Coleccion de poesias originales

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Libreria de Rosa y Bouret, 1870 - 302 páginas
 

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Página 55 - Tú das la caña hermosa, de do la miel se acendra, por quien desdeña el mundo los panales. Tú en urnas de coral cuajas la almendra que en la espumante jicara rebosa; bulle carmín viviente en tus nopales, que afrenta fuera al múrice de Tiro; y de tu añil la tinta generosa émula es de la lumbre del zafiro.
Página 109 - ... la conciencia delincuente, la honda fiebre del alma, que la frente tiñe con enfermiza palidez. Mas yo la vida por mi mal conozco, conozco el mundo y sé su alevosía; y tal vez de mi boca oirás un día lo que valen las dichas que nos da. Y sabrás lo que guarda a los que rifan riquezas y poder, la urna aleatoria, y que tal vez la senda que a la gloria guiar parece, a la miseria va.
Página 62 - No del espejo al importuno ensayo la risa se compone, el paso, el gesto; ni falta allí carmín al rostro honesto que la modestia y la salud colora, ni la mirada que lanzó al soslayo tímido amor, la senda al alma ignora.
Página 104 - Brota del seno de la azul esfera uno tras otro fúlgido diamante, y ya apenas de un carro vacilante se oye a distancia el desigual rumor.
Página 21 - Divina Poesía, tú de la soledad habitadora, a consultar tus cantos enseñada, con el silencio de 'la selva umbría, tú a quien la verde gruta...
Página 58 - ... combaten los vicios la incauta edad en poderosa liga? No allí con varoniles ejercicios se endurece el mancebo a la fatiga; mas la salud estraga en el abrazo de pérfida hermosura...
Página 59 - ¿Sabrá con firme pulso de la severa ley regir el freno; brillar en torno aceros homicidas en la dudosa lid verá sereno; o animoso hará frente al genio altivo del engreído mando en la tribuna...
Página 108 - Ruega después por mí. ¡Más que tu madre lo necesito yo! Sencilla, buena, modesta como tú, sufre la pena y devora en silencio su dolor. A muchos compasión, a nadie envidia la vi tener en mi fortuna escasa: como sobre el cristal la sombra, pasa sobre su alma el ejemplo corruptor.
Página 68 - Hijos son éstos, hijos (Pregonará a los hombres) De los que vencedores superaron De los Andes la cima; De los que en Boyacá los que en la arena De Maipo y en Junín, y en la campaña Gloriosa de Apurima, Postrar supieron al león de España".
Página 57 - Mas ¡oh! si cual no cede el tuyo, fértil zona, a suelo alguno, y como de natura esmero ha sido, de tu indolente habitador lo fuera! ¡Oh! ¡si al falaz ruido la dicha al fin supiese verdadera anteponer, que del umbral le llama del labrador sencillo, lejos del necio y vano fasto, el mentido brillo, el ocio pestilente ciudadano!

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