ganase opinion. El supo aprovecharse de esta ocasion : envió emisarios á cuantas partes pudo, ponderó su partido con estremo : y sus aliados, que no perdian oportunidad de llevar adelante sus miras con el erigaño, alababan el plan de Iguala, y lo calificaban del único que podia hacer la independencia de Mégico. Se fingian los mas liberales, aun siendo

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