Escritores españoles é hispano-americanos

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M. Tello, 1884 - 380 páginas
 

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Página 374 - Heaven from all creatures hides the book of fate All but the page prescribed, their present state: From brutes what men, from men what spirits know: Or who could suffer being here below ? The lamb thy riot dooms to bleed to-day, Had he thy reason, would he skip and play ? Pleased to the last, he crops the flowery food, And licks the hand just raised to shed his blood.
Página 315 - Usted ha trazado un cuadro muy pequeño para colocar dentro un coloso que ocupa todo el ámbito y cubre con su sombra a los demás personajes. El Inca Huaina-Capac parece que es el asunto del poema: él es el genio, él la sabiduría, él es el héroe, en fin.
Página 298 - Usted dispara donde no se ha disparado un tiro; usted abrasa la tierra con las ascuas del eje y de las ruedas de un carro de Aquiles que no rodó jamás en Junín...
Página 342 - Ya el formidable estruendo del atambor en uno y otro bando, y el son de las trompetas clamoroso, y el relinchar del alazán fogoso, que erguida la cerviz y el ojo ardiendo en...
Página 303 - Citemos para que no haya disputa, por ejemplo el verso 720: Que al Magdalena y al Rimac bullicioso .... Y este otro, 750: Del triunfo que prepara glorioso.... Y otros que no cito por no parecer riguroso e ingrato con quien me canta.
Página 333 - ¡Oh religión! ¡oh fuente pura y santa De amor y de consuelo para el hombre! ¡Cuántos males se hicieron en tu nombre! ¿Y qué lazos de amor? . . . Por los oficios De la hospitalidad más generosa Hierros nos dan: por gratitud, suplicios.
Página 340 - ¡Unión, oh pueblos, para ser libres y jamás vencidos! Esta unión, este lazo poderoso la gran cadena de los Andes sea, que en fortísimo enlace se dilatan del uno al otro mar. Las tempestades del cielo ardiendo en fuego se arrebatan; erupciones volcánicas arrasan campos, pueblos, vastísimas regiones, y amenazan horrendas convulsiones el globo destrozar desde el profundo: ellos empero, firmes y serenos ven el estrago funeral del mundo.
Página 298 - Mi querido amigo: Hace muy pocos días que recibí en el camino dos cartas de usted y un poema; las cartas son de un político y un poeta; pero el poema es de un Apolo.
Página 299 - Así, amigo mío, usted nos ha pulverizado con los rayos de su Júpiter, con la espada de su Marte, con el cetro de su Agamenón, con la lanza de su Aquiles y con la sabiduría de su Ulises.
Página 339 - ¿Quién me liberta del dios que me fatiga?. . . Siento unas veces la rebelde musa, cual bacante en furor, vagar incierta por medio de las plazas bulliciosas, o sola por las selvas silenciosas, o las risueñas playas que manso lame el caudaloso Guayas; otras el vuelo...

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