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DECANATO del cuerpo DIPLOMÁTICO

Legación de Chile en el Perú.

Lima, Febrero 21 de 1891.

NO 64.

Señor:

Tengo el honor de enviar á V. E., en copia, el acta por la cual el Cuerpo Diplomático, reunido en esta Legación, me ha autorizado para ceder, por un acto espontáneo de mi parte, y solo por mera cortesía, la presidencia del Decanato en favor de Monseñor J. Macchi, Delegado Apostólico y Enviado Extraordinario de la Santa Sede.

Usando de la autorización concedida, ya he hecho la trasferencia del caso; lo que me es grato poner en conocimiento de V. E.

Con tal motivo, reitero á V. E. las seguridades de mi más alta y distinguida consideración.

B. ALAMOS GONZALEZ.

Excmo. Señor Doctor A. Elmore, Ministro de Relaciones Exte

riores.

Ministerio de Relaciones Exteriores.

Lima, Abril 19 de 1891.

Señor:

Por la atenta nota de V.E., fecha 21 de Febrero próximo pasado, me he impuesto de la resolución del H. Cuerpo Diplo. mático respecto á su Decanato, y de que V.E., usando de la autorización que le concede el acta que, en copia, recibí adjunta, ha hecho la trasferencia del cargo de honor que investía. Este Ministerio ha resuelto considerar también al Excmo. Monseñor J. Macchi, Delegado Apostólico y Enviado Extraordinario de la Santa Sede, en el caracter que le otorga la concesión de V. E.

Dando así respuesta á la expresada nota de V. E., me es honroso reiterarle las seguridades de mi más alta y distinguida consideración.

ALBERTO ELMORE.

Excmo. Sr. D. Benicio Alamos González, Enviado Extraordina.

rio y Ministro Plenipotenciario de Chile en el Perú.

COPIA

El día de hoy se reunió el Cuerpo Diplomático, residente en Lima, presidido por su Decano el Excmo. Sr. B. Alamos Gonza. lez, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Chile, con asistencia de los siguientes Representantes:

Excmo. Sr. Juan Hicks, Enviado Extraordinario y Ministro Plennipotenciario de los Estados Unidos de Norte America.

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tro pismo.sistencia

Excmo. Sr. M. A. Silva Gandoiphy, Enviado Extraordina. rio y Ministro Plenipotenciario de Venezuela.

H. Sr. C. Mansfield, Ministro Residente de S. M. B..
H. Sr. D. Segre, Ministro Residente de Italia.
H. Sr. J. H. Salazar, Encargado de Negocios del Ecuador.
H. Sr. Woo Chen, Encargado de Negocios de la China.

H. Sr. Lauro Cabral, Encargado de Negocios de la Repú. blica Argentina.

H. Sr. J. Vicenti, Encargado de Negocios de Bolivia.
H. Sr. Ainaral, Encargado de Negocios del Brasil.
H. Sr. J. Leal, Encargado de Negocios de España.

El Excmo. Sr. Decano expuso: que el objeto de la reunión, para el cual había citado á sus colegas, era, como lo expresa. ba su carta verbal de 5 del actual, acordar lo conveniente res. pecto á la presidencia del Cuerpo, con motivo de la llegada á Lima de Monseñor Macchi, Delegado Apostólico y Enviado Extraordinario de la Sede Pontificia, y agregó que en resguar. do, tanto de su propio derecho como del de los que más adelante pudieran sucederle en su cargo, deseaba conformar su conducta á la opinión de la riayoría de ellos.

Después de leídos diversos antecedentes, relativos al proce. dimiento seguido anteriormente en el país en casos análogos, y una carta del H. Sr. Lefaivre, Encargado de Negocios de Fran. cia, en la cual expresaba su voto, el Excmo Sr. Decano ofreció el uso de la palabra. Se sucedió un largo debate, en el cual tomaron parte, además del Excmo. Sr. Decano y del Excmo. Sr. Silva Gandolphy, los HH. SS. Mansfield, Segre, Salazar, Vin. centi y Amaral; y terminado éste, se resolvió declarar, ante todo, si el Excino Sr. Macchi tenía ó nó derecho para ocupar el Decanato.

Recogida la votación, resultó la negativa por nueve votos contra tres.

Votaron por la negativa:

El Excmo. Sr. Enviado Extraordinario y Ministro Pleni. potenciario de Chile.

El Excmo. Sr. Enviado Extraordinario y Ministro Pleni. potenciario de los Estados Unidos de Norte América.

El Excmo. Sr. Enviado Extraordinario y Ministro Pleni. potenciario de Venezuela.

EI H. Sr. Ministro Residente de S. M. B.
EI H. Sr. Ministro Residente de Italia.
EI H. Sr. Encargado de Negocios de la China.
EI H. Sr. Encargado de Negocios de Bolivia y

EI H. Sr. Encargado de Negocios del Brasil. · A estos votos se agregó el que había escrito el H. Sr. En. cargado de Negocios de Francia.

Votaron por la afirmativa los HH. SS.:
Encargado de Negocios del Ecuador.
Encargado de Negocios de la República Argentina, y el
Encargado de Negocios de España.

