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LLEGADA DE BOLÍVAR A GUAYAQUIL

II

3?or no alargar demasiado el párrafo precedente y por ello hacer molesta su lectura, dejé para el presente algunos datos y pormenores que antecedieron ala entrada del jeneral Bolivar en Guayaquil.

Son en mi concepto de bastante significación para la materia de que me oeuptr, -tanto** mas, desde que están redactados por un testigo el mas conspicuo que pudiera apetecerse (el coronel don Manuel Rojas, secretario que fué de la Legación peruana en dicha ciudad,) en una Memoria ó compendio histórico que escribió en. 1836, aquí en Buenos Aires, en consorcio del coronel don José Arenales, durante la administración terrorista de liosas. Tanto, por est^ circunstancia^ cuanto por otras que no es del caso esplicar, y la principal entre todas, que la . muerte arrastró al sepulcro á su autor; han sido las causas de que ese trabajo notable quedase entonces y ( aun se conserve inédito. Empero, poseyéndolo el pttblicirttíi Dr. D. Anjel J. Carranza entre Ips manuscritos de su interesante colección, lia tenido la amabili- ,\ dad de facilitármela para estractar lo conveniente á la situación de Guayaquil en 1821 y 22, que el coronel Rojas describe en los siguientes términos:

"...En el mes de diciembre de 1821 salió de Lima, para Trujillo el infatigable y valeroso jral. Arenales, como presidente (prefecto) de aquel (departa- ^ mentó, con el objeto de formar un cuerpo de ejév- . cito, para operar con el capitán jeneral Aymeriph, que se engrosaba en Quitó, Basto, Loja y Cuenca— , En el mismo diciembre salió para Guayaquil eljeK neral D. Francisco S alazar como Plenipotenciario del qstado del Perú, siendo uno de sus objetos interesar, á ¡aqu^l, gobierno para espediciouar contra; ,f Quitp^con todas sus fuerzas disponibles, en combi- r, nación & reunidas cp,n las de TrujiHo—Para el efec- ,,^ to iba^ei^nidp á la comitiva el xiigno jeneral don Jos^ de. La M#r, cprnojcprnandantejenerald^ arma» ( , de ^qup^estadp, pedido por el ^gobierno guay^u¿leño, cpn yarios? j gf es y o%iaIe£¡ que debian ^ryi^ r parala? organización., de las trQpa$?.", j [( .;¡,ir.;.»,,.«

Colocado ,el j^o^ral A£en£*les ^^^cp^n^^J; c territorio independiente del Perú, limítrofe..'fiOtyí(|l$ pro^fíjLpift¿ úfQ,; $u£nc$ .qup^ci^a^ ,©1 enemi^p^ ^e|plegó n#fr acedad* prppU4e^ J^squaLO «j^j|^^&^^^

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dor y de su firmeza militar, que caracterizaron siempre sus difíciles y gloriosas empresas en todas las 4poca%que tuvo mando: y en el corto tiempo de tres meses, organizó una fuerza de 1,600 hombres, que equipó y alistó para abrir la campaña contra Quito, situándolos á mediados de enero en Piura, frontera de su departamento, esperando el movimiento de las fuerzas combinadas de Guayaquil."

"A fines de diciembre llegaron á Guayaquil los generales Salazar y La Mar, quienes fueron recibidos por el gobierno y lo mas selecto de sus habitantes, con sinceras demostraciones de contento y todas las consideraciones debidas á su mérito y rango, quedando recibido desde el dia siguiente el primero de dichos Sres. en su carácter de Plenipotenciario, y el coronel d^n Manuel Rojas como secretario de esta legación."

''Pocos días necesitó la legación del Perd, desde su llegada, para informarse particularmente por los Sres dé la Junta de gobierno y por muchos individuos de las corporaciones y vecinos, de la posición difícil en que se encontraba aquel pais, por la conducta hostil que manifestaba cada dia mas la división áíuliliar de Colombia, U cual abusando de la f uetzfc que tenia y de la moderación del gobierno, pretendía descaradamente y sin pararse en medios, la incórpicíí'ácidn forzosa de aquel pequeño estado á su répábücá.^

"ííiltoélos sucesos que los Sres del gobielrno refirieron á la legación, uño fu& el siguiente—Qu$ al retirarse de Guayaquil el señor jeneral Luzuriaga en enero de 1821 pato incorporarse en Huaura al ejercito libertador, la Junta gobernativa en el conflicto en que este hecho la ponia, ocurrió al Libertador Bolivar solicitando un auxilio dp fuerza, que sin demora despachó una división de 500 hombres al mando del jeneral don Antonio José de Sucre—Que esta fuerza permaneció por muchos meses sostenida de todo por el tesoro del nuevo estado, y que desde que pisó el territorio de Guayaquil, el jeneral Sucre distribuyó sobre 500 fusiles en la campaña, en la mayor parte de las tropas del pais, y había pedido al gobierno igual mimero de los depositados en el parque de la ciudad—Que en el mismo tiempo exijió autorización para poner comandantes militares de su confianza y á su elección en todos los pueblos, bajo.el pretesto de temerse una pronta invasión de Quito; a lo que el gobierno fué obligado á conceder por evitar mayores males, con unos auxiliares qu^ no conocía."

"Arreglada asi la campaña, la división pasó á situarse en San—Borombon, cinco leguas distante de la ciudad, residiendo frecuentemente cerca del gobierno los principales gefes, muchos oficiales, con el pretesto de enfermos 6 en comisión, y algunos soldados."

"Poco mas de un mes haría que la tropa habia ocupado aquel acantonamiento, cuando una noche se disfrazaron varios oficiales colombianos, y entran á caballo por las callos gritando Viva JE$p<ma$ retirándose en seguida á sus alojamientos, y poniéndose sus uniformes, fueron al instante á reunirse al jeneral Sucre, con unos pocos del pais que estaban iniciados en esta miserable intriga; y alli acuerdan, se le pusiese una guardia de ellos al gobierno, para que no se comunicase con el pueblo—Se grita en la calle por este tumulto, que no se tiene confianza en las personas que forman la Junta, y que era preciso que el jeneral Sucre tomara el mando, y que se incorporase aquel pais á Colombia—Se ponen sobre las armas las tropas del gobierno en sus cuarteles, y no quieren obedecer órdenes de los jefes de Colombia mientras no fuese una persona de la Junta—La población se sobresalta y se encierra, hasta esperarla luz del dia en que todo se disipa; retirándose los facciosos quienes se ocultan avergonzados de lo mal que les habia salido la empresa—Este suceso con todos sus detalles, fué referido á la Legación del Perú á su llegada, por los mismos Sres. del gobierno*''

"Desde el siguiente dia que desembarcaron los Sres. jenérales Salazar y La Mar, fueron visitados por el jeneral Sticite, su j^fe de Estado Mayor coronel Mo> ¡ rales, y él de lá misma clfese Ybarrai, edecán cb Si E. el Libertador, que permanecía á la inmediación del primero Hacia álgun tiempo en • la ciudad? m&nif estando en esta visita toda la franqueza republicana,r aunque dejando apercibir no habia^mticlia sinceridad en él lenguaje con que se éspresaba." ;» í N

"Pasadas 48 horas, íécibe el gobierno una acta4&h "éü pitóblo ée Puérto^viéjo, d^t&Emdoi mm teoinoá

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