El parnaso argentino: antología de poetas del Plata desde los tiempos coloniales hasta nuestros días

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Maucci Hermanos, 1845 - 465 páginas
 

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hace mucho tiempo que deseaba leer este libro despues, escribo y doy puntuacion al leerlo. gracias

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Página 225 - Bella es la vida que a la sombra pasa del heredado hogar; el hombre fuerte contra el áspero embate de la suerte puede allí abroquelarse en su virtud. Si es duro el tiempo y la fortuna escasa, si el aéreo castillo viene abajo, queda la noble lucha del trabajo, la esperanza, el amor, la juventud. Hijos, venid en derredor; acuda vuestra madre también, ¡fiel compañera!, y levantad a Dios con fe sincera vuestra ferviente, cándida oración.
Página 98 - Las armonías del viento Dicen más al pensamiento Que todo cuanto a porfía La vana filosofía Pretende altiva enseñar. ¿Qué pincel podrá pintarlas Sin deslucir su belleza? ¿Qué lengua humana alabarlas?
Página 372 - Su techo, que es un primor De reluciente totora, Alza el rancho donde mora La prenda del payador. Ella, en el tronco sentada. Meditabunda le espera, Y en su negra cabellera Hunde la mano rosada. Le ve venir: su mirada, Más que la tarde, serena, Se cierra entonces sin pena, Porque es todo su embeleso Que él la despierte de un beso Dado en su frente morena.
Página 97 - Gira en vano, reconcentra Su inmensidad, y no encuentra La vista, en su vivo anhelo, Do fijar su fugaz vuelo, Como el pájaro en el mar, Doquier campos y heredades Del ave y bruto guaridas, Doquier cielo y soledades De Dios sólo conocidas Que él sólo puede sondar.
Página 372 - ... la espalda! Si entonces cruza a lo lejos galopando sobre el llano solitario, algún paisano, viendo al otro en los reflejos, de aquel abismo de espejos, siente indecibles quebrantos, y alzando, en vez de sus cantos, una oración de ternura, al persignarse murmura: «¡El alma del viejo Santos!
Página 79 - No suenan las Termópilas; los llanos De Maratón no suenan; Platea y Salamina Cual si no fueran son, y ya no llenan Leonidas y Temístocles el orbe; Que otra gloria perínclita domina, Y la atención del universo absorbe.
Página 374 - Ahí tiene contra el recao Cuchillo, papel y un naco: Yo siempre pico el tabaco Por no pitarlo aventao.
Página 377 - Dotor era dentrao en edá, asina es que estaba ya bichoco para el amor. Por eso al dir a entregar la contrata consabida, dijo: "¿Habrá alguna bebida que me pueda remozar?
Página 239 - Dios, respeto por la ley; Diques al mar pongamos, freno al vicio, Allanemos la rispida montaña, Y sea nuestro orgullo y noble hazaña En cada ciudadano ver un rey. Así avancemos como un haz; la ruta Nos la haga...
Página 378 - A la playa a gatas vienen, Y allí en lamber se entretienen Las arenitas labradas. Es lindo ver en los ratos En que la mar ha bajao, Cair volando al desplayao Gaviotas, garzas y patos.

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