Eu seguida se procedió á tratar si se falcultaba ó nó al Excino. Sr. Decano para ceder el Decanato, ó'sólo el derecho al paso, y estimándose que tal autorización requería, ante todo, la aquiescencia del Excmo. Sr. Decano, el H. Sr. Segre lo intcrrogó sobre el particular, á lo que el Excmo Sr. Decano respondió que, como lo había significado al principio de la reunión, su deseo era sólo proceder en conformidad con el voto de los señores Representantes, y que si la mayoría de ellos creía que él podía, por mera cortesía, ceder graciosamente el Decanato al Excmo. Sr. Macchi, tendría la inayor voluntad para hacerlo. • Con lo expuesto por el Excmo. Sr. Alamos, se puso en vo. tación la siguiente proposición:

“Autorízase al Excmo. Sr. Decano para que, por un acto espontáneo de su parte, y sólo á título de mera cortesía, pueda ceder el Decanato al Excmo. Monseñor Macchi, Delegado Apostólico y Enviado Extraordinario de la Santa Sede", que resulto aprobada por seis votos contra cinco, absteniéndose de votar el Excmo. Sr. Alamos Gonzalez.

Votaron en favor de ella los HH. SS:
Encargado de Negocios del Ecuador,
Ercargado de Negocios de la República Argentina.
Encargado de Negocios de Bolivia.
Encargado de Negocios del Brasil, y
Encargado de Negocios de España.

A estos votos se agregó el escrito por el H. Encargado de Negocios de Francia, señor Lefaivre.

Votaron en contra:

El Excmo. Señor Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos de Norte-América.

El Excmo. Señor Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela.

EI H. Señor Ministro Residente de S. M. B.
El H. Señor Ministro Residente de Italia, y
EI H. Señor Encargado de Negocios del Imperio Chino,

El Excmo. Señor Silva Gandolphy, y los Honorables Seño. res Salazar y Cabral, estimaron conveniente dejar consignados, en la presente acta, sus votos, y son los que constan de los documentos que en seguida se insertan:

“El Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Venezuela, á propósito de la cuestión sometida a la consideración del Cuerpo Diplomático, acerca de si se ha de ceder ó nó el Decanato al Excmo. Señor Delegado Apostólico y Enviado Extraordinario de Su Santidad, formula su voto de la manera siguiente:

En rigor de doctrina, desde que el Sumo Pontífice perdió la soberanía temporal, dejó de reunir, por su condición de príncipe destronado, los caracteres que, con indiscutible propiedad, podían constituirle en sujeto del Derecho de Gentes, y desde luego las relaciones del Papado con las potencias católi. cas y protestantes, no son materia directa y esencial del Dere. cho Público Internacional, sino que quedan circunscritas me. ramente a los límites del Derecho Canónico.

Así sucede, que los Agentes de la Santa Sede son acreditados principalmente para dilucidar cuestiones relativas á la dis. ciplina interna de la Iglesia Católica, y no para tratar de asuntos diplomáticos y temporales, pues hasta los Concordatos mismos, no pueden ser considerados, hoy, menos que nunca, como tratados internacionales. En consecuencia, dichos Agentes no tienen, en verdad, caracter diplomático, sino por conce. sión de potestad extraña, esto es, á causa de que la ley de ga. rantías dictada por el Gobierno italiano concedió á Su Santi. dad honores de Soberano y derecho activo y pasivo de emba. jada, con tácita aceptación de las demás naciones.

No hay, pues, razón para que se atribuyan ninguna supremacía gerárquica á los Internuncios y Delegados Apostólicos, respecto de los demás Representantes de Estados Soberanos é independientes, que sí tienen, de modo indiscutible y por derecho propio, verdadera personería internacional.

Verdad que el Congreso absolutista de Viena, cuyo regla. mento todavía es ley aún para las Repúblicas, estableció tex. tualmente: “le présent réglement n'aportera acune innovation relativement aux representants du Pape"'; pero es claro, como la luz meridiana, que con tal prescripción no se hizo más que conservarles á los Legados y Nuncios un derecho que tradicionalmente poseían, haciéndose así únicamente en favor de ellos una excepción que, según Lord Palmerston, y según la recta interpretación de todo criterio imparcial, no puede tener mavor amplitud que la que primitivamente se le diera. Tanto ello es cierto, que el citado reglamento prcscribe también que solo los Embajadores, Legados ó Nuncios, tienen caracter representativo, es decir, representación personal del sobera. no que los acredite, lo cual implica que los Ministros Apostóli. cos de segunda clase, no están comprendidos en el concepto reglamentario de "Representant du Pape" (véase Bluutschliş 173). Ni cabe sostener que por analogía los Internuncios y Deiegados Apostólicos tienen, respecto de los demás Ministros Diplomáticos de segunda clase, el inismo derecho de pre. cedencia que los Legados y Nuncios respecto de los Embajado. res, porque esto sería enmendar caprichosamente, en la forma y en el fondo, el texto de la clasificación hecha por el Congreso de Viena, la cual es hasta ahora la única regla reconocida en punto á ceremonial.

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